viernes, 8 de febrero de 2013

Buitres

  1. m. Nombre común de diversas aves rapaces carroñeras falconiformes de aproximadamente 2 m de envergadura alar, pico fuerte, cuello largo y desnudo con un collar de plumas más claras.
  2. com. Persona que se aprovecha de los demás y, en especial, de su desgracia.
El buitre es ave carroñera, que no mata, sino que espera a que llegue la muerte para intervenir. Se beneficia de la muerte.

Pero este pajarraco de mal agüero es más comensal que depredador. Eso mismo es lo que hacen algunos connotados escribidores.


Leo en Rebelión el texto de Andrés Martínez Lorca "Venezuela, la revolución bolivariana y los buitres que acechan".

"Cui prodest scelus, is fecit", o lo que es lo mismo: "aquel a quien aprovecha el crimen es quien lo ha cometido". Es prudente atenuar la radicalidad de la frase añadiendo "presuntamente", pero para detectar sospechosos la idea es fundamental. Sobre todo para estar alerta antes de que el crimen se consume.

Sólo personas muy ingenuas o desinformadas pueden ignorar a quienes podría beneficiar la desaparición de Hugo Chavez, y mutatis mutandis, el fracaso de la revolución bolivariana.

Tomo nota de dos citas de este artículo, una de un notorio liberal, la otra de un sedicente progresista.

Reflexión sobre la primera:

Miguel Ángel Belloso tiene las ideas claras. Hay que favorecer a los triunfadores a costa de los derrotados. Pensamiento muy propio de los ricos y sus palafreneros. Sólo a ellos ellos beneficia esta idea (mucho más al rico, pero algo comerá o can).

Basándose en la creencia interesada de que la riqueza puede crecer indefinidamente, los super-ricos (y su-perrico) apuestan por acaparar toda la que puedan, tratando de consolar a los más tontos de su mal de muchos (no mal de los ricos, sino de los tontos), y magnificando el banquetazo que, dicen, se podría dar Lázaro si las migajas cayeran de la mesa de Epulón. En realidad las migajas le caen más bien al plumífero desde la mesa del financiero.

Reflexión sobre la segunda:

Otro Miguel Ángel, supuestamente de izquierdas, muestra sus vergüenzas en dos tiempos:

Primeramente, da pábulo interesado a rumores no bien fundados sobre la salud de Hugo Chávez; inmediatamente, revuelve en la batidora a personajes de muy diferentes trayectorias, para que el oyente o lector ingenuo los identifique a todos como crueles tiranos. También este lazarillo come de la mesa, ya no tan bien provista, del grupo Prisa.



Primera píldora, en clave ideológica: 

Un insensato neoliberal, exdirector de los diarios económicos Expansión y Actualidad Económica, se ha atrevido a decir en alto lo que, semana tras semana, hace el gobierno del PP: “Hay que arrasar con el Estado del Bienestar (…). El Gobierno debe aprovechar el choque actual para impulsar una revolución. (…) Hay que reformar por completo nuestro sistema político y económico para limpiar el paísHay que extirpar el tumor [de lo público] desde la raíz[1]. Como se ve, todo un programa reaccionario que hace suspirar a los ideólogos de la FAES, con Aznar a la cabeza.

Segunda infumable grajea:

No se crea que los enemigos declarados de la revolución bolivariana se encuentran en España sólo dentro de la derecha tradicional y entre los nostálgicos del franquismo. Muchos de sus más fieros críticos proceden de la desteñida socialdemocracia, del neoliberalismo rampante y del acomodaticio progresismo hispano que floreció entre rosas y flores en la transición. Uno de estos últimos ha vomitado en días pasados su odio hacia Chávez a través de las ondas de la cadena SER, perteneciente al grupo PRISA [2]. Miguel Ángel Aguilar ha mostrado una vez más por qué, tras haber sido director de la agencia EFE durante el gobierno de Felipe González, está ligado desde su creación a Telecinco (mejor llamada Telecirco), perteneciente al grupo italiano Mediaset propiedad de Silvio Berlusconi, como jefe de programas, comentarista político y tertuliano, además de seguir siendo colaborador habitual del diario global El País, de la Cadena SER y de Televisión Española (TVE).

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[1] Miguel Ángel Belloso, “Sin compasión”, diario Expansión, 18-7-2012. En un texto anterior este propagandista neoliberal definió con claridad su posición clasista en el título mismo del artículo: “Estoy, naturalmente, con los ricos”, Expansión, 3-10-2011. Esperanza Aguirre, lideresa del PP y estrecha colaboradora del exilio cubano en Miami, siendo presidenta de la Comunidad de Madrid reconoció sus méritos por la causa─ capitalista, por supuesto─, al nombrarlo representante de dicha Comunidad en el Consejo Económico Social (CES) junto a otros ilustres miembros del “radicalismo rampante de los ideólogos del ultraliberalismo” (en expresión del historiador Eric Hobsbawm), como Luis de Guindos, actual ministro de Economia y Amando de Miguel.

[2] “Telegrama de Miguel Ángel Aguilar a Hugo Chávez. Señor presidente de la República de Venezuela, difícil será que le llegue este mensaje en la situación de coma inducido en que se encuentra, sala de tránsito hacia lo desconocido, qué difícil retirarse, designar sucesor y abdicar sin haber sido coronado. La suerte del chavismo será tan perecedera como la del stalinismo, el maoísmo o el franquismo. Vino la desestalinización, la desmaoización, la desfranquización, se adivina la deschavización y está cantado el final del castrismo. Sólo perdura el peronismo para desgracia interminable de los argentinos y medro personal de Cristina Fernández y sus afines. Venezuela merece más.”

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