sábado, 25 de julio de 2026

Esto es lo que les importa

Olas y mareas hacen que una franja de costa permanezca alternativamente sumergida o en seco. Es lo que se conoce como zona marítimo terrestre. La delimita el alcance de la máxima pleamar en las mareas vivas equinocciales, pero también lo alcanzado por las olas en los mayores temporales. Naturalmente, carece de sentido que en ella pueda establecerse cualquier tipo de propiedad privada. Por eso importa mucho deslindar su frontera superior.

A partir de ella el terreno permanentemente seco puede albergar propiedades con usos diversos, entre ellos, el urbanístico. Desde aquí se establece una franja de seis metros, que aunque pueda ser privada está sometida a servidumbre, destinada a salvamento y vigilancia del litoral. Se debe garantizar el acceso público para tales fines.

En la práctica la propiedad deja de ser privada en la superficie de este suelo, pero la jurisprudencia ha determinado, con cierta lógica, que a partir de cierta altura sobre ella la existencia de volúmenes construidos no dificulta los usos que justifican la servidumbre.

Conozco bien el tema, porque en dos edificios de la primera línea costera en cuyo diseño y construcción participé se planteó la cuestión. En el primero de ellos se discutía si unos pilares situados en la zona dificultaban los usos salvíficos que justifican la servidumbre. Aunque se estableció que no estorbaban, en el segundo, donde precisamente vivo ahora mismo, no situamos pilares en ella, sino un vuelo considerable, desde dos plantas más arriba; vuelo que era prohibitivo que llegara a los seis metros ganados en el caso anterior, pero preferimos no meternos en posibles conflictos judiciales...

Valgan estos ejemplos para ver que cada metro cúbico construido es un beneficio cuantificable para la industria de la construcción. Por eso importa la correcta delimitación de la zona, que también afecta a usos industriales diversos.

La evidente alteración del clima, que algunos recalcitrantes se niegan a reconocer, ha producido dramáticas inundaciones fluviales, pero también un paulatino retroceso de la línea de costa y un recrudecimiento de los temporales. Hay edificios costeros muy amenazados, y algunos destruidos, por el socavamiento de sus cimentaciones. Por eso es prudente revisar cómo definir "el alcance de las olas en los mayores temporales". Y es lo que propone ahora el Ministerio de Transición Ecológica.

La Xunta de Galicia, no sé muy bien si para defender el derecho de los propietarios o para atacar al Gobierno, toca a rebato contra la modificación propuesta, agitando a los ayuntamientos e industrias a que pudiera afectar:

Según la Xunta, esta modificación generaría una situación de "inseguridad permanente", ya que futuras actualizaciones de los modelos o de las series de datos podrían justificar revisiones continuas de los deslindes.

¿A qué inseguridad se refiere el gobierno gallego? La inseguridad que obliga a actualizar modelos y bases de datos es una inseguridad física real, a la que habrá que hacer frente. Pues bien, para este gobierno es prioritaria la seguridad administrativa. Se prioriza el derecho privado a la propiedad cuando se enfrenta al derecho universal a la vida.

Construir en zonas peligrosas lleva a desastres como el ya no tan reciente y cada vez más olvidado vivido en Valencia. ¿Qué es entonces lo que más importa?

Este conflicto de intereses no es algo nuevo. Recordemos lo que algunos consideran prioritario, ahora que se antepone la "prioridad nacional" a los derechos humanos. Mucho pesan poderosas prioridades particulares, como la del lema de la monarquía británica:

Dieu et Mon Droit


La Xunta moviliza a concellos y al sector del mar contra el nuevo deslinde de Costas

Oskar Viéitez
23 de julio 2026

Autovía de Marín inundada / EFE/ Sxenick











La Xunta denuncia un nuevo intento del Gobierno de ampliar los deslindes de Costas y alerta del impacto en el litoral gallego

La Xunta de Galicia ha cargado contra la propuesta del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico de modificar los criterios para fijar la línea de deslinde del dominio público marítimo-terrestre (DPMT), al considerar que supondría un cambio encubierto de la legislación de Costas y podría afectar a numerosos núcleos costeros de la comunidad.

El Ejecutivo autonómico sostiene que la reforma, incluida en el proyecto de real decreto sobre la gestión de los riesgos de inundación, introduciría un nuevo sistema para determinar el alcance del mar. 

Frente al criterio actual, que exige que el agua alcance una determinada cota al menos cinco veces en un período de cinco años, el Ministerio plantea tomar como referencia el registro de una única máxima ola en un momento concreto.

Según la Xunta, esta modificación generaría una situación de "inseguridad permanente", ya que futuras actualizaciones de los modelos o de las series de datos podrían justificar revisiones continuas de los deslindes.

En la práctica, advierte de que más terrenos podrían pasar a formar parte del dominio público marítimo-terrestre, con las restricciones que ello implica para usos residenciales, turísticos e industriales.

(...)

viernes, 17 de julio de 2026

Cartas marcadas: los Cuatro Reyes de la Baraja

Si tu padre quiere un Rey
la baraja tiene cuatro:
Rey de Oros, Rey de Copas
Rey de Espadas, Rey de Bastos

La actual Constitución Española establece la muy discutible y discutida inviolabilidad del monarca. De la idea original de que, puesto que no gobierna, no debe ser responsable de actos carentes de validez si no los refrenda el Presidente del Gobierno, se ha pasado a la absoluta impunidad.

Pero no fue solo la institución monárquica la que quedó atada y bien atada.

La alabada Transición dejó intactos los poderes heredados del franquismo, empezando por el económico que medró con Franco, fruto con frecuencia de su corrupta dictadura.

La Ley de Amnistía, pregonada como la reconciliación definitiva entre los españoles, tenía por coartada la libertad de los presos políticos, aunque nunca sirvió para anular sus juicios. Sirvió ante todo para impedir cualquier investigación sobre aquel régimen criminal. Nunca se depuraron los cuerpos de seguridad del Estado, ni las fuerzas armadas, ni la judicatura.

Todas estas instituciones siguieron  en las mismas manos. Su paulatina renovación no supuso cambios de calado, porque los hijos y nietos de franquistas siguieron siendo mayoría. Poco atractivas resultaban para otros que no compartieran la ideología predominante en ellas. Y así hasta hoy.

El bipartidismo consolidó esta situación, con un Partido Socialista convertido en una de las dos hercúleas columnas que flanquean la monarquía. Llegados a este punto, quienes han controlado el país durante mas de ochenta años lo consideran de su propiedad. No ha lugar para advenedizos.

Los que patrimonializan el poder hablan de "okupas" para referirse a la izquierda que administra varios ministerios con mejor o peor fortuna, siempre sometidos a las limitaciones que impone la correlación de fuerzas parlamentarias.

Pero hay cuatro ministerios que, en la situación difícilmente reversible en que nos hallamos, nunca podrán estar en manos de la izquierda.

Son estos los Cuatro Reyes de la Baraja a que me refiero.

El Rey de Oros es el Ministerio del Interior. Policía, Guardia Civli y Servicios de Información mantienen un control férreo para que nadie se mueva más allá de lo conveniente, con los sesgos que proporciona la ideología, llamémosla "conservadora" de sus miembros.

Voy a adjudicar el Rey de Copas al Ministerio de Asuntos Exteriores. Me lo sugiere la facilidad para el copeo que da la diplomacia, con sus saraos y reuniones galantes. Lo someten las instituciones internacionales que nos embridan, como la OTAN y la Unión Europea, y la sombra omnipresente del "amigo americano", hoy más amenazadora que nunca.

El Rey de Espadas es, naturalmente, el Ministerio de Defensa. En última instancia es la Fuerza en estado puro, sometida aquí a la fuerza mayor que impone la inmersión total en la Alianza Atlántica.

¿Y cuál puede ser entonces el Rey  de Bastos?

Entiendo que tal es el Ministerio de Justicia. El mazo inapelable de los jueces es el garrote que reparte leña según y cómo, según a quién, y no hace falta decir nombres ni casos.

No todos los miembros incrustados en estas realezas están cortados por el mismo patrón. Pero en los puestos clave se sitúan los más eficaces para esta estructura de poder, sobre la que flota el Poder Económico, local y global, y su capacidad corruptora.

El juego de la política se juega en este país, como también en otros, con cartas marcadas.

lunes, 6 de julio de 2026

Archivo del Cante Flamenco

Este año habría cumplido cien el escritor José Manuel Caballero Bonald, fallecido hace cinco. A una importante obra literaria, y también dentro de ella, se une su labor por la conservación y dignificación del arte flamenco, no solo en su obra escrita, sino también en la tarea discográfica.

En esta faceta fue clave la edición de su Archivo del Cante Flamenco, publicado en 1968. Es una importantísima antología, una selección de lo que su buen juicio consideró joyas dignas de pasar a la posteridad. Magníficamente clasificados, los diversos cantes, en versiones antológicas, forman un cánon muy difícil de mejorar.

Seleccionando entre lo selecto, Nuestro Flamenco dedicó la pasada semana un programa a este completo archivo. Por su calidad indiscutible, y por pertenecer estas versiones a la que a mi juicio es una época dorada del cante, dejo aquí el enlace a estos cantes, con un minutado para aficionados perezosos o inquietos, aunque recomiendo encarecidamente los comentarios de José María Velázquez-Gaztelu:

04:18, Tomás Torre, seguiriyas de su tío abuelo Manuel Torre

13:38, Manolito de María, soleares de Joaquín el de la Paula

21:12, Fernanda de Utrera, soleares

30:56, Joselero de Morón, tangos

37:22, Manolito de María, bulerías

41:29, Antonio Mairena, seguiriyas

TVE incluyó al escritor jerezano entre sus Imprescindibles.

viernes, 3 de julio de 2026

Los partidos que frenan la acción climática en España

Este verano está siendo el más cálido de los últimos años, pero puede ser el más fresco de los que vendrán. Ante este incómodo presagio preferimos no plantearnos soluciones drásticas, austeras y necesariamente decrecentistas. Son inaceptables para los dueños del capital, pero malamente aceptables para los que no queremos renunciar a un modo de vida insostenible... y crecientemente sofocante.

«Los partidos políticos, conductores ideológicos de la opinión pública que obstaculizan y retrasan la acción climática en España». El título resume las conclusiones de un estudio publicado en la Revista de Estudios y Ciencias Medioambientales.

Hay una correlación interesante entre la adscripción política e ideológica y el negacionismo en cualquiera de sus facetas. Cuanto más a la derecha se sitúa alguien políticamente más fácilmente practica el negacionismo absoluto, que va descendiendo al movernos hacia la izquierda. Pero incluso entre la izquierda radical abundan los que defienden paños calientes (en este caso paños refrescantes) de carácter más o menos "verde" (green washing) para no renunciar a sus comodidades presentes, que no futuras.

Calentamiento global

El comentario que sigue, del experto en ecologismo y cambio climático Fernando Valladares, lo recoge Jorge Riechman en su blog:

Sobre las raíces ideológicas que frenan la acción climática en España

Fernando Valladares:

«Existe cierto pudor a entrar en temas políticos desde el ámbito científico. Sin embargo, corren tiempos urgentes con un cambio climático que en tan sólo cinco días de la última ola de calor ha matado a más de 300 españoles y a más de 1200 franceses.

Un equipo de investigadores [de GHECO] liderado por Carolina Yacamán Ochoa, de la Universidad Autónoma de Madrid, ha puesto al descubierto las raíces ideológicas que frenan la acción climática en España en un trabajo publicado en la revista científica Journal of Environmental Studies and Sciences. Combinó una encuesta nacional a 1003 ciudadanos residentes con derecho a voto con un análisis cualitativo de los programas electorales de 2023.

El diagnóstico es contundente porque demuestra que la polarización política ha convertido la emergencia climática en un campo de batalla donde la ideología pesa más que el consenso científico de más del 99%. Mientras que casi la totalidad de los votantes de Sumar y el PSOE reconocen la gravedad de la crisis, sólo el 31% de los simpatizantes de Vox la considera una emergencia real frente al 58% que cree que el problema ha sido exagerado.

El estudio disecciona cómo Vox despliega una estrategia de obstrucción primaria al rechazar tratados internacionales y presentar la regulación ambiental como una amenaza a la soberanía nacional y al orden social tradicional. Por su parte el Partido Popular opta por un modelo de retardo basado en la gestión administrativa y la innovación tecnológica sin establecer metas de reducción de emisiones vinculantes.

Incluso en el espectro de la izquierda, el PSOE y Sumar se mantienen anclados en un paradigma de crecimiento verde y soluciones tecnocráticas que evitan abordar la necesidad de reducir el consumo de energía y materiales. Los datos revelan una contradicción social explosiva puesto que el 70,5% de los españoles reconoce que será difícil abandonar su actual nivel de vida para proteger el entorno.

Los autores concluyen que el retraso climático no es una simple cuestión de ignorancia sino una característica estructural de la democracia capitalista que prioriza el beneficio individual y el crecimiento perpetuo. Este entramado de intereses se apoya en un optimismo tecnológico ciego que sirve para posponer reformas radicales bajo la promesa de innovaciones futuras que nunca llegan a compensar el impacto ecológico.

La consecuencia directa de esta parálisis política es una degradación institucional que incrementa la vulnerabilidad ante desastres tal como quedó demostrado con la falta de prevención en las inundaciones mortales de la DANA 2024 y como ahora lo muestra la extraordinaria ola de calor. En definitiva, la transición ecológica solo será posible si se neutralizan las acciones políticas obstructivistas o retardistas y se transforman radicalmente las estructuras de poder que hoy sostienen el extractivismo y la dependencia de los combustibles fósiles.»

jueves, 2 de julio de 2026

Viento del Pueblo. Desde el pueblo y para el pueblo

Leo en la revista literaria Zenda tres poemas de Miguel Hernández. Un acierto la elección, así como el orden en que se presentan, porque del dolor personal e individualizado por un crimen alevoso asciende al más general causado por la injusta guerra, transformando ambos luego en un llamamiento a la rebeldía.

La corta vida de nuestro poeta también fue una evolución hacia la toma de conciencia proletaria. Gran lector desde la niñez, fascinado por la mística barroca, entra luego en contacto, en los convulsos tiempos de la República, con otros poetas y otras líneas de pensamiento. Y se hace la luz. Se le hace evidente la explotación del trabajo que él mismo ha vivido. La guerra lo pone en marcha como poeta y como combatiente. Y escribe lo mejor de su poesía.

Me vienen a la memoria unas canciones de Ana Belén y Víctor Manuel que el PCE divulgó en tiempos de la Junta Democrática, porque una de ellas estaba dedicada a nuestro poeta combatiente. Busco las grabaciones en la red y no encuentro rastro de ellas, pero sí una referencia en un recital poético que tuvo lugar en dos institutos de enseñanza secundaria de Ribadeo.

Entre sus actividades literarias, el recital dedicado al poeta en él se incluía esta canción, que se atribuye a Rosa León. A falta de más datos dejo aquí la letra.





El último de sus libros escritos durante la guerra, El hombre acecha, más trágico y ya consciente de la derrota, fue destruido por la inquisición fascista. De sus 50.000 ejemplares pudieron salvarse dos, y por ello podemos leerlo aquí y ahora.

Oprobio eterno a los iconoclastas dispuestos a destruir la belleza por razones políticas, y que luego, a veces, se escudan para ocultarse en su "Derecho al Honor".


3 poemas de Viento del Pueblo

05 jul 2026


Este fue un libro escrito desde el corazón, un libro casi profético, lleno de entusiasmo por la Victoria popular y, en cierto sentido, más positivo que el posterior El hombre acecha. En ambos, sin embargo, late una misma temática: el patriotismo y el tema de España, lo popular y la sangre, la muerte y el sufrimiento.

*** 

ELEGÍA PRIMERA

A Federico García Lorca, poeta

Atraviesa la muerte con herrumbrosas lanzas,
y en traje de cañón, las parameras
donde cultiva el hombre raíces y esperanzas,
y llueve sal, y esparce calaveras.

Verdura de las eras,
¿qué tiempo prevalece la alegría?
El sol pudre la sangre, la cubre de asechanzas
y hace brotar la sombra más sombría.

El dolor y su manto
vienen una vez más a nuestro encuentro.
Y una vez más al callejón del llanto
lluviosamente entro.

Siempre me veo dentro
de esta sombra de acíbar revocada,
amasada con ojos y bordones,
que un candil de agonía tiene puesto a la entrada
y un rabioso collar de corazones.

Llorar dentro de un pozo,
en la misma raíz desconsolada
del agua, del sollozo,
del corazón quisiera:
donde nadie me viera la voz ni la mirada,
ni restos de mis lágrimas me viera.

Entro despacio, se me cae la frente
despacio, el corazón se me desgarra
despacio, y despaciosa y negramente
vuelvo a llorar al pie de una guitarra.

Entre todos los muertos de elegía,
sin olvidar el eco de ninguno,
por haber resonado más en el alma mía,
la mano de mi llanto escoge uno.

Federico García
hasta ayer se llamó: polvo se llama.
Ayer tuvo un espacio bajo el día
que hoy el hoyo le da bajo la grama. 

¡Tanto fue! ¡Tanto fuiste y ya no eres!
Tu agitada alegría,
que agitaba columnas y alfileres,
de tus dientes arrancas y sacudes,
y ya te pones triste, y solo quieres
ya el paraíso de los ataúdes.

Vestido de esqueleto,
durmiéndote de plomo,
de indiferencia armado y de respeto,
te veo entre tus cejas si me asomo.

Se ha llevado tu vida de palomo,
que ceñía de espuma
y de arrullos el cielo y las ventanas,
como un raudal de pluma
el viento que se lleva las semanas.

Primo de las manzanas,
no podrá con tu savia la carcoma,
no podrá con tu muerte la lengua del gusano,
y para dar salud fiera a su poma
elegirá tus huesos el manzano.

Cegado el manantial de tu saliva,
hijo de la paloma,
nieto del ruiseñor y de la oliva:
serás, mientras la tierra vaya y vuelva,
esposo siempre de la siempreviva,
estiércol padre de la madreselva. 

Qué sencilla es la muerte: qué sencilla,
pero qué injustamente arrebatada!
No sabe andar despacio, y acuchilla
cuando menos se espera su turbia cuchillada.

Tú, el más firme edificio, destruido,
tú, el gavilán más alto, desplomado,
tú, el más grande rugido,
callado, y más callado, y más callado.

Caiga tu alegre sangre de granado,
como un derrumbamiento de martillos feroces,
sobre quien te detuvo mortalmente.
Salivazos y hoces
caigan sobre la mancha de su frente.

Muere un poeta y la creación se siente
herida y moribunda en las entrañas.
Un cósmico temblor de escalofríos
mueve temiblemente las montañas,
un resplandor de muerte la matriz de los ríos.

Oigo pueblos de ayes y valles de lamentos,
veo un bosque de ojos nunca enjutos,
avenidas de lágrimas y mantos:
y en torbellinos de hojas y de vientos,
lutos tras otros lutos y otros lutos,
llantos tras otros llantos y otros llantos.

No aventarán, no arrastrarán tus huesos,
volcán de arrope, trueno de panales,
poeta entretejido, dulce, amargo,
que el calor de los besos
sentiste, entre dos largas hileras de puñales,
largo amor, muerte larga, fuego largo.

Por hacer a tu muerte compañía,
vienen poblando todos los rincones
del cielo y de la tierra bandadas de armonía,
relámpagos de azules vibraciones.
Crótalos granizados a montones,
batallones de flautas, panderos y gitanos,
ráfagas de abejorros y violines,
tormentas de guitarras y pianos,
irrupciones de trompas y clarines.

Pero el silencio puede más que tanto instrumento.

Silencioso, desierto, polvoriento
en la muerte desierta,
parece que tu lengua, que tu aliento,
los ha cerrado el golpe de una puerta.

Como si paseara con tu sombra,
paseo con la mía
por una tierra que el silencio alfombra,
que el ciprés apetece más sombría.

Rodea mi garganta tu agonía
como un hierro de horca
y pruebo una bebida funeraria.
Tú sabes, Federico García Lorca,
que soy de los que gozan una muerte diaria.

*** 

SENTADO SOBRE LOS MUERTOS

Sentado sobre los muertos
que se han callado en dos meses,
beso zapatos vacíos
y empuño rabiosamente
la mano del corazón
y el alma que lo mantiene.

Que mi voz suba a los montes
y baje a la tierra y truene,
eso pide mi garganta
desde ahora y desde siempre.

Acércate a mi clamor,
pueblo de mi misma leche,
árbol que con tus raíces
encarcelado me tienes,
que aquí estoy yo para amarte
y estoy para defenderte
con la sangre y con la boca
como dos fusiles fieles.

Si yo salí de la tierra,
si yo he nacido de un vientre
desdichado y con pobreza,
no fue sino para hacerme
ruiseñor de las desdichas,
eco de la mala suerte,
y cantar y repetir
a quien escucharme debe
cuanto a penas, cuanto a pobres,
cuanto a tierra se refiere.

Ayer amaneció el pueblo
desnudo y sin qué ponerse,
hambriento y sin qué comer,
y el día de hoy amanece
justamente aborrascado
y sangriento justamente.
En su mano los fusiles
leones quieren volverse
para acabar con las fieras
que lo han sido tantas veces.

Aunque te falten las armas,
pueblo de cien mil poderes,
no desfallezcan tus huesos,
castiga a quien te malhiere
mientras que te queden puños,
uñas, saliva, y te queden
corazón, entrañas, tripas,
cosas de varón y dientes.
Bravo como el viento bravo,
leve como el aire leve,
asesina al que asesina,
aborrece al que aborrece
la paz de tu corazón
y el vientre de tus mujeres.
No te hieran por la espalda,
vive cara a cara y muere
con el pecho ante las balas,
ancho como las paredes.

Canto con la voz de luto,
pueblo de mí, por tus héroes:
tus ansias como las mías,
tus desventuras que tienen
del mismo metal el llanto,
las penas del mismo temple,
y de la misma madera
tu pensamiento y mi frente,
tu corazón y mi sangre,
tu dolor y mis laureles.
Antemuro de la nada
esta vida me parece.

Aquí estoy para vivir
mientras el alma me suene,
y aquí estoy para morir,
cuando la hora me llegue,
en los veneros del pueblo
desde ahora y desde siempre.
Varios tragos es la vida
y un solo trago es la muerte.

***

VIENTOS DEL PUEBLO ME LLEVAN

Vientos del pueblo me llevan,
vientos del pueblo me arrastran,
me esparcen el corazón
y me aventan la garganta.

Los bueyes doblan la frente,
impotentemente mansa,
delante de los castigos:
los leones la levantan
y al mismo tiempo castigan
con su clamorosa zarpa.

No soy de un pueblo de bueyes,
que soy de un pueblo que embargan
yacimientos de leones,
desfiladeros de águilas
y cordilleras de toros
con el orgullo en el asta.
Nunca medraron los bueyes
en los páramos de España.

¿Quién habló de echar un yugo
sobre el cuello de esta raza?
¿Quién ha puesto al huracán
jamás ni yugos ni trabas,
ni quién al rayo detuvo
prisionero en una jaula?

Asturianos de braveza,
vascos de piedra blindada,
valencianos de alegría
y castellanos de alma,
labrados como la tierra
y airosos como las alas;
andaluces de relámpagos,
nacidos entre guitarras
y forjados en los yunques
torrenciales de las lágrimas;
extremeños de centeno,
gallegos de lluvia y calma,
catalanes de firmeza,
aragoneses de casta,
murcianos de dinamita
frutalmente propagada,
leoneses, navarros, dueños
del hambre, el sudor y el hacha,
reyes de la minería,
señores de la labranza,
hombres que entre las raíces,
como raíces gallardas,
vais de la vida a la muerte,
vais de la nada a la nada:
yugos os quieren poner
gentes de la hierba mala,
yugos que habéis de dejar
rotos sobre sus espaldas.

Crepúsculo de los bueyes está despuntando el alba.

Los bueyes mueren vestidos
de humildad y olor de cuadra:
las águilas, los leones
y los toros de arrogancia,
y detrás de ellos, el cielo
ni se enturbia ni se acaba.

La agonía de los bueyes
tiene pequeña la cara,
la del animal varón
toda la creación agranda.

Si me muero, que me muera
con la cabeza muy alta.
Muerto y veinte veces muerto,
la boca contra la grama,
tendré apretados los dientes
y decidida la barba.

Cantando espero a la muerte,
que hay ruiseñores que cantan
encima de los fusiles
y en medio de las batallas.

miércoles, 1 de julio de 2026

El espanto, de Venezuela a Gaza

Muchas veces despierto en mitad de la noche de sueños que intento en vano retener. Ese hilo que se ha roto no me inquieta, en seguida vuelvo a dormir.

Pero desde hace varias noches una escena me desvela. Un grito desesperado llega de abajo. Pide ayuda, separado de mí por toneladas de hormigón. De no llegar será lenta la muerte, espantosa la agonía. Si calla agotado puede que la ayuda pase de largo.

Este tiempo de insomnio se me antoja una eternidad, pero en algún momento volveré a dormirme y tardaré en despertar. Lo que luego sueñe tampoco dejará rastro.

Mis horas de obsesión nocturna no son comparables a las horas de espera que supondrán una muerte segura si la ayuda no llega. La voz desesperada ya solo pide agua. Buscar supervivientes contra reloj requiere maquinaria pesada y equipos muy preparados, y como no llega a todos surge la rabia, la protesta, culpar de la imprevisión al gobierno, pese a tratarse de un fenómeno natural, difícilmente previsible, que no se había producido en cien años. A pesar, también de que muchas deficiencias son debidas a la precariedad económica provocada desde fuera, porque el sufrimiento de los pueblos siempre ha sido eficaz arma de guerra.

Decenas de miles de personas pueden sufrir la muerte, lenta y horrible, sepultadas bajo toneladas de hormigón. La ayuda, siempre insuficiente, va llegando de todas partes. Se cuentan por miles los muertos constatados, pero hay posiblemente decenas de miles de los que no se sabe nada.

Una mujer observa un edificio afectado 

En Venezuela el seísmo ha derribado cientos de edificios, algunos de forma inevitable, por estar en pleno epicentro; otros porque la norma antisísmica, siempre basada en la experiencia anterior, no pudo prever el riesgo; otros, por defectos constructivos debidos al afán de lucro, que en el negocio de la construcción llegar a ser criminal...

Entonces me acuerdo de Gaza.

Gaza es hoy uno de los lugares más devastados del planeta: más del 80 % de sus edificios han sido dañados o destruidos.












Aquí no se trata de un fenómeno natural, aquí, donde los muertos registrados son decenas de miles, ¿a cuánto ascenderá la cifra de los no registrados? La ayuda internacional no llega, no hay excavadoras para retirar los escombros. ¿Se volverá también la rabia contra los gobernantes, para regocijo de los perpetradores?

Por acción u omisión, por consentimiento o por "mirar para otro lado", una mayoría del pueblo israelí es culpable en distinta medida de este crimen. Pero por encima de todos ellos hay poderes mucho más culpables.

A la sombra del imperio americano están los perpetradores de esta y otras muchas atrocidades impunes. Así evalúa la revista médica The Lancet las muertes provocadas en cincuenta años (y ya van cinco años más...) bajo el paraguas de esa oligarquía plutocrática.

Lo recoge en este vídeo el profesor de relaciones internacionales John Mearsheimer:

Estados Unidos: 38 millones de muertos y todavía hablan de “defender la democracia”.

El profesor de relaciones internacionales John Mearsheimer criticó duramente la política exterior de Estados Unidos y citó un informe de la revista médica The Lancet que señala que las sanciones y guerras impulsadas por Washington provocaron la muerte de alrededor de 38 millones de personas entre 1971 y 2021.

Mientras en los medios occidentales se habla de “derechos humanos” y “orden internacional”, las cifras muestran otra cosa: intervenciones, bloqueos económicos, guerras por recursos y millones de víctimas en todo el mundo.

Después pretenden dar lecciones de democracia, paz y libertad.

jueves, 25 de junio de 2026

El primer billonario (en dólares)

Los anglosajones lo llamarán trillonario, pero aquí decimos billonario. Para que no haya duda, eso quiere decir que su fortuna ha alcanzado 12000.0001000.000 de dólares. Una docenica de ceros. El tren sería aún más largo si lo traducimos a las pesetucas con las que algunos mayores todavía contamos el dinero (seguramente para sentirnos menos pobres).

La magia especulativa y el capital imaginario con que juega ha hecho que de la noche a la mañana ascienda a las nubes, al espacio exterior, como una etapa necesaria en su camino hacia Marte.

Ahora resulta que tiene tanta riqueza como la mitad más pobre de la humanidad. Con la diferencia decisiva del enorme poder concentrado en 1 individuo frente al extremadamente diluido de 4.0001000.000 de personas (millón más, millón menos).

Diferenciaba José Luis Sampedro dos clases de economistas: los que trabajan para enriquecer aún más a los ricos, y los que pretenden que los pobres sean menos pobres. Como los primeros son empleados a tiempo completo por el capital, este concreto hipercapitalista ni siquiera tiene que hacer nada para que engorde su inabarcable patrimonio.

El artículo que sigue comienza recomendando el refranero como transmisor de conocimiento, y recoge el refrán que dice "la comida reposada y la cena paseada". Este Harpagón se pasea sin reposo alguno por comidas y cenas a docenas, esperando con sus congéneres La Grande Bouffe en que todos revienten.


El niño que se lleva la pelota

Elon Musk en una imagen de archivo.Manuel Orbegozo / REUTERS










Si hay un síntoma que delata que ya voy dejando de ser joven, al menos en sentido estricto, es que cada vez valoro más la sabiduría del refranero español. El otro día estaba compartiendo con un amigo mis últimos descubrimientos sobre consejos de alimentación; pues aquello que yo había tenido que elaborar leyendo e informándome durante unos días lo resumía perfectamente un dicho que yo desconocía: la comida reposada y la cena paseada. Vamos, que cenar pronto y moverse después mejora la digestión y el sueño, algo que nuestros antepasados ya averiguaron y se encargaron de hacérnoslo saber a través de esa rima.

Es imposible dilucidar quién armó la frase por primera vez y cuándo lo hizo, o incluso si sucedió en varios lugares a la vez y versiones distintas se fueron mezclando y mejorando hasta el resultado final –que es lo que intuyo que pasa con la mayoría de refranes–. Lo que resulta evidente es que el esfuerzo colectivo de encapsular esa pizca de conocimiento y lanzarla en una botella al mar de la lengua es algo que debemos agradecer, y que deja constancia de algo en lo que hasta ahora toda la humanidad ha estado de acuerdo: que nuestros hallazgos sirvan para quienes vienen después de nosotros, que el mundo les resulte un poco más sencillo de habitar.

Y digo hasta ahora porque desde que el capitalismo se ha devorado a sí mismo, más o menos como le pasa a la protagonista de La sustancia en el final de la película, la cadena se ha roto: ninguna generación volverá a vivir mejor que la precedente. La última y más palmaria de las señales que nos lo muestran es el hecho de que Elon Musk se haya convertido en la persona más rica de la historia, acumulando un capital equivalente al de la mitad pobre de la humanidad. Creo que ningún dicho nos avisaba de semejante barbaridad, de semejante estupidez.

Si no viviéramos instalados en la pura doctrina del shock desde hace un par de décadas, nos costaría creer que el ser humano ha generado un sistema económico cuyo eje central es la desigualdad, y que esta es capaz de alcanzar estos límites mitológicos. Es antinatural pensar que la misma especie capaz de ponerse de acuerdo para transmitir sabiduría a través de algo tan inmaterial, comunitario y poderoso como un refrán ha acabado asomada a este abismo: al paso previo a que el planeta entero sea una propiedad privada que alguien puede comprar. Y todavía le sobraría para otros caprichos, como la dichosa colonia en Marte.

Al leer las noticias en torno al nuevo estatus monetario de Musk –el que hemos tenido que inventar para él–, uno no puede evitar preguntarse qué cantidad de dinero es aquella que marca el tope de lo cómoda que puede ser una vida. ¿Realmente hay alguna diferencia entre tener mil millones de dólares o un millón? ¿Qué se puede comprar con la segunda cantidad que no se pueda con la primera? Supongo que hay quien colecciona ceros en el banco como si fueran cromos, por la satisfacción de tenerlos todos. Pero cuando se completa el álbum, ¿qué pasa?

Mucho más que el bienestar del magnate (que, por otro lado, es visiblemente inexistente a pesar de su fortuna), me preocupa el de la infancia que se está criando en un mundo que persigue y celebra la desigualdad más salvaje. De hecho, escribiendo estas líneas me ha venido a la mente la imagen de ese típico niño insoportable que, cuando va perdiendo en el juego, se lleva la pelota. El que solo consiente ser el campeón, y como esa tarde resulta que es él quien ha aportado el juguete, los demás tienen que dejarse ganar o renunciar a la diversión. Hemos dado por natural que todo tenga dueño, incluso aquello que solo tiene sentido si lo disfrutamos todos.

No hace falta más que pensar en la poderosa alianza entre Elon Musk y Donald Trump (por más efímera que resultara, como cualquier convivencia de dos gallos en el mismo gallinero) para terminar de completar la metáfora. Cuando se juntan una personalidad megalómana que no admite ser el segundo en nada y un poder adquisitivo solo comparable a un villano de cómic, los resultados podrán resultar sorprendentes, pero no imprevisibles. Porque, ¿qué pasaría si ese niño repelente fuera el dueño no solo del balón, sino del colegio entero?

Ánimo a quienes os encontráis en procesos de crianza, porque me parece muy complicado formar a una criatura en los valores de la solidaridad, la empatía y la responsabilidad sobre los actos personales en una sociedad que premia exactamente lo contrario. Ya podemos ponernos a idear qué refranes inventaremos para que la humanidad del futuro navegue el planeta que económica, social y climáticamente les va a quedar en herencia. Que nos inspire la boca que mejor ha usado los dichos populares en la literatura española, la del manchego Sancho Panza: muchos pocos hacen un mucho. La historia nos reta a enfrentarnos al mucho más enorme de la historia con una hermandad de infinitos pocos.