domingo, 6 de febrero de 2022

La Sexta Secta

Recibo hoy un acalorado comentario sobre algo que ocurría anoche en una importante cadena de televisión.

El papel de las tertulias televisivas merece una doble reflexión, sobre su papel y sobre sus métodos. El papel, a su vez, es doble, como doble es el interés de los dueños de las cadenas.

Por una parte es un negocio cuyo éxito depende de la audiencia, pues los ingresos los proporciona la publicidad. Pero también, dado que sus propietarios son grandes corporaciones, tienen un interés político en reconducir el pensamiento de los espectadores hacia posiciones ideológicas afines.

Dos formas hay de lograr las dos cosas con una sola jugada, pero ambas funcionan. La más burda y distractiva es atraer público a través del morbo psicosexual, personalizado en figuras del mundo del espectáculo. Se logra así atraer a las mentes más simples a los conflictos amorosos del famoseo, alejándolos de sus problemas reales y con ello de la discusión política. Este sería el caso de los programas "del corazón", cuyo paradigma es el que en horas de máxima audiencia ofrece Tele 5.

Para públicos más politizados, la Sexta ofrece, a las mismas horas, otro tipo de debates.

El método, que ambas cadenas, y muchas otras, comparten, es la trifulca permanente. Si en las tertulias del primer tipo el barullo es bastante heterogéneo y para ellas lo mejor es que cada uno de los opinantes salga por peteneras, en los segundos hay dos grupos perfectamente alineados que se colocan a izquierda y derecha del espectador, haciendo coincidir, para mayor claridad, la situación física con la más o menos definida posición ideológica.

El truco funciona perfectamente, y el espectador se engancha y apasiona. Pero la supuesta neutralidad deja mucho que desear. En primer lugar, los contertulios "del lado izquierdo" saben muy bien cuáles son los límites de su discurso: hay temas que no se pueden tocar, porque afectan directamente a la empresa o a sus anunciantes. Si acaso, alusiones lo suficientemente veladas. Quien traspase esa línea roja sabe que no vuelve al programa,

Pablo Iglesias sabía, por ejemplo, cuando aún lo llamaban a la tertulia (porque así calculaban que Podemos restaba protagonismo y votos a Izquierda Unida), que no podía enhebrar una clara defensa de Venezuela. Mantuvo así su presencia hasta que, tiempo después, dejó de ser un tertuliano fiable y ya no es habitual. Desde luego, los asistentes críticos expresan sus ideas, y a menudo con un buen discurso, pero saben que juegan con una mano atada a la espalda. En cambio, la bancada derecha lo hace con mucha más comodidad.

Mencionando de pasada la capacidad de la cadena para reconducir los temas, y la hábil modulación de las asistencias, hay que decir que este tipo de debate, aunque sea sesgado, tiene una apariencia de neutralidad muy conveniente. El espectador más politizado, a derecha o a izquierda, se siente confirmado en sus ideas y se apunta a uno u otro bando. El más ingenuo pasará por alto la manipulación, y de buena fe se deslizará hacia "la gente de orden". Y un tercer tipo acaba apuntándose al bando descreído que se aleja de la política porque "todos mienten, todos son iguales, todos van a lo suyo".

El caso de la Sexta es paradigmático. Cualquiera puede ver que hay dos tertulianos fijos, sempiternos asistentes, anclados en la derecha más extrema, mientras del otro lado la variedad es mucho mayor. A veces, en cuestiones menores, parecen discrepar. Jamás en el fondo de la discusión. La apariencia de variedad engaña a los menos avisados.

Para dirigir a las audiencias estos métodos son mucho más eficaces que la diáfana postura de otras cadenas, como la ultraderechista El Toro TV o la episcopal Trece TV - COPE.

Tanto la derecha vociferante de estas televisiones cono la más hábil de las antes citadas, con sus matices, coinciden en la defensa de los valores, sobre todo bancarios, del capitalismo.

La cultura televisiva de la bronca, más o menos explícita, está presente en todas ellas. No hablemos de las películas que emiten prácticamente todas las televisiones. En pocas de ellas no se cultiva la violencia. Y el espíritu violento que cala conduce a asaltos al Capitolio; o al "Lorcapitolito" que podemos ver en este enlace.

A continuación el comentario que ha dado origen al mío.

Más periodismo, ese es el mantra que repite cierto comunicador de la televisión más progresista de España.

¿Cómo es posible que esa cadena se atribuya ser adalid del periodismo?

Con solo dos ejemplos del mismo día y en una franja de apenas media hora se puede desmentir perfectamente su argumento. No hace falta remontarse a los tiempos en los que invitaban al director de Periodista Digital únicamente para generar ruido y polémica y así aumentar su cuota de pantalla. Aquellos tiempos en los que acusaba a un futuro candidato a la presidencia del gobierno de chorizo o mangante, o a meterse con el aspecto físico de la en aquel momento portavoz de la PAH y más adelante alcaldesa de Barcelona. Todo eso entre las risotadas de sus compañeros de bancada, y lo que siempre me ha resultado más alarmante, entre los aplausos de un sector del público, desconozco si azuzados por el regidor del programa o por voluntad propia. El mismo personaje que decía que el valor de las matrículas universitarias era equivalente a cuatro cañas.

La situación vivida la noche del 5 de febrero forma parte de las campañas de desinformación que se vienen sucediendo en este país y en horario de máxima audiencia con el beneplácito de los dueños de las cadenas y la aceptación del público en general, que en su estado aletargado no es capaz de rebelarse. 

Se debate sobre el ataque de los ganaderos al ayuntamiento de Lorca, interviene una tertuliano y comenta que la situación en la región de Murcia es bastante grave y da además dos argumentos, el año pasado se asesina a dos migrantes y además en Cartagena se lanzan artefactos incendiarios en la sede de Podemos. Hasta ahí todo normal, lo que no lo es tanto son los comentarios que se escuchan del otro lado realizados por un señor navarro con grandes patillas (me da asco hasta escribir su nombre), "eso suena a montaje", "montajito" repitió varias veces ante el silencio cómplice del director/presentador del programa. Un hombre, si es que se le puede llamar así, que explicaba la posverdad reconociendo que cuando a alguien lo tienes sometido emocionalmente le puedes introducir todo tipo de mentiras. El mismo que acudió acompañado del líder de la oposición al bar Koxka de Altsasu, sin permiso, para inventarse que los dejaron encerrados y que a la salida les estaban esperando a modo de emboscada los vecinos del pueblo, cuando la imagen que se pudo ver era la de varios jóvenes, no más de cuatro jóvenes hablando entre ellos y un jubilado. El mismo que con un burdo montaje de photoshop crea un papel en el que dice que Podemos estaba financiado por Venezuela. Pues bien, hagamos un ejercicio de ficción, ¿alguien puede imaginarse lo que habría pasado si a finales del siglo pasado o a principios de este, cuando allá por el norte ardía la sede de algún partido, periodistas como Antonio Maestre, Miquel Ramos o Jonathan Martínez hubieran dicho algo parecido? Yo me lo imagino, y me atrevo a pensar que hoy no podrían estar trabajando ni como freelance.

El otro caso que se vivió esa misma noche apenas veinte minutos más tarde lo hizo la compañera del señor de las patillas, poniendo como ejemplo las manifestaciones del 25 S de 2012 en lo que se llamó "rodea el congreso". Lo primero que hace es equiparar una manifestación a la que no se permitió el acercamiento a varios centenares de metros del parlamento con un asalto que impidió una votación, y por si fuera poco dice con toda la caradura que tiene que fue instigada por Podemos, partido que por aquel entonces ni siquiera estaba constituido, solo una persona de todos los asistentes fue capaz de alzar la voz y decir claramente que lo que allí se estaba diciendo era mentira, el presentador en un acto de cobardía le permitió seguir repitiendo su mentira. Si una supuesta periodista, licenciada en una carrera de letras, que se supone que debe saber emplear las palabras, no es capaz de diferenciar entre rodear y asaltar, o si como muchos pensamos retuercen el lenguaje a su antojo para generar opinión y crispar tenemos el caldo de cultivo perfecto para que ocurran acciones como la de Lorca.

Tampoco quiero olvidarme de los que consumen este tipo de programas como un puro entretenimiento. Dejemos por nuestro propio beneficio de regalarles nuestro tiempo a propagadores de odio profesionales.

Rodrigo Alonso Martín

3 comentarios:

  1. Publicidad, propaganda, índice de audiencia, dinero y maquillaje. Farsa.

    De vez en cuando, un periodista ejerce como tal (Matt Lee, dejando en el más absoluto ridículo al portavoz del Departamento de Estado, atrapado en sus propias mentiras).

    https://youtu.be/xuvb3FEHz3U

    Vergonzoso que, lo que debería ser norma y auténtica profesionalidad, se ha convertido en celebrada y esporádica excepción.

    Otro día tal vez hablemos de la radio, aunque para decir exactamente lo mismo: farsa.

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    Respuestas
    1. Matt Lee: ¿De cuáles acciones [que indican que Rusia no está interesada en conversaciones diplomáticas] está hablando?

      Ned Price: La acción que acabo de indicar, el hecho de que Rusia sigue difundiendo la desinformación.

      Matt Lee: Usted alegó que puede que lo hagan, ¿lo han hecho de verdad?

      Ned Price: Lo que sabemos Matt es lo que acabo de decir, es que están involucrados en esa actividad.

      Matt Lee: ¿Qué actividad? ¿Qué actividad?

      Ned Price: …Les dijimos hace unas semanas que tenemos información de que Rusia también haya propuesto esto a un grupo de agentes acondicionados a llevar a cabo una [operación de] bandera falsa en el este de Ucrania. Entonces eso, Matt, sobre su pregunta, es una acción que Rusia ya ha realizado.

      Matt Lee: Es una acción que ya han realizado según lo que dice usted, pero no ha mostrado ninguna evidencia para confirmar eso y voy a proseguir a la próxima pregunta aquí, que es: ¿Qué es la evidencia de que planearan [esta acción]? ¿Qué es esto? ¿Actores de crisis? ¿Realmente? Digo, usted está pisando en el territorio de Alex Jones ahora. ¿Qué evidencia tiene usted para confirmar la idea de que estén haciendo una película de propaganda?

      Ned Price: Esto se deriva de información conocida al gobierno estadounidense, información de inteligencia que hemos desclasificado.

      Matt Lee: Bueno, ¿pues dónde está ella? ¿Dónde está esta información?

      Ned Price: Es información de inteligencia que hemos desclasificado.

      Matt Lee: Pero ¿dónde está? ¿Dónde está la información desclasificada?

      Ned Price: Acabo de entregarla.

      Matt Lee: No, usted presentó una serie de acusaciones. …

      Ned Price: ¿Qué quiere usted, Matt?

      Matt Lee: Quiero ver un poco de evidencia que usted puede mostrar que confirma que los rusos han estado haciendo esto.

      Ned Price: Usted ha estado haciendo esto durante–

      Matt Lee: Es cierto, he estado haciendo esto durante mucho tiempo. …Yo recuerdo las ADM [armas de destrucción masiva] en Irak, y recuerdo que Kabul no iba a derrumbarse. …Yo recuerdo muchas cosas. Por eso, ¿dónde está la información, aparte de afirmaciones expresadas por usted?

      Esa es la traducción, la pongo para facilitar y complementar lo que has comentado. El portavoz del Departamento de Estado de EEUU ex de la CIA, y me pregunto yo, ¿es posible ser ex empleado de la Agencia sin estar muerto o en la cárcel?

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    2. Gracias por la transcripción, Unknown.

      Respecto a tu pregunta final, la respuesta es que probablemente Ned Price siga perteneciendo a la CIA. No sé cuán "eficaz" será como agente de la misma, pero como portavoz del Departamento de Estado es un un auténtico desastre y un infantil bobo.

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