sábado, 15 de agosto de 2026

Pienso, luego insisto...

...y toco a rebato, aunque tema que mi insistencia machaque en hierro frío y albergue la duda de que el efecto de la alarma no sea reactivo sino paralizante.

Solo se me ocurre, frente al fatalismo de pensar que "ya no hay solución, luego dejémonos ir", que no es lo mismo una atroz subida de la temperatura de cinco o diez grados que una  subida mortal de cincuenta o cien grados.

Por consiguiente, importa mucho que la lucha contra el cambio climático se tome en serio.

Leo en HuffPost (¡huff... más que nunca!):

Los científicos del clima coinciden: el desequilibrio energético de la Tierra se ha más que duplicado en 20 años y los océanos ya no pueden absorber el calor sin consecuencias irreversibles.

Desde la Organización Meteorológica Mundial insisten en que los datos disponibles son cada vez más robustos y consistentes. Y todos apuntan en la misma dirección: el planeta sigue acumulando energía, y cada año lo hace a mayor velocidad.

En definitiva, el mensaje de la comunidad científica es claro. Aunque los océanos han amortiguado el impacto del calentamiento durante décadas, su capacidad no es infinita. El desequilibrio energético creciente indica que el sistema climático se está alejando de su estado natural, y las consecuencias de ese proceso ya son visibles —y cada vez más difíciles de revertir.

Encuentro en el blog de Jorge Riechmann un dato impresionante sobre el balance energético. Podéis verlo en el gráfico del Club de Roma que aparece en su llamada de atención. Abarca los últimos 150 mil años: en los cincuenta años que van de 1971 a 2020 casi se duplicó el mayor desequilibrio anterior del registro histórico mostrado. ¡Pero en tres años más, del 2020 al 2023, casi se incrementó en dos veces más el de esos cincuenta años!

¿Cuál será la situación actual, cuando lo que importa ya no es decrecer sino ganar guerras más que calientes?

Sobre el desequilibrio energético (desbalance radiativo) de la Tierra

Jorge Riechmann
12 de agosto de 2026

Imagen del océano cerca de GroenlandiaGETTY IMAGES



Habrá que volver a llamar la atención sobre ese parámetro fundamental: la diferencia entre la energía que entra en el Sistema Tierra y la que es devuelta al espacio exterior (en forma de radiación infrarroja), es decir, el balance radiativo del tercer planeta del Sistema solar.[1] El IPCC utiliza el término forzamiento radiativo con el sentido específico de una perturbación externa impuesta al balance radiativo del sistema climático de la Tierra, que puede conducir a cambios en los parámetros climáticos.[2] Tres factores clave: los GEI en aumento (Gases de Efecto Invernadero) atrapan más calor; menos aerosoles contaminantes en la atmósfera reflejan menos la luz solar; la crisofera terrestre mengua, y así la pérdida de hielo y nieve reduce la reflexión de energía. La ganancia neta de energía con ese forzamiento significa que la Tierra acumula energía, impulsando el calentamiento global actual.

¿Qué ha sucedido en los últimos tiempos? Hemos asistido a una acumulación de energía sin precedentes a escala planetaria. El desbalance radiativo (la diferencia entre la radiación que recibe el planeta y la que radia de vuelta al espacio, como acabamos de ver), de acuerdo con las mediciones de los satélites de la NASA, se ha multiplicado por cuatro con respecto a los valores que tenía en 2002. Hacia el año 2014 se produjo un cambio brusco, y así hemos pasado de 0’37 W/m² en 2002 a los 1’37 W/m² de 2025.[3]



Ahora el desequilibrio energético (desbalance radiativo) de la Tierra es mayor que en cualquier momento conocido en la historia de nuestro planeta, como muestra la siguiente gráfica (como la anterior, debida al esfuerzo de alerta del climatólogo Leon Simmons, miembro del equipo de James Hansen):[4]



Esto explica, en gran medida, la aceleración del calentamiento global que hemos podido constatar en los últimos años.

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Notas:

[1] https://aemetblog.es/2016/07/26/balance-radiativo-del-sistema-tierra/

[2] https://es.wikipedia.org/wiki/Forzamiento_radiativo

[3] Antonio Turiel, “Esperanza y derrotismo”, The Oil Crash, 9 de mayo de 2025; https://crashoil.blogspot.com/2025/05/esperanza-y-derrotismo.html

[4] https://x.com/LeonSimons8/status/2084248967420768549

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