lunes, 5 de junio de 2023

¿Podemos Sumar Unidas?

A estas alturas, parece difícil.

La memoria de la mayoría de los votantes es corta. Por eso son tan importantes los últimos días de campaña, en los cuales pasan a primer plano aspectos anecdóticos (u otros no tanto) que hacen cambiar el voto a mucha gente. En el último momento los atentados de Atocha hicieron perder la elección a Aznar. En este caso el motivo era muy fuerte, pero ahora mismo, con menor fundamento, el espantajo de ETA y el hábilmente agitado de la compra de votos han neutralizado los éxitos sociales del gobierno de coalición.

Claro que las diferencias entre las izquierdas, tan desagradables en la forma pero en el fondo superficiales, aireadas continuamente provocan en sus votantes cierto desconcierto y en muchos casos la poco sabia decisión de tirar la toalla y marcarse una bonita abstención.

Aunque la memoria sea corta, si continuamente te están recordando algo, eso no se borra tan fácilmente. Y "eso" es lo que los conspicuos opinadores muy ventilados por los medios nos restriegan a todas horas.

El tiempo corre y parece que algunos siguen reticentes a aprovecharlo. Cierto orgullo irracional pesa mucho en ellos, y llega un momento en que no se sabe si la unidad forzada suma... o puede restar, como deja caer Santiago Alba Rico:

"El PSOE necesita a Sumar para gobernar, pero no para sobrevivir. Podemos necesita a Sumar para sobrevivir. Sumar, por su parte, necesita al PSOE para gobernar, pero le sobra Podemos, me temo, en términos de supervivencia."

Un magnífico análisis de la situación y la unánime enemiga contra "la izquierda peligrosa" de una derecha que además tiene hondas raíces incrustadas en el PSOE lo expone Juan Tortosa en su artículo Todavía estamos a tiempo de arreglar esto. Lamenta el injusto tratamiento dado a Podemos, pero habría que recordarle que ha acabado luciendo garbosamente la mochila de los viejos partidos que quita votos.

Del mismo modo que el
PSOE se pone los galones de Podemos, este partido tiende a atribuirse en solitario los éxitos de la parte izquierda de la coalición, que en buena parte lo fueron de IU y de la modesta sombra en que se guarece el PCE.

Termino esta corta reflexión con una llamada a la cordura, esperando que no sea a título póstumo, y esta filípica de
Ana Pardo de Vera:


Yolanda Díaz y su derecho a equivocarse; Podemos y su deber de acatar

Ana Pardo de Vera
31 de Mayo de 2023

Vamos a hablar de datos electorales en el lado socialdemócrata y a la izquierda del tablero, ahora que los días transcurridos desde el 28 de mayo nos dan algo más de perspectiva, no toda.

El PSOE ha perdido un 6% de votos entre las elecciones municipales de 2019 y las de 2023, algo más de 400.000 votos. Esto son 1.557 concejales de los 22.341 conseguidos hace cuatro años. Institucionalmente ha sido dramático para los socialistas; cuantitativamente, no tanto.

Unidas Podemos -y me centraré solo en la coalición Podemos-Izquierda Unida- ha perdido en las elecciones del pasado domingo 231.103 votos frente a los 364.370 logrados en las municipales de 2019. Esto supone un 63,4 por ciento menos de votos en 2023 con respecto a hace cuatro años: les quedan 200 concejales en toda España de los 461 que tuvieron hasta el 28-M. Un desastre, sin matices.

Hay voces que empiezan a cuestionar que la dirección nacional de Podemos, más allá de asumir la derrota estrepitosa el 28-M, no asuma ninguna responsabilidad por ella. Es el caso de Juan Pedro Yllanes, que ha sido vicepresidente del Gobierno de coalición de Baleares y ha pedido la dimisión del núcleo duro de Podemos. De momento, no consta que vaya a haber ningún cambio en este sentido, al menos, hasta que se configure el espacio donde se supone que Podemos iría incluido, el Movimiento Sumar de Yolanda Díaz.

La rápida convocatoria de elecciones generales por parte de Pedro Sánchez, que dice asumir así las responsabilidades de la derrota del PSOE en primera persona, ha dejado a Sumar sin tiempo para hacer primarias. La premisa de Yolanda Díaz es que los y las que quieran sumar, vayan con ella; los y las que no, que sigan en la autodestrucción, pero fuera del movimiento que debe combatir a la ultraderecha el 23 de julio.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo fue elegida a dedo por Pablo Iglesias para sucederle en el liderazgo de Unidas Podemos, sin primarias y sin consultarle siquiera. Se podía criticar o no la decisión, pero Iglesias estaba en su derecho como hacedor indiscutible de la revolución que ha supuesto Podemos y su coalición electoral en la historia sociopolítica de España.

Es evidente que, vistos los acontecimientos externos e internos de UP, lo más cómodo para Yolanda Díaz, cuya buena gestión en el Gobierno está acreditada, era negarse y seguir acumulando esa gestión positiva y una buena valoración ciudadana. Pero aceptó y su independencia, la elección de sus tiempos, de sus colaboradores y asesoras, de su discurso, de su estrategia … fue cuestionada desde el principio por la dirección de Podemos y el propio Iglesias, además, de forma muy agresiva al llevarse al terreno personal. Desde que empezó y con la deriva que fue adquiriendo, sobre todo, por las dificultades que atravesaba a diario el Gobierno de coalición con el PSOE, aquello no podía más que acabar mal, como así fue: visualización explícita de ruptura en Magariños y hecatombe electoral el 28 de mayo.

Y ahora, hay que unirse porque no queda otra y vamos a hablar todo lo que no hablamos en positivo (nada) hasta ahora. Con el triple de dificultades, sin representación institucional apenas y con el tiempo, mínimo, en contra. ¿Hablar de qué? ¿De puestos en las listas o de programa y propuestas? ¿De igual a igual con todas las formaciones que pretenden concurrir en el Movimiento Sumar o todavía pretende Podemos arrogarse algún protagonismo?

La respuesta parece bastante clara: el liderazgo es de Díaz y además de trabajar por la unidad como ella decida, este liderazgo le otorga el derecho a equivocarse. Por su parte, quienes quieran acompañarla tiene la responsabilidad y el deber de ayudarle y acompañarla. El deber de acatar y, si es posible y no se suma, callarse. O marcharse, porque la alternativa es la ultraderecha y el mensaje de los votante de izquierdas ha sido clarísimo: o se unen o nos quedamos en casa.

sábado, 3 de junio de 2023

Llamamiento a la unidad

Un manifiesto de urgencia se ha hecho público el 31 de mayo. Entre los firmantes están Felipe Alcaraz, Esther López Barceló, Carlos Bardem y Juan Diego Botto.

Son más de ciento cuarenta, y sin duda serían muchos más sin la premura a que han obligado los diez días en que deberán estar confirmadas las candidaturas para las sorpresivas elecciones del 23 de julio.

Algunos otros nombres os sonarán seguramente, aunque no todos a los más jóvenes, como Mario Amorós, Albert Corominas, Juan José del Águila, Víctor Díaz Cardiel, Francisco Jarauta, Esther López Barceló, Héctor Maravall, Sebastián Martín Recio, Willy Meyer, Agustín Moreno, Benito Rabal, Víctor Ríos, Antonio Romero, Alberto San Juan, Marta Sanz, Pepe Viyuela, Augusto Zamora... y mi buen amigo Manolo Peña-Rey.

“Asistimos con preocupación que, al día de hoy la unidad no se haya encauzado, al considerar que es imprescindible que toda la izquierda, a la izquierda del PSOE, comparezca unida en las próximas elecciones generales”



















Escritores como Felipe Alcaraz o Esther López Barceló junto a intelectuales como los actores y directores Carlos Bardem y Juan Diego Botto o destacados sindicalistas como Marcel Camacho entre otras personas, han lanzado un manifiesto en el que piden la unidad de la izquierda ante el adelanto electoral anunciado este lunes por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para el próximo 23 de julio, tras los resultados electorales del 28M. “La derecha y la ultraderecha están preparadas y listas para asaltar y tomar las riendas del Gobierno del Estado y desde el Gobierno, iniciar la gran contrarreforma para anular toda la consolidación de derechos civiles y sociales”, expresan.

A continuación puedes leer el texto completo:
Negras tormentas agitan los aires, nubes oscuras nos impiden ver, pero lo cierto es que la derecha y la ultraderecha están preparadas y listas para asaltar y tomar las riendas del Gobierno del Estado y desde el Gobierno, iniciar la gran contrarreforma para anular toda la consolidación de derechos civiles y sociales impulsados por el Gobierno progresista de coalición.

A lo largo de la historia, las élites de la oligarquía siempre se han servido de las derechas y la ultraderecha para impedir cambios que les supusiese obstáculos para garantizarse la acumulación de capital en poco tiempo a costa de un trabajo precario y mal pagado. Esas élites no dudaron es su momento en alentar un golpe de Estado contra el Gobierno constitucional de la República y hoy están dispuestas a apoyar, con todos sus medios a su alcance, políticos, sociales y mediáticos, un cambio de gobierno de la mano del PP y Vox.

Ante ese escenario, los y las abajo firmantes, personas comprometidas con las ideas, valores y cultura de la izquierda, muchas de ellas luchadoras por la libertad en tiempos de la dictadura, consideran imprescindible la unidad política, social y cultural de toda la izquierda que pretende una transformación de la sociedad y del Estado para garantizar la igualdad y la justicia social para todas las personas.

El proyecto Sumar es un avance muy importante para aunar a todas las organizaciones políticas, sociales y culturales y también a personas no organizadas en torno a un programa que comprometa una acción política, social e institucional para garantizar seguir avanzando en políticas que garanticen el bienestar de la mayoría social.

En ese sentido, asistimos con preocupación que, al día de hoy la unidad no se haya encauzado, al considerar que es imprescindible que toda la izquierda, a la izquierda del PSOE, comparezca unida en las próximas elecciones generales.

Apelamos a las organizaciones de la izquierda a que, mediante el diálogo fraterno, trabajen por el objetivo irrenunciable de la unidad. Las diferencias de criterio deben ser resueltas empleando el tiempo necesario y discreción hasta conseguir esa unidad.

En la fragmentación de las fuerzas de izquierda radica la fortaleza de nuestros adversarios y nuestra propia debilidad.
Firman este manifiesto:
Alcaraz, Felipe, escritor

Alfaya González, José María. Trabajador sociocultural jubilado

Alsina Alcaide, Ernesto. Sindicalista de CCOO SEAT

Álvarez Martínez, Rafael. Miembro de la ejecutiva de la Federación de Pensionistas y Jubilados de CCOO del Tarragonès

Amorós, Mario. Historiador.

Antequera Barbero, Maximiliano. Fundador de CCOO en la Selva (Girona)

Aylon, Esther, psicologa

Azcona, Juanjo. Economista.

Bardem, Carlos, actor y escritor

Baylos Grau, Antonio. Catedrático de Derecho del Trabajo, Universidad de Castilla La Mancha

Benet, Domènec. Llibreter jubilat

Blanco, Ignacio. Técnico superior de administración general y ex diputado en les Corts Valencianes

Botella, Joan. Catedràtic de Ciencia Politica

Botto, Juan Diego. Actor y director de cine.

Calvet, M. Dolors. Professora jubilada

Camacho, Marcel.

Camacho, Yenia.

Campillo Meseguer, Antonio. Filósofo y sociólogo, Presidente de la Red española de Filosofía 2013-2017

Cano Mateo, Alexis. Responsable de Organización CCOO CRO SEAT

Castaños Moreno, Ernesto. Sección Sindical CCOO Universitat Autònoma de Barcelona (UAB)

Ceveira Vázquez, Omar. Responsable de la cadena de la moda de CCOO Indústria y de Acción Sindical CCOO Inditex.

Chacón, Inma. Escritora

Chamorro Benito, Javier. Secretario General de la Sección Sindical Estatal FSC-CCOO en Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO) y Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA)

Climent, Amparo. Directora de cine

Coque Duran, Miguel. Exsecretario de Empleo de CCOO de Extremadura

Corominas Subias, Albert. Catedràtic emèrit

Del Águila Torres, Juan José. Magistrado del Trabajo jubilado, investigador-aflorador.

Diaz Cardiel, Victor. Expreso político.

Díaz Rodríguez , Pedro. Poeta

Diez Mediavilla, Antonio. CEU de didáctica de la lengua y la literatura de la Universidad de Alicante

Domínguez Rubio, Francisco. Sindicalista CCOO CRO SEAT

Duval, Elizabeth. Escritora y periodista

Escribano Violero, Daniel. Jubilado

Esparcia Gil, José Luis. Escritor

Fernandez González, Vicente. Profesor de Traducción e interpretacion de la Universidad de Málaga, sindicalista de CCOO

Fernández Moreno, Monserrat. Empresaria

Fernández Toxo, Ignacio. Exsecretario General de CCOO

Fortuny Solà, M. Teresa. Pensionista CCOO Comarques de Tarragona

Fraguas, Rafael. Periodista y sociologo

García Arán, Merche. Penalista

García Azcarate, Teresa. Ingeniera.

García Leiva, Patricia. Profesora de Psicología Social de la Universidad de Málaga, sindicalista de CCOO

García Nieto, Rafael. Sindicalista de CCOO SEAT

Garcia Temporelli, Luis Miguel. Programador informático

García, Alejandro. Profesor de Historia de la Universidad de Murcia

García, Marita. Militante comunista.

Garro Olano, Jose María. Sindicalista CCOO IQOXE

Gavilán Merino, Eva. Sindicalista CCOO SEAT

Guerrero Lamas, Rafael. Secretario General de CCOO SEAT

Gutiérrez Vegara, Antonio. Ex secretario general de CCOO

Izquierdo del Burgo, Pedro. Exsecretario general Fed. Agroalimentaria, CCOO de Catalunya.

Jarauta, Francisco. Filósofo

Jiménez, José Antonio. Profesor.

Jorge Alonso, Ana. Profesora de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la Universidad de Málaga

Juan Lacasa, Ricardo Emílio. Responsable de Acción Sindical de la Federación de Pensionistas de CCOO del Tarragonès.

Juhé Mas, Anna. Profesora jubilada

Juntas Fernández, Raquel. Secretaria de Acción Social de CGT Correos.

León Flores, Manuel. Sindicalista CCOO habitat Comarques de Tarragona

León, Aurora. Abogada laboralista.

Lillo, Enrique. Abogado laboralista

Llamas, Dani. Músico

Lobo Gutiérrez, Antonio. Ex alcalde de Barberà del Vallès

López Barceló, Esther. Coordinadora del Aula de Memoria Democrática de la Generalitat valenciana y escritora.

López López, Julia. Catedrática derecho del trabajo de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona

López Martín, Francisco Javier. Exsecretarario General de CCOO Madrid.

López Provencio, Pedro. Sindicalista.

López Vega, José Manuel. Militante de Iniciativa del pueblo andaluz en Almería

Loza Oliva, Manuel. Funcionario público. Sindicalista jubilado.

Luis M. Sánchez Seseña (economista)

Maravall, Héctor. Abogado

Martín Recio, Sebastián. Médico.

Martín Vázquez, Ana Belén. Periodista, poeta

Martínez Contreras, José María. Sindicalista CCOO Huayi Compressor (UH)

Martínez Lázaro, Manuel. Sindicalista de CCOO

Martos Aguilar, Iván. CCOO Universitat Autònoma de Barcelona

Martos García, José Luis. Personal de administracion y serivicos y la Univesidad de Granada, sindicalista de CCOO

Mata Labajos, Alejandro Isaac. Sindicalista de CCOO SEAT

Mellado, Andrés. Sindicalista

Meyer Pleite, Willy. Eurodiputado (2004 – 2014)

Montesinos Andrade, Juan. Sección Sindical CCOO UAB

Mora Vila, Mª Teresa. Profesora jubilada

Morales García “Prodi”, José Manuel. Responsable de Juventud de CCOO Girona.

Moreno, Agustin. Profesor de Instituto

Moreno, Silvia. Realizadora

Naranjo Llanos, Francisco. Director de la Fundación Abogados de Atocha

Núñez del Campo, Santos. Ingeniero

Nuñez Vílchez, Ana Maria. Coordinadora de CCOO industria Barcelonés

Ocaña Sáez, Milagros. Ama de casa, feminista.

Ortega, Alejandra. Responsable de Asia y África en la Secretaria Internacional de CCOO

Ortuño, Pascual. Ex Magistrado, antiguo Director de la Escuela Judicial Española

Peña Rey, Manuel. Médico

Pérez Iglesias, Fernando. Médico pediatra

Pérez Martínez, Jesús. Sindicalista

Pérez Temporelli, Violeta. Actriz

Petit Vilá, María. Profesora jubilada

Picado de la Cruz, Serafín. Sindicalista de Peugeot jubilado

Pichel, Luz. Escritora

Pulido Guerrero, Manel. Profesor de instituto y sindicalista de CCOO

Rabal Balaguer, Benito ,director de cine y escritor

Ramírez Acuña, Ciriaco. Sindicalista CCOO SEAT

Ramos Martín, Juan. Profesor de la Univeridad Javeriana, Colombia.

Rentero Rover, Jesús. Magistrado

Ribó Flos, Jordi. Sindicalista

Rios, Victor. Historiador

Rodriguez Bayraguet, María. Empresaria

Rodriguez Carmona, David A. Secretario de Centro CCOO CRO SEAT

Rodríguez Fernández, Florentino. Técnico mantenimiento aviones, sindicalista

Rodríguez González, Sarai. Profesora de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, Universidad de La Laguna

Rodríguez Jara, Vicente José. Exsecretario General de Fiteqa-CCOO País Valencià

Rodríguez Rovira, Josep María. Ingeniero jubilado.

Rodríguez, Alfonso. Exsecretario General de CCOO-SEAT

Rodríguez, María. Experta en Consumo Responsable y RSE

Romero, Antonio. Presidente del PCA

Sagüés Navarro, Miguel. Abogado laboralista de CCOO jubilado

San Juan, Alberto. Actor

Sánchez Aguión, José Manuel. Exsecretario General Sindicato Nacional de CCOO de Galicia

Sánchez del Valle, Miguel Ángel. Profesor de secundaria y marea verde

Santana Valls, José Joaquín. Membro de la coordinadora provincial de Sevilla de Iniciativa del Pueblo Andaluz

Santana Valls, José. Exdiputado provincial de Sevilla

Sanz de la Villa, Gregoria, profesora

Sanz, Marta. Escritora

Serrano García, Juana. Decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Castilla La Mancha

Seseña, César Sánchez. Sindicalista, gerente de Ceesa, CCOO Madrid

Sierra, Francisco. Catedrático de Comunicación. Universidad de Sevilla

Solé Puig, Ascensió. Magistrada del Trabajo jubilada.

Suárez-Carreño, Luis. Arquitecto, miembro de La Comuna

Taboada Arribe, Lois Uxio. Ex Consejero Escolar del Estado

Tavora, Pilar. Directora, productora y guionista

Tellado Fernández, Pilar. Exsecretaria de Organización de FITEQA-CCOO de Galicia

Temporelli Montiel, Manuela. Exdirectora Fundación Sincial Ateneo 1 de mayo de CCOO, poeta.

Toribio Rueda, Juan J. Delineante. Sindicalista jubilado.

Tovar Arce, Manuel. ExProfesor Emérito de Economía

Vaquero Gómez, Eulalia. Activista Social

Vázquez Martínez, Demetrio. Ex SG Unión comarcal CCOO de A Coruña

Vega Martín, Jorge

Velasco Quiles, Juan Carlos. Exalcalde de Alcalá del Rio, Sevilla

Villarroya Hermoso, Antonio. Sindicalista CCOO SEAT

Viyuela, Pepe. Actor

Zamora, Augusto. Profesor, escritor y exembajador de Nicaragua

El enfoque de subsistencia desde el ecofeminismo

Jorge Riechmann ha publicado un obituario en memoria de una notable pionera del ecofeminismo. Es poco conocida entre nosotros, pese a su gran aportación a la necesaria síntesis entre feminismo, ecología y emancipación de los trabajadores.

Incluye una presentación sobre esta autora y un vídeo que dejo aquí también.

El eje fundamental de esa síntesis puede formularse así: el secreto del crecimiento del capital es la explotación del trabajo, que en el proceso productivo toma la forma de plusvalía, "trabajo no pagado" luego de que el capital invertido ha sido ya recuperado y comienza a obtenerse el beneficio. Esta es la forma patente en las cuentas empresariales al ser fácil contabilizarlo.

¿Existen otras formas de plusvalía que no figuren en esas cuentas? A un poco que busquemos se verá que en ellas no aparece el trabajo de cuidados. Opaco a los balances, no figura como "trabajo no pagado" pese a ser la clave de bóveda sin la cual se derrumbaría todo, no ya en el capitalismo sino en cualquier sistema hipotético en que no lo hubiera.

Tampoco el trabajo de la naturaleza, acumulado en forma de recursos de todo tipo, minerales, energéticos, forestales, agropecuarios, figura en estos cálculos. Nadie lo paga y ni siquiera se tiene en cuenta, escondido como está detrás del trabajo de extracción o de cultivo, que sí figura en los balances, pero que lo tiene como base material imprescindible.

En todos estos casos si la capacidad de extracción supera a la de recuperación se produce el agotamiento. Agotamiento de los trabajadores, tanto asalariados como no, que pone límites a la jornada. Cualquier recurso necesita un tiempo de recuperación que no puede superarse. Los mineros no se pueden volver a extraer nunca más; otros son de lentísima recuperación, como los combustibles fósiles, o más rápida pero nunca vertiginosa. Los campos necesitan el barbecho, los bosques ser replantados y darles tiempo a crecer de nuevo. La agricultura de roza es un ejemplo de "depredación sostenible", pero solo es viable para poblaciones nómadas de muy baja densidad. 

Estas razones nos llevan, como a Maria Mies, a considerar un todo inseparable el trabajo de la naturaleza, el reproductivo de la economía doméstica y la producción mercantilizada de bienes y servicios, uniendo en una lucha común al movimiento obrero, el feminismo y el ecologismo.

Maria Mies (1931-2023)

In memoriam


Ha muerto una de las pensadoras ecofeministas clave de los últimos decenios, la socióloga alemana Maria Mies (1931-2023). Traduzco aquí la breve nota necrológica que ha publicado Der Spiegel:

De hija de un granjero católico a profesora ecofeminista: Maria Mies creció en la volcánica región de Eifel, la séptima de doce hermanos. Fue la primera de su pueblo en ir a la escuela secundaria. Mies trabajó como maestra de primaria, más tarde también enseñó inglés, y en los años sesenta marchó a un Instituto Goethe en la India... y volvió politizada. Escribió una tesis doctoral sobre los conflictos de roles femeninos en la India, publicó libros feministas, sobre políticas de desarrollo y, cada vez más, libros ecológicos. Mies se veía a sí misma como una investigadora activista. En 1976, fundó una de las primeras casas-refugio autónomas para mujeres en la República Federal Alemana junto con estudiantes de la Universidad de Ciencias Aplicadas (Fachhochscule) de Colonia, donde enseñaba sociología. A diferencia de muchas otras feministas, Mies no aspiraba a la igualdad de la mujer dentro de la sociedad capitalista, sino a una nueva sociedad. Participó activamente en la organización ATTAC, crítica con la globalización capitalista, hasta su vejez. Su autobiografía se titula La aldea y el mundo. Maria Mies murió el 15 de mayo.

Cabe añadir que de la India ella volvió con un compañero de vida, Saral Sarkar (nacido en Bengala en 1936), a quien debemos también importantes contribuciones ecosocialistas (con mirada decrecentista y desde el Sur global; sus textos están disponibles en su blog). Ambos han vivido en Colonia. Maria Mies se jubiló en 1993, pero no por ello decayó su actividad militante: siguió trabajando en el seno de los movimientos feminista, alterglobalizador y ecologista. Desde finales de la década de 1990, se preocupó especialmente por la conexión entre la globalización neoliberal, controlada por las corporaciones capitalistas, y las nuevas guerras permanentes. En 2008 fue co-iniciadora del “Llamamiento de Colonia contra la violencia informática”, que pedía la prohibición de los “videojuegos asesinos”. Será enterrada el 25 de mayo en el Cementerio Sur de Colonia.

Tuve el gusto de visitar en su casa a Maria y Sarkar a comienzos de los años noventa, cuando estaba reuniendo materiales y haciendo entrevistas para mi tesis doctoral sobre Die Grünen. Por aquellos años traduje el ensayo que se puede leer a continuación, recuperado de las páginas de mientras tanto. Por otra parte, he colgado en mi blog un material didáctico sobre Maria Mies que uso en mis clase del máster en Humanidades ecológicas MHESTE.

Jorge Riechmann
Cercedilla, 20 de mayo de 2023


viernes, 2 de junio de 2023

Agrupémonos todos...

Aún rezumando la herida abierta por los últimos resultados electorales me escribe esto un madrileño indignado (mejor diré cabreado, enojado, irritado, porque la indignación ya es un término hábilmente desactivado).

Algo más que "algo" anda mal en estas sociedades enfermas, y no únicamente en el país de los conejos (dicho sea sinánimus molestandi, como decía La Trinca). Algún fallo sistémico hay cuando millones se movilizan para festejar un triunfo futbolístico (aunque sea una vergüenza), pero se considera un gran éxito que menos de un millón lo hagan en defensa de la sanidad pública. Éxito que además acaba en frustración si un gobierno corrupto hace oídos sordos a las demandas y ante la dificultad para reunir otra vez un número todavía mayor se llega a la triste conclusión de que "no hay nada que hacer".

Tampoco el flamante Parlamento de Andalucía quiere oír a los expertos en el tema de los regadíos en torno a Doñana, y es que lo único que les importa es mantener su poder, al servicio de quienes les pagan y en detrimento de quienes los votan.

Los pobres votantes abducidos solo saben lo que creen saber, porque es lo que les llega en su "tiempo libre", y así les va luego.

Pero mucho ojo: estamos oyendo continuamente dos cosas falsas. Por una parte, que "los votantes no se equivocan". Por otro, que "los votantes se han equivocado". Pues bien, ninguna de estas dos cosas es cierta.

El resultado de una elección nunca expresa la voluntad popular, entendida como un todo. Por una parte hay privilegiados que no se equivocan cuando votan, como hay damnificados que tampoco lo hacen, aunque otros tiren piedras a su propio tejado. Dado que las clases dominantes son minoritarias es la división de los dominados, con la indecisión de los peor informados, la que inclina la balanza en uno u otro sentido.

La sacralización de la "democracia", equívoca palabra que no expresa un concepto unívoco, desarma a muchos. Creer que la democracia liberal es democracia es como pensar que la inteligencia artificial es inteligencia.

Pero de momento es lo que hay, y en estas condiciones hemos de votar. Y tener algo de poder es necesario para evitar las peores consecuencias del triunfo oligárquico. Agrupémonos todos, y hagamos lo que esté en nuestras manos para que no sea en la derrota final.

(Por mi cuenta añado dos carteles, de otro lugar y de otro momento, insistiendo en la unificación de fuerzas dispersas. Bastaría un cuestionario sobre cosas en común para calibrar lo que une y lo que separa...)


AGRUPÉMONOS TODOS EN LA DERROTA FINAL

Tras unas jornadas de dura, más bien durísima reflexión y después de tratar el tema con amigos, familiares y conocidos me he animado, aunque esa no es la palabra ya que es un profundo desánimo lo que me embarga, a escribir sobre lo sucedido el pasado día 28, aunque sea solo como un ejercicio de desahogo. Antes de nada aclarar que resido en Madrid y quizá por ello enfoque más mis opiniones en esta región, aunque la realidad es que la debacle ha sido enorme en todo el estado exceptuando los resultados de EH Bildu.

Volviendo a las conversaciones que he podido tener estos días, he escuchado diversas teorías, desde las pésimas campañas que hace la izquierda, que comparto, a la presión y desinformación que ejercen los medios de comunicación tanto audiovisuales como escritos, con las que también estoy de acuerdo.

Punto 1: la izquierda, como se vende, como la venden y otras realidades de las que no nos gusta hablar.

Se han conseguido objetivos, escasos, pero al menos algo se ha mejorado. Se ha aumentado en una sola legislatura el SMI más que en todas las legislaturas anteriores; cómo nos lo han vendido: Los empresarios que son los generadores de empleo van a tener que rescindir las contrataciones y además se irán del país porque no es viable esa subida de sueldos. La realidad es que no solo no se han ido sino que ha disminuido el desempleo.

Aumento del empleo récord y aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social; cómo nos lo han vendido: España va a la cola de Europa en tasa de empleo. La realidad es que llevamos lustros yendo a la cola de Europa pero se ha disminuido la brecha que existía.

Ley solo sí es sí; cómo nos la han vendido: Esta ley deja en la calle a violadores y agresores sexuales. La realidad es que la ley protege mucho más a las mujeres y que por si misma no reduce las penas, existen unas personas llamadas jueces que son los que ejecutan esas sentencias.

Eso por poner algún ejemplo.

También hay que hablar de lo que no nos gusta, reforma laboral escasa y aprobada de milagro por un error, ley mordaza de la que tanto se habló hace años y se aseguró su derogación como medida estrella, vigente más que nunca, aumento del gasto militar para perpetuar una guerra en vez de optar por vías diplomáticas demostrando ser fieles vasallos del imperio americano, traición al pueblo saharaui, masacres en las fronteras resumidas en "ha sido un trabajo bien hecho". Así podríamos seguir...

Punto 2: Los grandes medios hacen que sea imposible que cale el mensaje de la izquierda.

Es cierto que los grandes medios de comunicación son en  buena medida responsables de la animadversión que existe hacia ciertas agrupaciones políticas, colectivos etc. Es incluso razonable puesto que el gran capital es su principal accionista, quien se publicita en ellos y que a efectos reales los convierte en sus propietarios. Lo que no es justificable en ningún caso es la mentira, y aquí es donde luego esas asociaciones de prensa o esos periodistas con ese corporativismo mal entendido, se victimizan acusando a los que los señalan como lo que son, MENTIROSOS. Lo podemos ver y oír todos los días en todas las televisiones y en todas las emisoras de radio. Por poner un solo ejemplo, la brutal campaña que se ha hecho contra el movimiento okupa, se ha creado tal alarma social de un problema inexistente que en la misma franja horaria y en tres cadenas distintas se decía lo mismo, no había escapatoria. Se ha dado voz a lo más reaccionario de la sociedad y se le han puesto micrófonos a personajes abiertamente violentos y NAZIS, y ya no solo en programas de actualidad política, también en otros de entretenimiento que nada tienen que ver, lo cual no deja de ser "paranormal", no sé si ustedes saben a cuál me puedo referir.

En todo esto estoy de acuerdo, pero para mí el mayor problema no reside la falta de opinadores profesionales realmente de izquierdas o en como los escasos triunfos son permanentemente ninguneados, aquí voy a volver a mi tierra.

Las máximas referentes políticas de la izquierda en la comunidad y en la capital. Sobre un exvicepresidente del gobierno por un comentario irónico que hizo acerca de policías, cabelleras, Otegi, Echenique e Isa Serra. Bien, pues por ese comentario en un editorial se decidió declararle persona Non grata, y en vez de optar por una defensa sean cuales sean las diferencias ideológicas, opta por ponerse de perfil y no mostrar una abierta indignación. Una referente que ha tenido que disculparse con el pueblo madrileño por acogerse al bono social no precisamente destinado a personas con su nivel adquisitivo, la duda que me viene a la cabeza es si hubiera pedido perdón si no hubiera saltado la noticia.

La otra referente, ésta en la capital, encantada de acoger la cumbre de la OTAN en Madrid y declarando que ella está con la legalidad y contra la okupación de viviendas, desviando el foco del problema, que no es otro que es completamente inviable para el común de la ciudadanía adquirir o alquilar una casa.

Esa es la referencia aquí, lo cual me lleva al segundo punto. El pueblo en su conjunto y aquí no se escapa ninguna región exceptuando el País Vasco, será que allí no se sintoniza Telecinco o la Sexta.

Los fascistas que saben gobernar o que están en el lado bueno de la historia, o han saqueado la ciudad, o han regalado a sus hermanos contratos para embolsarse trescientos mil euros, o han arruinado la sanidad y escuelas públicas, son recompensados con mayorías absolutas, condenados por violencia de género con vicepresidencias autonómicas, aceptadores de sobornos con nuevas alcaldías, detenidos por tráfico de drogas con más votos. Ayer mismo, menos de 24 horas después de su arrolladora victoria en la Comunidad de Madrid, Ayuso aprueba subir un 12% las cuotas de los comedores de los colegios públicos, en el distrito de la Latina en la capital alrededor de 1200 niños aparecen en las listas de no admitidos para colegios públicos, calle Doce de octubre también de la capital tras más de 6 meses de obras y con tan solo dos de estar operativa se vuelven a realizar obras de levantamiento de las aceras a escasos cincuenta metros de un colegio público. Eso pueblo español no es Ana Rosa, Ferreras, la falta de unidad de la izquierda o cualquier otro cuento que queramos creer, eso y bajo mi humilde opinión es una falta total de conciencia de clase, una mentira que nos han contado y que muchos se han creído, el BMW o el Mercedes y la casita en la playa para veranear son mentira, y lo digo yo que soy un humilde trabajador de la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles con un sueldo que desearía el noventa por ciento de los trabajadores de mi país.

Por eso acabo como titulé este escrito, agrupémonos todos en la derrota final, así la hostia dolerá menos.

Antonio Alonso Guirado

Josep Renau sinpermiso

sábado, 27 de mayo de 2023

El lenguaje unívoco

Los lenguajes naturales se componen de símbolos verbales, palabras, a los que se atribuyen significados, conceptos, que al ser compartidos por un grupo humano permiten la comunicación, limitada siempre a quienes los conocen y reconocen, aunque como observa el autor de este artículo solo individuos idénticos podrían interpretarlos de forma idéntica. Por eso mismo el lenguaje sirve también para discutir.

Algunos de esos símbolos tienen una única interpretación posible, como las conjunciones, que poseen un carácter altamente instrumental, pero la mayoría de las palabras tienen distintas acepciones, algunas de las cuales intenta deslindar el diccionario, con éxito dudoso. Suelen estar ligadas por variaciones basadas en analogías, como explica el interesante libro La analogía, que la considera "motor del pensamiento". De este modo las palabras se enredan en una serie de campos semánticos alrededor de un núcleo original, y estos campos no solo tienen extensiones variables para cada hablante o grupo sino que son diferentes, y a veces muy diferentes, para cada lengua. Dificultad que sufre continuamente el traductor, siempre acosado por la expresión traduttore traditore.

Frente a estos lenguajes naturales, el lenguaje matemático se basa en la univocidad. Su grado de abstracción soslaya las connotaciones personales, que dejan de ser relevantes. Aunque algunas de sus palabras pueden referirse a entidades diferentes (y así ocurre en el álgebra y la geometría), sus oraciones (ecuaciones) tienen un rigor que las libra de ser diversamente interpretadas, así que sus resultados son incuestionables, sin que puedan interpretarse de modos divergentes. "Con las matemáticas disponemos de un lenguaje exento de ambigüedades e interpretaciones subjetivas".

Después de Galileo la unificación de significados se fue extendiendo al discurso científico por cuanto sus enunciados se formulan matemáticamente. La Física es ciencia en la medida en que es cuantitativa, es decir, matemática.

Pero para esto es importante que los conceptos básicos sean interiorizados. Que el estudiante los haga suyos. Sin este paso el resto se convierte en jerga incomprensible. El sistema de numeración, las operaciones básicas y las ideas elementales de la Geometría deben ser explicadas con sumo detalle y en profundidad. "Pretender que los niños y niñas de primaria los entiendan tras unas cuantas lecciones apresuradas es un disparate (amén de una forma de maltrato infantil), y explica los preocupantes niveles de fracaso escolar en matemáticas, así como el generalizado anaritmetismo de la población, incluido el de muchas personas supuestamente cultas."

Algunas de las nociones más básicas, como los números naturales y su extensión progresiva a los enteros, racionales, reales, complejos... podrían entenderse mejor como un relato histórico, intrigante, que haga ver cómo cada ampliación conceptual ha ido superando problemas concretos. Otro tanto ocurre con algo tan básico como el par dialéctico cero-uno: el "ser" y la "nada", el vacío y el lleno, la luz y la sombra, cada uno de los cuales solo se comprende inseparablemente de su opuesto. El lenguaje matemático como despliegue del filosófico. Claro que hay un largo camino hasta llegar a los números transfinitos, pero nadie está obligado a recorrer todo el Camino de Santiago.

Lo mismo puede decirse de la Geometría. Punto, línea, superficie, cuerpo, espacio, dimensión... se entienden mejor (y pueden llegar a ser fascinantes) si se parte de la mirada ingenua del verdadero filósofo.

Para aprender hemos de convertirnos primero en niños curiosos.

Carlo Frabetti

DP.
 
Il libro della natura è scritto nella lingua della matematica.
(Il Saggiatore, Galileo Galilei)

La pesadilla de Aristóteles

En cierta ocasión, le preguntaron a Aristóteles: «Si pudieras pedir un deseo en beneficio de la humanidad, ¿qué don les rogarías a los dioses que nos concedieran?», y el Estagirita contestó que les pediría que unificaran el significado de las palabras de forma que todos las entendiéramos exactamente de la misma manera. Y se podría decir que los dioses complacieron parcialmente a Aristóteles, pues con las matemáticas disponemos de un lenguaje exento de ambigüedades e interpretaciones subjetivas. Y esta precisión, esta unificación de significados, se ha ido haciendo cada vez más extensiva —sobre todo a partir de Galileo— al discurso científico en general, en la medida en que sus enunciados se formulan matemáticamente («La ciencia es física o colección de sellos», decía Rutherford, y la física, a su vez, es ciencia en la medida en que es cuantitativa, es decir, matemática). (1)

Pero Aristóteles se refería al lenguaje natural, pues soñaba con eliminar los continuos malentendidos a los que su uso da lugar, la paradójica incomunicación verbal (precariamente suplida por la comunicación no verbal) que condena a los seres humanos a una juanramoniana «soledad sonora».

Por suerte, los dioses no satisficieron plenamente la petición del filósofo y solo nos concedieron un lenguaje unívoco de uso restringido. Porque para que dos hablantes se entendieran a la perfección, es decir, para que comprendieran todas las palabras —con todos sus matices y connotaciones— de idéntica manera, tendrían que ser prácticamente la misma persona. En el plano denotativo del lenguaje podemos lograr niveles de acuerdo relativamente satisfactorios; de lo contrario, hablar no serviría de nada y las sociedades humanas no existirían como tales. Pero el plano connotativo es, en gran medida, un universo personal e intransferible (o de muy difícil transferencia: por eso existe la literatura y, muy especialmente, la poesía). Eso nos causa numerosos problemas, así como una irreductible sensación de alteridad (que Kafka expresó magistralmente: «A mí me conozco, en los demás creo; esta contradicción me separa de todo»). Puede que sea muy alto, pero ese es el precio de la individualidad.

El pensamiento es fundamentalmente (aunque no exclusivamente) lingüístico. Somos lenguaje, incluso cuando callamos. Continuamente nos recorre un río de palabras, y somos los ecos innumerables que esas palabras multiplican en el irrepetible laberinto de nuestra mente. Por eso el sueño de Aristóteles, como tantos otros sueños filantrópicos, se resuelve en pesadilla: si todas las palabras significaran exactamente lo mismo para todas las personas, solo habría un individuo repetido millones de veces, y entonces sí que su soledad, atrapada en un laberinto de espejos, sería abismal y vertiginosa.

J + T = L

El lenguaje matemático, desde el momento en el que es utilizado por seres humanos (no así cuando lo usan las máquinas, al menos por ahora), también posee un plano connotativo; pero, al contrario de lo que ocurre con el lenguaje natural, cuando hablamos de matemáticas —en matemáticas, mejor dicho—, las connotaciones personales no son relevantes: lo que a mí pueda sugerirme la igualdad pitagórica a2 = b2 + c2 no afecta en absoluto a los cálculos que pueda llevar a cabo a partir de ella ni a la posibilidad de comunicar con exactitud a otras personas esos resultados: como deseaba Aristóteles, el teorema de Pitágoras significa exactamente lo mismo para todo el mundo, con independencia de las emociones o evocaciones que suscite en cada cual.

Pero ¿en qué sentido y en qué medida cabe hablar de un lenguaje matemático propiamente dicho? ¿No es una mera jerga especializada, como la de los médicos o los abogados? Al decir que dos más dos son cuatro, no me aparto ni un ápice del lenguaje natural, y al escribirlo en la forma 2 + 2 = 4, aparentemente tampoco, pues me limito a utilizar un peculiar tipo de taquigrafía. Pero ese «peculiar tipo de taquigrafía» hace posible un desarrollo —una sintaxis y una semántica— que va más allá de las palabras y su gramática, las hace innecesarias. Al resolver un sistema de ecuaciones, no repito, ni siquiera mentalmente, las frases que describen las operaciones: las efectúo sin más. Se ha producido un salto cualitativo, una conversión de la cantidad —o la densidad— en calidad. Los símbolos matemáticos, aunque algunos empezaron siendo meras abreviaturas, son entidades significativas de un nuevo tipo. O de varios:

En primer lugar, están aquellas letras de los alfabetos latino y griego que en el marco de las matemáticas adquieren un nuevo y preciso significado: x, y, z como incógnitas o variables; e como número de Euler (2,71828…); i como unidad imaginaria (√−1);
π como razón entre la circunferencia y su diámetro (3,14159…); Σ como sumatorio…

Además de letras, la jerga matemática toma del lenguaje natural algunos signos de puntuación y les confiere un significado específico, como hace con el punto, la coma, los paréntesis y corchetes, las barras, las comillas, el signo de exclamación…

Y también, como no podría ser de otra manera, hay signos creados específicamente para designar conceptos matemáticos: los diez dígitos; el 8 tumbado que representa el infinito; los signos de sumar, restar, multiplicar, dividir, raíz cuadrada…

J + T = L: una jerga depurada y una taquigrafía extrema se funden en el lenguaje unívoco que Aristóteles les pidiera a los dioses.

El cero

Hablando de los diez dígitos, conviene prestarle especial atención al cero en relación con la construcción del lenguaje matemático, pues constituye una pieza clave —y sorprendentemente tardía— de su gramática.

Cuesta creer que los antiguos griegos, que elaboraron una geometría casi perfecta (es, básicamente, la que aún se sigue estudiando, siendo los Elementos, de Euclides, el libro más leído de la historia) y que, con Arquímedes, se anticiparon en dos mil años al cálculo infinitesimal, no conocieran el cero y, por tanto, no dispusieran de un eficaz sistema de numeración. El cero no empezó a utilizarse regularmente de forma operativa —no se convirtió en un dígito más— hasta el siglo V o VI en la India, desde donde pasó a Europa traído por los árabes junto con los otros nueve (por eso los llamamos números arábigos), y hasta el siglo XIII no se difundió por Europa el sistema posicional decimal, en buena medida gracias al Liber abaci, de Leonardo de Pisa, más conocido como Fibonacci.

Convertir la nada —o la ausencia— en un dígito más, en igualdad de condiciones (o casi) con los otros nueve, fue una de las grandes hazañas intelectuales de la humanidad, una auténtica acrobacia de la capacidad de abstracción que completó y consolidó definitivamente el lenguaje de la matemática.

Las ecuaciones

Y si la matemática es un lenguaje, las ecuaciones son sus oraciones. Una ecuación es, como su nombre indica, una igualdad que permite comparar cantidades conocidas y desconocidas e integrarlas en un desarrollo complejo y sólidamente articulado: un sistema de ecuaciones, el discurso matemático por excelencia. Por eso algunos pensamos que la enseñanza de las matemáticas básicas debería limitarse al sistema de numeración, las cuatro operaciones y las ecuaciones de primer grado, junto con unas nociones elementales de geometría. Pero todo ello explicado con sumo detalle y en profundidad. La humanidad ha tardado milenios en dotarse de un lenguaje matemático consolidado y eficaz, y algunos conceptos, como los números negativos, provocaron grandes debates antes de ser admitidos y asimilados, por lo que pretender que los niños y niñas de primaria los entiendan tras unas cuantas lecciones apresuradas es un disparate (amén de una forma de maltrato infantil), y explica los preocupantes niveles de fracaso escolar en matemáticas, así como el generalizado anaritmetismo de la población, incluido el de muchas personas supuestamente cultas.

El libro de la naturaleza

Galileo dijo —con la que se podría considerar la sentencia fundacional de la ciencia moderna— que el libro de la naturaleza está escrito en la lengua de las matemáticas, lo que equivale a decir que es un flujo de ecuaciones que se ramifican y encadenan, como sugiere la consabida imagen de una pizarra atestada de números y letras, de símbolos y de signos que los conectan. Y quienes no entienden ese lenguaje (además de ser presa fácil de charlatanes y embaucadores) no pueden leer el gran libro, han de limitarse a mirar las ilustraciones.

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Nota

(1) Cuatro siglos antes, Leonardo da Vinci, poco sospechoso de cientificismo excluyente, vino a decir lo mismo: «Ninguna investigación humana se puede proclamar verdadera ciencia si no se somete a las demostraciones matemáticas».

viernes, 26 de mayo de 2023

El regadío en España: la polémica de Doñana

El octavo exportador de alimentos del mundo, la segunda economía agrícola europea, es un país seco. Pese a ello, o más bien por eso mismo, es el país de la Unión Europea con mayor superficie irrigada. La necesidad nos hizo expertos en técnicas de regadío que hicieron muy productivas las tierras más secas, transformando la desventaja en ventaja competitiva.

El 7,7 % del territorio concentra las dos terceras partes de la producción agrícola, según datos aparecidos en El Orden Mundial:


Nadie en la Unión Europea tiene tanta tierra irrigada como España. El país es el octavo mayor exportador de alimentos del mundo

Álvaro Merino
21 mayo, 2023

España es el país de la Unión Europea que tiene más superficie irrigada: cuenta con un total de 3,9 millones de hectáreas de regadíos, el equivalente al 23% de su superficie cultivada. Gracias a ello destaca como el octavo mayor exportador de alimentos del mundo —el 65% de la producción agraria procede de los regadíos—, aunque esa posición no viene a coste cero: los regadíos acaparan cerca del 80% del consumo de agua en un país cada vez más seco y con un estrés hídrico creciente.

(...)

La falta de humedad obliga a España a consumir cada año cerca de la mitad del agua de la que dispone, una proporción muy elevada y que genera un margen muy estrecho entre la oferta y la demanda. Por eso la modernización y la eficiencia de los regadíos ha sido una prioridad para los agricultores españoles. Sin embargo, a pesar de sus esfuerzos, el cambio climático, el abandono de la tierra, la degradación del suelo y la sobreexplotación de los recursos está poniendo contra las cuerdas el modelo agrario.

(...)

Mapa regadíos España
El mapa del regadío en España

La pertinaz sequía que sirvió de pretexto a Franco para justificar "el año la jambre" (así lo oía evocar de niño) no fue de las peores que se han registrado. El episodio se repite periódicamente con dramáticas consecuencias, y ahora parece ir a peor. Comprobamos estos días que no era un chiste aquella viñeta en que el hijo preguntaba: "papá, ¿cuándo acabará la sequía?" y respondía el padre: "cuando comiencen las inundaciones".

Los embalses fueron una solución para almacenar el agua, solución conflictiva que anega fértiles valles y cuyo empleo se disputan el riego y las hidroeléctricas. El otro recurso ha sido el agua subterránea, extraída de pozos, profundizados cada vez más porque las lluvias no bastan para reponer los acuíferos.

La división internacional del trabajo nos convierte en despensa de Europa, más allá de las posibilidades de reposición, y a la vista está lo insostenible de una sobreexplotación que convierte las zonas húmedas en secarrales salinizados de difícil recuperación.

"¿Sostenibilidad...?" Dime de qué presumes y te diré de lo que careces.

He aquí unos datos incuestionables que dejan en cueros lo que preferiría tapar el gobierno andaluz:



Tras la proposición de ley del Parlamento de Andalucía para regularizar regadíos en Huelva se ha afirmado que esos cultivos están a 30 km del Parque Nacional de Doñana y que la norma no afectaría al acuífero

El acuífero de Doñana ocupa una superficie de 2.300 km2 y las zonas de cultivo se encuentran dentro de la zona de recarga de este, según un reportaje de Datadista y un experto

El Parque Nacional de Doñana se sitúa en el extremo sur del acuífero y ocupa una extensión de 542 km2
 


“Los terrenos están a 30 kilómetros del parque nacional”. “Desde 2014 se deja fuera de ordenación una zona que está a 30 kilómetros del parque de Doñana”. "El proyecto presentado por la Junta de Andalucía NO afecta a Doñana, hablamos del condado, a 30 km". Con frases como estas, diferentes voces han defendido que la proposición de ley presentada por el PP y Vox en el Parlamento andaluz para regularizar grandes extensiones de regadíos de fresas en Huelva (las cifras oscilan entre las 750 y las 1.900 hectáreas) no afecta a las aguas subterráneas del Parque Nacional de Doñana. Alegan que los terrenos se encuentran a 30 kilómetros del límite de la zona protegida y que por tanto no afectan al acuífero.

Pero el acuífero de Doñana o de Almonte-Marismas (sistema acuífero 27) ocupa una extensión aproximada de 2.300 kilómetros cuadrados, y abarca desde la cuenca del río Tinto a la ribera occidental del río Guadalquivir. “El acuífero es muy grande. Esos cultivos están dentro de la zona de recarga del acuífero”, explicó Eloy Revilla, director de la Estación Biológica de Doñana, el 25 de abril en Onda Cero (min 03:03). La recarga natural del acuífero procede de la infiltración del agua de lluvia a lo largo de los terrenos que abarca el propio acuífero.

Superficie del parque de Doñana con respecto a su acuífero

El Parque Nacional de Doñana ocupa una extensión aproximada de 54.252 hectáreas (542,5 kilómetros cuadrados). La zona periférica de protección, que abarca tanto el parque nacional como el parque natural colindante, tiene una dimensión de 74.278 hectáreas (742,8 kilómetros cuadrados). Es decir, el acuífero es cuatro veces más extenso que el parque nacional. El Instituto Geológico y Minero de España (IGME), dependiente del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC), indica que el Parque Nacional de Doñana se localiza en el extremo meridional (extremo sur) del sistema acuífero número 27 (el acuífero de Doñana).

Para ver en mayor resolución, pincha aquí.

Un informe de las aguas subterráneas de Doñana de la Junta de Andalucía señala que los límites del acuífero se extienden desde la franja que forman los municipios Rociana–Almonte–Villamanrique de la Condesa hasta el mar y desde aproximadamente el río Tinto hasta la margen izquierda del río Guadalquivir.

Mapa del sistema acuífero de Doñana. Fuente: Junta de Andalucía


















El consumo de agua del acuífero de Doñana: la investigación de Datadista

Regularizar la situación de los cultivos de regadío situados en el entorno del Parque Nacional de Doñana es uno de los objetivos de la proposición de ley que el Parlamento de Andalucía está tramitando por vía de urgencia (la ley para la mejora de la ordenación de las zonas agrícolas del Condado de Huelva [BOPA 143, pág 17]). Datadista ha publicado un reportaje repasando el entramado de decisiones políticas, administrativas y legales que ha llevado a extraer de los acuíferos más agua de la que podía recuperarse de forma natural.

El reportaje de Datadista muestra que los cultivos que legalizaría la proposición de ley se encuentran encima del acuífero de Doñana, por lo que afectarían a su integridad. Por su parte,el IGME indica que la recarga natural del acuífero procede de la infiltración de parte de la lluvia que cae sobre el acuífero libre.

La recarga de agua del acuífero de Doñana. Fuente: Junta de Andalucía.

La Estación Biológica de Doñana alertó de que el consumo de agua del acuífero es mayor que su recarga. “La explotación actual del acuífero no es sostenible. Se está extrayendo más recurso del que se regenera anualmente mediante la recarga por precipitación, que es variable y decreciente, por lo que se está agotando este recurso natural", indicó Eloy Revilla, director de la estación.

La proposición de ley no especifica cuántas hectáreas se regularizarían

La proposición de ley presentada en el Parlamento de Andalucía permite regularizar terrenos agrícolas que hubieran estado en regadío antes de 2014. “Estos terrenos podrán obtener derechos de aguas, que procederán de aguas superficiales, salvo que la Administración hidráulica de la Demarcación Hidrográfica donde se encuentren estos terrenos establezca un origen de recursos diferente”, indica la propuesta (artículo 2, pág 34).

La norma no específica cuántas hectáreas serían reguladas. Sólo dicta que sean aquellos terrenos presentes en las zonas B y C del Plan de Ordenación del Territorio del ámbito de Doñana.






Las cifras de hectáreas que serían reguladas no están claras: WWF estima que serían 1.900 hectáreas, mientras que la Junta de Andalucía calcula que serían 750 hectáreas.