domingo, 11 de junio de 2023

Todos los dioses del hombre

Ese es el título elegido por Julián Rodríguez Novo para su nueva novela. ¿Cuáles son esos dioses? A través de ella iremos descubriendo a esos seres fantasmagóricos. No adelantaré la estructura del escenario, que cada lector debe ir armando a lo largo de una acción fragmentada en el espacio y en el tiempo. Espacio y tiempo extraños, tan extraños como lo es la realidad que nos ha tocado vivir.

Los habitantes de ese mundo están programados para obedecer órdenes sin cuestionarlas. Ese es el papel de los dioses, de todos los dioses y en todas las religiones, incluidas las supuestamente laicas: son seres indiscutibles. El ansia por conocerlos es el mayor pecado, que en todas expulsa del paraíso. Se ocultan y parecen omnipotentes aunque su mayor fuerza resida en el imaginario de los fieles. Las órdenes son tanto más eficaces cuando más se desconocen su origen y su motivación.

Ese mundo subterráneo y opresivo está férreamente jerarquizado. Pronto descubrimos la atroz manera con la que los mismos guardianes de ese orden cruelmente estratificado son dominados, utilizando el mismo terror que infunden a los demás. La miseria y la degradación aumentan hacia abajo, y los privilegios se reservan para los habitantes de más arriba, una cúpula misteriosa que solo iremos descubriendo hacia el final, aunque se nos vayan dando pistas que tienen mucho que ver con situaciones reales, como la pandemia que hemos padecido, y con mitos modernos también glorificados y temidos: la manipulación genética, la inteligencia artificial...

Que sepamos, los animales no se plantean su futura muerte sino el presente en que deben conservar la vida. Desde que la humanidad contempló la muerte como horizonte, los fantasmas de la desaparición individual y el apocalipsis colectivo han alimentado todas las religiones. Pero la distopía es otra cosa y aparece mucho después. La utopía surge con la conciencia del progreso en el Renacimiento, mientras la distopía no lo hace hasta el triunfo de la máquina. La primera expresa aspiraciones de la burguesía en ascenso, la segunda su temor tras un triunfo que empieza a ser disputado, a la vez que se van haciendo patentes sus limitaciones.

El mito de Frankenstein inaugura la amenaza sentida por la conjunción de ciencia y poder. Un siglo después abundan ya los clásicos del género distópico, como “1984”, “Un mundo feliz” y “Fahrenheit 451”. 

La novela entra de lleno en este subgénero distópico de la ciencia ficción. Como recordó la profesora Betty León al presentar el libro, la ciencia ficción te permite soñar todos los mundos posibles, pero desde la última mitad del siglo pasado todas las utopías se hicieron imposibles y se convirtieron en distopías. "De repente se hizo imposible imaginar un futuro que no sea un desastre”. Añadió que la novela es “un juego de espejos”. “Por una parte, presenta un conflicto evidente y por otra nos hace preguntarnos: ¿Hemos fracasado como especie o todavía tenemos una posibilidad de cambiar las cosas?”.

El mayor peligro de la distopía es aceptarla, creer que un destino inexorable nos arrastra al abismo. El fatalismo paralizante puede impedirnos reaccionar a tiempo, dando por inevitable lo que parece probable. Pero probable no es lo mismo que probado.

Esta es la ambivalencia de percibir las amenazas. Si ya no hay remedio no hay nada que hacer, si lo hay no hay que hacer nada; puedo seguir como siempre, porque el peligro está lejos y ya encontrarán la solución. En ambos casos dejo de actuar.

Un pensamiento alternativo sería: si el futuro es oscuro, trabajemos para que sea menos oscuro. Si hay esperanza, consideremos que será únicamente por nuestra actuación. Conocer las amenazas es positivo siempre que nos planteemos luchar contra ellas. Por eso advierte el autor del libro:

“Enfocar el futuro solo como un desastre resta militancia social”

En Pontevedra se presentó la novela en la Librería Metáfora. Junto al autor intervinieron los profesores Betty León Fong, catedrática jubilada de Física Aplicada en la Universidad de Vigo, y Xesús Alonso Montero, académico y catedrático emérito de la Universidad de Santiago de Compostela.

El autor ha recorrido ya un largo trayecto como investigador en estudios literarios, dramaturgo, guionista y director de escena. Su obra teatral Unha morte lanzal, sobre la tragedia del bou Eva, fue finalista del Premio Nacional de Literatura Dramática. Anunció Alonso Montero que puede ser llevada al cine, con guión del autor. Comentaba el profesor que si esto hubiera sucedido en Cataluña habría museos dedicados a la memoria y ya se habría llevado a la gran pantalla.

Se estructura la novela en 36 capítulos y un epílogo, precedidos por títulos enigmáticos a través de los que vamos componiendo su espacio y su tiempo. Son como secuencias cinematográficas desordenadas, cuya concatenación queda a cargo del lector. En cada una de estas secuencias hay cabos sueltos que solo se atarán en alguna de las otras.

Se me ocurre que para su lectura podría funcionar cualquiera de los modos alternativos que propone Julio Cortázar en Rayuela y, como en aquella novela, se podría convertir esta en un relato lineal que le daría un carácter plano alejado de la intriga que mantiene atento al lector-espectador. No podía escapársele esto a un estudioso de la literatura. 

Quizá el listado de los títulos que con calculado desorden nos van situando permita entender mejor lo que quiero decir. Espero no incurrir con ello en spoiler:

Planta 1. Nivel de seguridad: máximo. Último circulo
En otro momento, en otro lugar... en otro mundo
Área 2. Territorio Tólico
La buhardilla. Área 6. Sin delimitar
En otro tiempo, en otro lugar
Área 6. Sin delimitar
En todas las áreas, en todos los niveles
Área 6. Sin delimitar
En otro momento, en otro lugar
En el límite
Área 6. Sin delimitar
El laberinto
En otro momento, en otro lugar
Área 6. Sin delimitar
En otro momento, en otro lugar
Área 6. Sin especificar
El despacho
Programación
Área 6. Territorio sin especificar
El Hospital
Área 6. Territorio sin delimitar
El sótano
Área 6. Territorio sin delimitar
Hospital
Economía
En otro momento, en otro lugar
La puerta
La puerta
El bar
En los túneles
Área 6. Sin delimitar
En otro tiempo, en otro lugar
Área 2. Mucho tiempo atrás
Área 6. El ascensor
La Puerta
El laberinto
Epílogo. A la salida del hospital

Quienes presentaron el libro destacaron algunas reflexiones intercaladas en el texto. Trataré por mi parte de seleccionar, con la venia del autor, las a mi juicio más relevantes:

La percepción del tiempo es algo curioso, juega con nosotros y nuestra realidad depende en gran medida de lo que tengamos que hacer, pero sobre todo de cómo queramos afrontarlo y también del espacio, de ese pedazo que configura nuestro universo. En contra de lo que dicta la lógica, es la rutina, en la repetición de las mismas acciones y en los mismos espacios la que confiere al tiempo un menor valor. O dicho de otro modo, en la rutina el tiempo pasa más deprisa, o se percibe así. (...)

(...)

(...) Como todo pasó a ser ficción narrativa, la posmodernidad se mostró como la postura tolerante por excelencia. Todas las culturas y sus respectivas interpretaciones de la realidad quedaron igualadas, sin existir una posición privilegiada desde la cual juzgarlas. Todo era hermenéutica, narración, poesía, mito, prejuicio, contexto, fragmento, juego, perspectiva, subjetividad... (...)

Ciencia y religión pasaron para muchos a valer lo mismo, pese a sus dispares aportaciones al conjunto de la humanidad. Si en algo aventajó el primer cuarto del siglo XXI a sus antecesores fue en la dictadura de la salvajada, las redes sociales permitieron a todos hablar a la vez y entre tanto ruido no fueron escuchados los más preparados o los más inteligentes. Los tontos se hicieron seguidores de otros casi igual de tontos, porque utilizaban un lenguaje en el que los primeros se sentían cómodos y compartían sus prejuicios.

(...)

Todo el mundo habla de la verdad... pero... ¿qué es la verdad? Solo algo a lo que te aferras para justificar tus acciones, tus elecciones. Un mapa donde el único recorrido válido para llegar al lugar donde te encuentras se resume en el camino ya andado. Una máxima que un día muy lejano quizá copiaste de un libro, de una conversación o de una película. Toda verdad puede ser derribada si se somete a sí misma a una mirada crítica desde el punto de vista adecuado. Por cada argumento de peso a favor hay siempre uno equivalente en contra. Los seres humanos vemos y oímos el mundo desde un espectro de frecuencias, otros animales lo hacen percibiendo otras, para ellos la verdad es distinta. (...)

(...) Pero y si existiese una verdad superior, una que se pudiese llegar a alcanzar ¿qué habría que hacer para conocerla? Y si una vez hecho ese sacrificio no nos gustase lo que encierra, lo que dice de nosotros, ¿qué haríamos entonces con esa información? ¿La negaríamos o la aceptaríamos? 

Todo el mundo miente para defender su estatus y su sociedad frente a las demás, de tal forma, que la verdad siempre es revolucionaria, porque atenta contra lo que nos han hecho creer que está bien. Siempre resulta incómoda y nunca reconfortante, derriba los muros que hemos fabricado para considerarnos felices y a salvo y sacude nuestro mundo mostrándonos cómplices, en mayor o menor medida, de la injusticia. A los ojos de la verdad todos somos culpables, porque ningún tiempo es justo con sus habitantes y ningún hombre es un santo, ni lo ha sido jamás. El que puede ver a la verdad a los ojos es siempre el más peligroso de los hombres. Y el que ha sido capaz de comportarse de acuerdo con esa verdad ha sido perseguido a lo largo de la historia y convertido en un enemigo público, en una amenaza para el orden establecido, para la corriente moral trascendente de su época. Es mejor no enfrentar nuestra alma a esa verdad, si existe, porque hacerlo nos obligaría a ser mejores de lo que somos y ese es un precio que nadie está dispuesto a pagar. 

Cuando esa verdad pertenece a unos pocos, la gran mayoría se tiene que conformar con mitos y leyendas, con los ropajes de lo que en un tiempo tuvo algún significado para alguien, pero que ya nadie recuerda y solo lo repite, porque le han enseñado que ese es el camino correcto. Hace mucho tiempo se realizó un experimento aparentemente simple: una pequeña comunidad de monos se encuentra encerrada en un hábitat, en realidad una jaula y tienen frente a ellos varios plátanos que podrían alcanzar...

Podéis imaginar la intención y el resultado del experimento, para cuya completa descripción remito al libro. Baste decir que, creado el temor a un castigo por subir a recoger los plátanos, si poco a poco se van sustituyendo los monos por otros que no lo sufrieron, seguirán reacios a apoderarse de ellos, aunque de la pequeña sociedad inicial no quede ya nadie, y todo el comportamiento se apoye en la transmisión "cultural" de la conducta aprendida.

Termino esta selección copiando el principio del capítulo 32, "en otro tiempo, en otro lugar":

El siglo XXI supuso un salto tecnológico exponencial. Una gran variación en el paradigma del orden moral trascendente. Al mismo tiempo que los mediocres y habituales gurús de la posmodernidad y la autoayuda, cómplices entusiastas de los sistemas neoliberales, se hacían ricos vendiendo a la gente humo de colores, aquello que querían oír, sin preocuparse de si tenía o no que ver con la realidad. La comunidad científica, los verdaderos intelectuales, dio lo mejor de sí a cambio de ridículas bolsas oficiales que apenas les permitían malvivir, con sueldos que harían renunciar a su contrato al peor de los fontaneros y llevarían al terreno judicial a cualquier mediocre funcionario. Pero el romance entre la población y las nuevas facilidades que brindaba la ciencia (la nueva calidad de vida) duró lo suficiente para que no se rindiesen. Por desgracia, y como ocurre desde el origen de los tiempos, ganaron los malos y las iniciativas privadas que solo buscaban el beneficio rápido, colapsaron a los proyectos diseñados para el beneficio de la mayoría. 

Los ingenieros hicieron posible lo que poco tiempo antes parecía un sueño. Los avances, cada uno más deslumbrante e ilusionador que el anterior, no dejaban de sucederse y de sorprender al mundo. Pero por lo general, el ser humano necesita de un periodo para adaptarse a los cambios. Ese lujo ya no era posible; o te movías o en un abrir y cerrar de ojos habías caducado. Se creó un profundo cisma generacional. En la antigüedad la vejez era sinónimo de experiencia y de sabiduría, por lo que era útil e incontestable, pero ahora, que los padres y los abuelos ni siquiera podían manejarse dentro de las nuevas plataformas que lo regían todo, su edad solo parecía ser un problema, sus pensiones una carga, su salud un gasto continuo, la primera generación que no llegaría a jubilarse debía enfrentarse a otra que reivindicaba los derechos prometidos durante la vida laboral. Se mire donde se mire, un pésimo caldo de cultivo para el entendimiento y la convivencia. La gente estaba interconectada veinticuatro horas al día, localizada y definida por algoritmos que les encuadraban en perfiles, su actividad suponía un constante y milimétrico estudio de mercado subastado para su constante explotación. La tecnología les ofreció el regalo de no tener que elegir y la libertad de no tener que volver a preocuparse por ser libres. Dentro de esa comunicación y conectividad constante, de ese riguroso control mercantil llamado «progreso», se configuró un nuevo tipo de soledad. Del mismo modo que el crecimiento de las grandes urbes había supuesto el aislamiento de parte de su población tiempo atrás, a principios del siglo XXI las redes sociales crearon un nuevo tipo de hombres y mujeres con acceso a todo e interés por nada, en soledad, pese a estar a un solo clic del resto del planeta.

miércoles, 7 de junio de 2023

Perdiendo la batalla en la lucha climática

Siete de los nueve umbrales que permiten la vida humana sobre la Tierra ya han sido sobrepasados. Un informe publicado en Nature los cuantifica. No están todos los que seguramente existen. Esta rigurosa revista deja fuera otras amenazas por no haber sido aún suficientemente estudiadas para considerarlas riesgos existenciales.

Se trata de otros problemas, como la acidificación de los océanos, la acumulación de plástico y los microplásticos, los químicos persistentes o los antibióticos.

Varios de los que analiza el informe están relacionados, como la pérdida de biodiversidad, acelerada por el exceso de nutrientes. Otros, como el cambio climático, amplifican la gravedad de los demás.


VÉLEZ-MÁLAGA (MÁLAGA), 28/04/2023.-Vista del pantano de la Viñuela en Vélez-Málaga, que cuenta con reservas de agua a menos del 10% como consecuencia de la escasez de precipitaciones en los últimos meses. EFE/ Jorge Zapata Jorge Zapata EFE


Siete de los nueve umbrales que permiten la vida humana sobre la Tierra ya han sido sobrepasados

Un informe cuantifica los límites climáticos, naturales y de contaminantes que aseguran el mantenimiento seguro y justo de la civilización

Miguel Ángel Criado
31 may 2023

Un amplio grupo de científicos identificó en 2009 nueve límites que los humanos no deberían sobrepasar si quieren que la Tierra siga siendo acogedora para la civilización. Ahí estaban, entre otros, el agua dulce disponible, el área natural que se conserva, los niveles de contaminación, la capa de ozono y, cómo no, el cambio climático. Ahora, un nuevo informe recién publicado en Nature cuantifica por primera vez los umbrales para cada uno de estos problemas que no deberían sobrepasarse para que el sistema terrestre sea seguro y justo no solo para los humanos actuales, sino para las generaciones futuras. Siete de ellos ya han sido sobrepasados en todo o en amplias zonas del planeta. La imagen apocalíptica la suaviza el hecho de que de la lista se ha caído el agujero en la capa de ozono troposférico: la humanidad fue capaz de resolver el problema a tiempo.

El informe identificó aquellos límites para que el sistema Tierra, entendido como un ecosistema global, fuera sostenible y seguro. Se escribió entonces que, si se pasaban de forma generalizada, se sucederían una serie de cambios catastróficos. Pero desde entonces, a la seguridad se le ha unido otra idea: el sistema Tierra no será seguro si no es también justo. Es una de las aportaciones de este nuevo informe, la cuantificación de la justicia entre los humanos, el resto de los seres vivos y las futuras generaciones.

“Los seres humanos somos parte del sistema Tierra. Somos gran parte del problema y tenemos que ser gran parte de la solución”, resume Noelia Zafra, coautora del trabajo. “Pero los problemas y las soluciones no afectan a todos por igual y existen algunos seres humanos que asumen las inconveniencias de sostener el sistema Tierra, mientras que otros mayormente se benefician. También ocurre que unos pocos generan problemas para muchos”, añade esta investigadora del BC3, el centro vasco de investigación sobre el cambio climático.

Es el caso, por ejemplo, de las emisiones que están provocando ese cambio climático. Su aumento se remonta al inicio de la Revolución Industrial y sus principales protagonistas, Europa y América del Norte, son sus mayores responsables. Incluso ahora, que los países emergentes como China comienzan a tener gran cuota de responsabilidad,
la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero proceden del 10% más rico de la población. “No podremos actuar juntos para afrontar la crisis climática y de biodiversidad si no partimos todos de la misma situación y existe conflicto entre nosotros”, añade Zafra.

“No es una meta, es un límite”

El Acuerdo de París de 2015 fijó en 1,5 grados el aumento aceptable de la temperatura media global para frenar el cambio climático. Pero aquella necesidad de justicia explica que los autores del informe reduzcan aún más el límite del calentamiento extra que podría soportar el planeta, rebajándolo a un grado. El director del Instituto Potsdam para la Investigación en el Cambio Climático (Alemania), Johan Rockström, recordó en una rueda de prensa en línea que “1,5 grados no es un objetivo, no es una meta, es un límite físico”. A partir de ese límite los riesgos son muy altos, pero ya antes de superarlo el calentamiento está generando profundas consecuencias. Los científicos estiman que la temperatura ya ha subido una media de 1,2 grados y el impacto se puede percibir en la mayor parte del planeta y sufrir por millones de personas.

“Los seres humanos somos parte del sistema Tierra. Somos gran parte del problema y tenemos que ser gran parte de la solución”

    Noelia Zafra, investigadora del BC3

Una de las aportaciones de este informe es que no se queda en la emergencia climática. Para sus autores, ya es evidente que el cambio climático no es el único problema existencial que afronta la civilización humana. Otro de los umbrales cuantificados es el que tiene que ver con la porción del planeta que aún conserva su estado original. El trabajo impulsado por la Comisión Tierra, una alianza formada por destacados científicos, fijaba entre el 50% y el 60% la superficie terrestre a conservar libre de ganadería, agricultura, minería o cualquier otra interferencia humana. “Actualmente, estamos entre el 45% y el 50%. Así que, justo por debajo del límite”, recuerda David Obura, de la organización CORDIO, y coautor del estudio. Obura también señala que las zonas del planeta desnaturalizadas todavía pueden añadir resiliencia al sistema Tierra. Los millones de hectáreas dedicadas al pasto y cultivos —incluso las ciudades— pueden ser parte de la solución, siempre que por cada kilómetro cuadrado de ecosistema alterado, un mínimo del 20% cuente con vegetación, aunque no sea natural.

Otros de los umbrales cuantificados y ya superados son los nutrientes extra aportados por los humanos a la tierra. En particular, cuantifican el nitrógeno y el fósforo antropogénicos usados sobre todo en la agricultura. Un exceso de estos elementos altera tanto el sustrato como el agua en un proceso conocido como eutrofización. Lo ilustra muy bien casos como el del mar Menor en Murcia. Los límites aún no sobrepasados globalmente, pero sí en grandes áreas del planeta, tienen que ver con el uso del agua, tanto la superficial como la subterránea. Según el informe, en un tercio del planeta ya hay un exceso de extracción de recursos hídricos superficiales, cuyo límite han fijado en un 20%. Para las aguas subterráneas, el ritmo de reposición no se respeta en la mitad de la Tierra. En cuanto a la contaminación atmosférica provocada por la emisión de partículas de origen no natural (combustión de motores, calefacción y refrigeración, emisiones industriales...), el límite aún está lejos de verse superado a escala global, pero sí lo ha hecho ya en diversas regiones del planeta, como en el sudeste asiático.

“El agua dulce, el aire, los contaminantes como el nitrógeno y el fósforo, la integridad de la biosfera proporcionan resiliencia y estabilidad a todo el sistema Tierra”

Johan Rockström, director del Instituto Potsdam para la Investigación en el Cambio Climático, de Alemania

El informe reconoce que deja fuera problemas como la acidificación de los océanos, la acumulación de plástico y los microplásticos, los químicos persistentes o los antibióticos. Sostienen que son amenazas aún no estudiadas lo suficiente para determinar si suponen riesgos existenciales. También varios de los problemas están relacionados, como la pérdida de biodiversidad acelerada por el exceso de nutrientes. Y otros, como el cambio climático, amplifican la gravedad de los demás.

“Si estudiamos el agua dulce, el aire, los contaminantes como el nitrógeno y el fósforo, o la integridad de la biosfera tanto en términos de superficie como de biodiversidad, lo hacemos así a propósito porque si se suman, proporcionan resiliencia, capacidad de amortiguación y estabilidad a todo el sistema Tierra”, dijo Rockström en la rueda de prensa. Superar cada umbral en estos ámbitos, reduce “la fuerza del planeta para hacer frente a la crisis climática”. Y añade: “Siete de los ocho indicadores que hemos estado evaluando están fuera del espacio justo y seguro. También vemos que hay una ventana para que sea todavía posible una transformación que recupere ese espacio seguro. Pero requiere transformaciones y una acción muy, muy rápida. Y no será suficiente con simplemente descarbonizar el sistema energético global”.

¿Cómo hacerlo? Zafra, del BC3, recuerda el reto que supone: “El bienestar humano no puede existir sin el sistema Tierra. Conciliar el bienestar de todos los seres humanos con justicia con los límites del sistema Tierra pasa por preguntarnos qué es realmente el bienestar, qué y cuánto necesitamos para sentirnos bien, cuánto estamos dispuestos a dañar al resto de personas y de seres vivos para conseguir qué, y llevar a cabo procesos sociales amplios a todas las escalas que permitan transformaciones inclusivas y justas para atajar la crisis climática y de biodiversidad”.

La República

Dejo aquí un comentario sobre la fotografía que precede al artículo.

El embalse de La Viñuela da de beber a los habitantes de La Axarquía y a la vega del río Vélez. Un recuerdo de mi niñez es la 'haza familiar, plantada de caña de azúcar (¿o llamaban la 'haza al secano? Ya no estoy seguro; imposible preguntar a mi padre: absténganse espiritistas).

Entonces no existía el embalse y el río era un curso de agua permanente. Ahora el ecosistema está muy alterado y la sequía lo castiga con dureza.

Si allí falta el agua, en Madrid falta el aire. 

Estos cuatro dedazos acusadores (de un estupendo pelotazo urbanístico) no son capaces de atravesar la capa de porquería que respiran a diario los madrileños:

Madrid.      Madrid.      Madrid...

La guerra la vamos perdiendo; no parece posible darle la vuelta por completo. ¿Estamos dispuestos para la última batalla?

lunes, 5 de junio de 2023

¿Podemos Sumar Unidas?

A estas alturas, parece difícil.

La memoria de la mayoría de los votantes es corta. Por eso son tan importantes los últimos días de campaña, en los cuales pasan a primer plano aspectos anecdóticos (u otros no tanto) que hacen cambiar el voto a mucha gente. En el último momento los atentados de Atocha hicieron perder la elección a Aznar. En este caso el motivo era muy fuerte, pero ahora mismo, con menor fundamento, el espantajo de ETA y el hábilmente agitado de la compra de votos han neutralizado los éxitos sociales del gobierno de coalición.

Claro que las diferencias entre las izquierdas, tan desagradables en la forma pero en el fondo superficiales, aireadas continuamente provocan en sus votantes cierto desconcierto y en muchos casos la poco sabia decisión de tirar la toalla y marcarse una bonita abstención.

Aunque la memoria sea corta, si continuamente te están recordando algo, eso no se borra tan fácilmente. Y "eso" es lo que los conspicuos opinadores muy ventilados por los medios nos restriegan a todas horas.

El tiempo corre y parece que algunos siguen reticentes a aprovecharlo. Cierto orgullo irracional pesa mucho en ellos, y llega un momento en que no se sabe si la unidad forzada suma... o puede restar, como deja caer Santiago Alba Rico:

"El PSOE necesita a Sumar para gobernar, pero no para sobrevivir. Podemos necesita a Sumar para sobrevivir. Sumar, por su parte, necesita al PSOE para gobernar, pero le sobra Podemos, me temo, en términos de supervivencia."

Un magnífico análisis de la situación y la unánime enemiga contra "la izquierda peligrosa" de una derecha que además tiene hondas raíces incrustadas en el PSOE lo expone Juan Tortosa en su artículo Todavía estamos a tiempo de arreglar esto. Lamenta el injusto tratamiento dado a Podemos, pero habría que recordarle que ha acabado luciendo garbosamente la mochila de los viejos partidos que quita votos.

Del mismo modo que el
PSOE se pone los galones de Podemos, este partido tiende a atribuirse en solitario los éxitos de la parte izquierda de la coalición, que en buena parte lo fueron de IU y de la modesta sombra en que se guarece el PCE.

Termino esta corta reflexión con una llamada a la cordura, esperando que no sea a título póstumo, y esta filípica de
Ana Pardo de Vera:


Yolanda Díaz y su derecho a equivocarse; Podemos y su deber de acatar

Ana Pardo de Vera
31 de Mayo de 2023

Vamos a hablar de datos electorales en el lado socialdemócrata y a la izquierda del tablero, ahora que los días transcurridos desde el 28 de mayo nos dan algo más de perspectiva, no toda.

El PSOE ha perdido un 6% de votos entre las elecciones municipales de 2019 y las de 2023, algo más de 400.000 votos. Esto son 1.557 concejales de los 22.341 conseguidos hace cuatro años. Institucionalmente ha sido dramático para los socialistas; cuantitativamente, no tanto.

Unidas Podemos -y me centraré solo en la coalición Podemos-Izquierda Unida- ha perdido en las elecciones del pasado domingo 231.103 votos frente a los 364.370 logrados en las municipales de 2019. Esto supone un 63,4 por ciento menos de votos en 2023 con respecto a hace cuatro años: les quedan 200 concejales en toda España de los 461 que tuvieron hasta el 28-M. Un desastre, sin matices.

Hay voces que empiezan a cuestionar que la dirección nacional de Podemos, más allá de asumir la derrota estrepitosa el 28-M, no asuma ninguna responsabilidad por ella. Es el caso de Juan Pedro Yllanes, que ha sido vicepresidente del Gobierno de coalición de Baleares y ha pedido la dimisión del núcleo duro de Podemos. De momento, no consta que vaya a haber ningún cambio en este sentido, al menos, hasta que se configure el espacio donde se supone que Podemos iría incluido, el Movimiento Sumar de Yolanda Díaz.

La rápida convocatoria de elecciones generales por parte de Pedro Sánchez, que dice asumir así las responsabilidades de la derrota del PSOE en primera persona, ha dejado a Sumar sin tiempo para hacer primarias. La premisa de Yolanda Díaz es que los y las que quieran sumar, vayan con ella; los y las que no, que sigan en la autodestrucción, pero fuera del movimiento que debe combatir a la ultraderecha el 23 de julio.

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo fue elegida a dedo por Pablo Iglesias para sucederle en el liderazgo de Unidas Podemos, sin primarias y sin consultarle siquiera. Se podía criticar o no la decisión, pero Iglesias estaba en su derecho como hacedor indiscutible de la revolución que ha supuesto Podemos y su coalición electoral en la historia sociopolítica de España.

Es evidente que, vistos los acontecimientos externos e internos de UP, lo más cómodo para Yolanda Díaz, cuya buena gestión en el Gobierno está acreditada, era negarse y seguir acumulando esa gestión positiva y una buena valoración ciudadana. Pero aceptó y su independencia, la elección de sus tiempos, de sus colaboradores y asesoras, de su discurso, de su estrategia … fue cuestionada desde el principio por la dirección de Podemos y el propio Iglesias, además, de forma muy agresiva al llevarse al terreno personal. Desde que empezó y con la deriva que fue adquiriendo, sobre todo, por las dificultades que atravesaba a diario el Gobierno de coalición con el PSOE, aquello no podía más que acabar mal, como así fue: visualización explícita de ruptura en Magariños y hecatombe electoral el 28 de mayo.

Y ahora, hay que unirse porque no queda otra y vamos a hablar todo lo que no hablamos en positivo (nada) hasta ahora. Con el triple de dificultades, sin representación institucional apenas y con el tiempo, mínimo, en contra. ¿Hablar de qué? ¿De puestos en las listas o de programa y propuestas? ¿De igual a igual con todas las formaciones que pretenden concurrir en el Movimiento Sumar o todavía pretende Podemos arrogarse algún protagonismo?

La respuesta parece bastante clara: el liderazgo es de Díaz y además de trabajar por la unidad como ella decida, este liderazgo le otorga el derecho a equivocarse. Por su parte, quienes quieran acompañarla tiene la responsabilidad y el deber de ayudarle y acompañarla. El deber de acatar y, si es posible y no se suma, callarse. O marcharse, porque la alternativa es la ultraderecha y el mensaje de los votante de izquierdas ha sido clarísimo: o se unen o nos quedamos en casa.

sábado, 3 de junio de 2023

Llamamiento a la unidad

Un manifiesto de urgencia se ha hecho público el 31 de mayo. Entre los firmantes están Felipe Alcaraz, Esther López Barceló, Carlos Bardem y Juan Diego Botto.

Son más de ciento cuarenta, y sin duda serían muchos más sin la premura a que han obligado los diez días en que deberán estar confirmadas las candidaturas para las sorpresivas elecciones del 23 de julio.

Algunos otros nombres os sonarán seguramente, aunque no todos a los más jóvenes, como Mario Amorós, Albert Corominas, Juan José del Águila, Víctor Díaz Cardiel, Francisco Jarauta, Esther López Barceló, Héctor Maravall, Sebastián Martín Recio, Willy Meyer, Agustín Moreno, Benito Rabal, Víctor Ríos, Antonio Romero, Alberto San Juan, Marta Sanz, Pepe Viyuela, Augusto Zamora... y mi buen amigo Manolo Peña-Rey.

“Asistimos con preocupación que, al día de hoy la unidad no se haya encauzado, al considerar que es imprescindible que toda la izquierda, a la izquierda del PSOE, comparezca unida en las próximas elecciones generales”



















Escritores como Felipe Alcaraz o Esther López Barceló junto a intelectuales como los actores y directores Carlos Bardem y Juan Diego Botto o destacados sindicalistas como Marcel Camacho entre otras personas, han lanzado un manifiesto en el que piden la unidad de la izquierda ante el adelanto electoral anunciado este lunes por el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, para el próximo 23 de julio, tras los resultados electorales del 28M. “La derecha y la ultraderecha están preparadas y listas para asaltar y tomar las riendas del Gobierno del Estado y desde el Gobierno, iniciar la gran contrarreforma para anular toda la consolidación de derechos civiles y sociales”, expresan.

A continuación puedes leer el texto completo:
Negras tormentas agitan los aires, nubes oscuras nos impiden ver, pero lo cierto es que la derecha y la ultraderecha están preparadas y listas para asaltar y tomar las riendas del Gobierno del Estado y desde el Gobierno, iniciar la gran contrarreforma para anular toda la consolidación de derechos civiles y sociales impulsados por el Gobierno progresista de coalición.

A lo largo de la historia, las élites de la oligarquía siempre se han servido de las derechas y la ultraderecha para impedir cambios que les supusiese obstáculos para garantizarse la acumulación de capital en poco tiempo a costa de un trabajo precario y mal pagado. Esas élites no dudaron es su momento en alentar un golpe de Estado contra el Gobierno constitucional de la República y hoy están dispuestas a apoyar, con todos sus medios a su alcance, políticos, sociales y mediáticos, un cambio de gobierno de la mano del PP y Vox.

Ante ese escenario, los y las abajo firmantes, personas comprometidas con las ideas, valores y cultura de la izquierda, muchas de ellas luchadoras por la libertad en tiempos de la dictadura, consideran imprescindible la unidad política, social y cultural de toda la izquierda que pretende una transformación de la sociedad y del Estado para garantizar la igualdad y la justicia social para todas las personas.

El proyecto Sumar es un avance muy importante para aunar a todas las organizaciones políticas, sociales y culturales y también a personas no organizadas en torno a un programa que comprometa una acción política, social e institucional para garantizar seguir avanzando en políticas que garanticen el bienestar de la mayoría social.

En ese sentido, asistimos con preocupación que, al día de hoy la unidad no se haya encauzado, al considerar que es imprescindible que toda la izquierda, a la izquierda del PSOE, comparezca unida en las próximas elecciones generales.

Apelamos a las organizaciones de la izquierda a que, mediante el diálogo fraterno, trabajen por el objetivo irrenunciable de la unidad. Las diferencias de criterio deben ser resueltas empleando el tiempo necesario y discreción hasta conseguir esa unidad.

En la fragmentación de las fuerzas de izquierda radica la fortaleza de nuestros adversarios y nuestra propia debilidad.
Firman este manifiesto:
Alcaraz, Felipe, escritor

Alfaya González, José María. Trabajador sociocultural jubilado

Alsina Alcaide, Ernesto. Sindicalista de CCOO SEAT

Álvarez Martínez, Rafael. Miembro de la ejecutiva de la Federación de Pensionistas y Jubilados de CCOO del Tarragonès

Amorós, Mario. Historiador.

Antequera Barbero, Maximiliano. Fundador de CCOO en la Selva (Girona)

Aylon, Esther, psicologa

Azcona, Juanjo. Economista.

Bardem, Carlos, actor y escritor

Baylos Grau, Antonio. Catedrático de Derecho del Trabajo, Universidad de Castilla La Mancha

Benet, Domènec. Llibreter jubilat

Blanco, Ignacio. Técnico superior de administración general y ex diputado en les Corts Valencianes

Botella, Joan. Catedràtic de Ciencia Politica

Botto, Juan Diego. Actor y director de cine.

Calvet, M. Dolors. Professora jubilada

Camacho, Marcel.

Camacho, Yenia.

Campillo Meseguer, Antonio. Filósofo y sociólogo, Presidente de la Red española de Filosofía 2013-2017

Cano Mateo, Alexis. Responsable de Organización CCOO CRO SEAT

Castaños Moreno, Ernesto. Sección Sindical CCOO Universitat Autònoma de Barcelona (UAB)

Ceveira Vázquez, Omar. Responsable de la cadena de la moda de CCOO Indústria y de Acción Sindical CCOO Inditex.

Chacón, Inma. Escritora

Chamorro Benito, Javier. Secretario General de la Sección Sindical Estatal FSC-CCOO en Ministerio de Transición Ecológica y Reto Demográfico (MITECO) y Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación (MAPA)

Climent, Amparo. Directora de cine

Coque Duran, Miguel. Exsecretario de Empleo de CCOO de Extremadura

Corominas Subias, Albert. Catedràtic emèrit

Del Águila Torres, Juan José. Magistrado del Trabajo jubilado, investigador-aflorador.

Diaz Cardiel, Victor. Expreso político.

Díaz Rodríguez , Pedro. Poeta

Diez Mediavilla, Antonio. CEU de didáctica de la lengua y la literatura de la Universidad de Alicante

Domínguez Rubio, Francisco. Sindicalista CCOO CRO SEAT

Duval, Elizabeth. Escritora y periodista

Escribano Violero, Daniel. Jubilado

Esparcia Gil, José Luis. Escritor

Fernandez González, Vicente. Profesor de Traducción e interpretacion de la Universidad de Málaga, sindicalista de CCOO

Fernández Moreno, Monserrat. Empresaria

Fernández Toxo, Ignacio. Exsecretario General de CCOO

Fortuny Solà, M. Teresa. Pensionista CCOO Comarques de Tarragona

Fraguas, Rafael. Periodista y sociologo

García Arán, Merche. Penalista

García Azcarate, Teresa. Ingeniera.

García Leiva, Patricia. Profesora de Psicología Social de la Universidad de Málaga, sindicalista de CCOO

García Nieto, Rafael. Sindicalista de CCOO SEAT

Garcia Temporelli, Luis Miguel. Programador informático

García, Alejandro. Profesor de Historia de la Universidad de Murcia

García, Marita. Militante comunista.

Garro Olano, Jose María. Sindicalista CCOO IQOXE

Gavilán Merino, Eva. Sindicalista CCOO SEAT

Guerrero Lamas, Rafael. Secretario General de CCOO SEAT

Gutiérrez Vegara, Antonio. Ex secretario general de CCOO

Izquierdo del Burgo, Pedro. Exsecretario general Fed. Agroalimentaria, CCOO de Catalunya.

Jarauta, Francisco. Filósofo

Jiménez, José Antonio. Profesor.

Jorge Alonso, Ana. Profesora de Comunicación Audiovisual y Publicidad de la Universidad de Málaga

Juan Lacasa, Ricardo Emílio. Responsable de Acción Sindical de la Federación de Pensionistas de CCOO del Tarragonès.

Juhé Mas, Anna. Profesora jubilada

Juntas Fernández, Raquel. Secretaria de Acción Social de CGT Correos.

León Flores, Manuel. Sindicalista CCOO habitat Comarques de Tarragona

León, Aurora. Abogada laboralista.

Lillo, Enrique. Abogado laboralista

Llamas, Dani. Músico

Lobo Gutiérrez, Antonio. Ex alcalde de Barberà del Vallès

López Barceló, Esther. Coordinadora del Aula de Memoria Democrática de la Generalitat valenciana y escritora.

López López, Julia. Catedrática derecho del trabajo de la Universidad Pompeu Fabra de Barcelona

López Martín, Francisco Javier. Exsecretarario General de CCOO Madrid.

López Provencio, Pedro. Sindicalista.

López Vega, José Manuel. Militante de Iniciativa del pueblo andaluz en Almería

Loza Oliva, Manuel. Funcionario público. Sindicalista jubilado.

Luis M. Sánchez Seseña (economista)

Maravall, Héctor. Abogado

Martín Recio, Sebastián. Médico.

Martín Vázquez, Ana Belén. Periodista, poeta

Martínez Contreras, José María. Sindicalista CCOO Huayi Compressor (UH)

Martínez Lázaro, Manuel. Sindicalista de CCOO

Martos Aguilar, Iván. CCOO Universitat Autònoma de Barcelona

Martos García, José Luis. Personal de administracion y serivicos y la Univesidad de Granada, sindicalista de CCOO

Mata Labajos, Alejandro Isaac. Sindicalista de CCOO SEAT

Mellado, Andrés. Sindicalista

Meyer Pleite, Willy. Eurodiputado (2004 – 2014)

Montesinos Andrade, Juan. Sección Sindical CCOO UAB

Mora Vila, Mª Teresa. Profesora jubilada

Morales García “Prodi”, José Manuel. Responsable de Juventud de CCOO Girona.

Moreno, Agustin. Profesor de Instituto

Moreno, Silvia. Realizadora

Naranjo Llanos, Francisco. Director de la Fundación Abogados de Atocha

Núñez del Campo, Santos. Ingeniero

Nuñez Vílchez, Ana Maria. Coordinadora de CCOO industria Barcelonés

Ocaña Sáez, Milagros. Ama de casa, feminista.

Ortega, Alejandra. Responsable de Asia y África en la Secretaria Internacional de CCOO

Ortuño, Pascual. Ex Magistrado, antiguo Director de la Escuela Judicial Española

Peña Rey, Manuel. Médico

Pérez Iglesias, Fernando. Médico pediatra

Pérez Martínez, Jesús. Sindicalista

Pérez Temporelli, Violeta. Actriz

Petit Vilá, María. Profesora jubilada

Picado de la Cruz, Serafín. Sindicalista de Peugeot jubilado

Pichel, Luz. Escritora

Pulido Guerrero, Manel. Profesor de instituto y sindicalista de CCOO

Rabal Balaguer, Benito ,director de cine y escritor

Ramírez Acuña, Ciriaco. Sindicalista CCOO SEAT

Ramos Martín, Juan. Profesor de la Univeridad Javeriana, Colombia.

Rentero Rover, Jesús. Magistrado

Ribó Flos, Jordi. Sindicalista

Rios, Victor. Historiador

Rodriguez Bayraguet, María. Empresaria

Rodriguez Carmona, David A. Secretario de Centro CCOO CRO SEAT

Rodríguez Fernández, Florentino. Técnico mantenimiento aviones, sindicalista

Rodríguez González, Sarai. Profesora de Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social, Universidad de La Laguna

Rodríguez Jara, Vicente José. Exsecretario General de Fiteqa-CCOO País Valencià

Rodríguez Rovira, Josep María. Ingeniero jubilado.

Rodríguez, Alfonso. Exsecretario General de CCOO-SEAT

Rodríguez, María. Experta en Consumo Responsable y RSE

Romero, Antonio. Presidente del PCA

Sagüés Navarro, Miguel. Abogado laboralista de CCOO jubilado

San Juan, Alberto. Actor

Sánchez Aguión, José Manuel. Exsecretario General Sindicato Nacional de CCOO de Galicia

Sánchez del Valle, Miguel Ángel. Profesor de secundaria y marea verde

Santana Valls, José Joaquín. Membro de la coordinadora provincial de Sevilla de Iniciativa del Pueblo Andaluz

Santana Valls, José. Exdiputado provincial de Sevilla

Sanz de la Villa, Gregoria, profesora

Sanz, Marta. Escritora

Serrano García, Juana. Decana de la Facultad de Ciencias Sociales de la Universidad de Castilla La Mancha

Seseña, César Sánchez. Sindicalista, gerente de Ceesa, CCOO Madrid

Sierra, Francisco. Catedrático de Comunicación. Universidad de Sevilla

Solé Puig, Ascensió. Magistrada del Trabajo jubilada.

Suárez-Carreño, Luis. Arquitecto, miembro de La Comuna

Taboada Arribe, Lois Uxio. Ex Consejero Escolar del Estado

Tavora, Pilar. Directora, productora y guionista

Tellado Fernández, Pilar. Exsecretaria de Organización de FITEQA-CCOO de Galicia

Temporelli Montiel, Manuela. Exdirectora Fundación Sincial Ateneo 1 de mayo de CCOO, poeta.

Toribio Rueda, Juan J. Delineante. Sindicalista jubilado.

Tovar Arce, Manuel. ExProfesor Emérito de Economía

Vaquero Gómez, Eulalia. Activista Social

Vázquez Martínez, Demetrio. Ex SG Unión comarcal CCOO de A Coruña

Vega Martín, Jorge

Velasco Quiles, Juan Carlos. Exalcalde de Alcalá del Rio, Sevilla

Villarroya Hermoso, Antonio. Sindicalista CCOO SEAT

Viyuela, Pepe. Actor

Zamora, Augusto. Profesor, escritor y exembajador de Nicaragua

El enfoque de subsistencia desde el ecofeminismo

Jorge Riechmann ha publicado un obituario en memoria de una notable pionera del ecofeminismo. Es poco conocida entre nosotros, pese a su gran aportación a la necesaria síntesis entre feminismo, ecología y emancipación de los trabajadores.

Incluye una presentación sobre esta autora y un vídeo que dejo aquí también.

El eje fundamental de esa síntesis puede formularse así: el secreto del crecimiento del capital es la explotación del trabajo, que en el proceso productivo toma la forma de plusvalía, "trabajo no pagado" luego de que el capital invertido ha sido ya recuperado y comienza a obtenerse el beneficio. Esta es la forma patente en las cuentas empresariales al ser fácil contabilizarlo.

¿Existen otras formas de plusvalía que no figuren en esas cuentas? A un poco que busquemos se verá que en ellas no aparece el trabajo de cuidados. Opaco a los balances, no figura como "trabajo no pagado" pese a ser la clave de bóveda sin la cual se derrumbaría todo, no ya en el capitalismo sino en cualquier sistema hipotético en que no lo hubiera.

Tampoco el trabajo de la naturaleza, acumulado en forma de recursos de todo tipo, minerales, energéticos, forestales, agropecuarios, figura en estos cálculos. Nadie lo paga y ni siquiera se tiene en cuenta, escondido como está detrás del trabajo de extracción o de cultivo, que sí figura en los balances, pero que lo tiene como base material imprescindible.

En todos estos casos si la capacidad de extracción supera a la de recuperación se produce el agotamiento. Agotamiento de los trabajadores, tanto asalariados como no, que pone límites a la jornada. Cualquier recurso necesita un tiempo de recuperación que no puede superarse. Los mineros no se pueden volver a extraer nunca más; otros son de lentísima recuperación, como los combustibles fósiles, o más rápida pero nunca vertiginosa. Los campos necesitan el barbecho, los bosques ser replantados y darles tiempo a crecer de nuevo. La agricultura de roza es un ejemplo de "depredación sostenible", pero solo es viable para poblaciones nómadas de muy baja densidad. 

Estas razones nos llevan, como a Maria Mies, a considerar un todo inseparable el trabajo de la naturaleza, el reproductivo de la economía doméstica y la producción mercantilizada de bienes y servicios, uniendo en una lucha común al movimiento obrero, el feminismo y el ecologismo.

Maria Mies (1931-2023)

In memoriam


Ha muerto una de las pensadoras ecofeministas clave de los últimos decenios, la socióloga alemana Maria Mies (1931-2023). Traduzco aquí la breve nota necrológica que ha publicado Der Spiegel:

De hija de un granjero católico a profesora ecofeminista: Maria Mies creció en la volcánica región de Eifel, la séptima de doce hermanos. Fue la primera de su pueblo en ir a la escuela secundaria. Mies trabajó como maestra de primaria, más tarde también enseñó inglés, y en los años sesenta marchó a un Instituto Goethe en la India... y volvió politizada. Escribió una tesis doctoral sobre los conflictos de roles femeninos en la India, publicó libros feministas, sobre políticas de desarrollo y, cada vez más, libros ecológicos. Mies se veía a sí misma como una investigadora activista. En 1976, fundó una de las primeras casas-refugio autónomas para mujeres en la República Federal Alemana junto con estudiantes de la Universidad de Ciencias Aplicadas (Fachhochscule) de Colonia, donde enseñaba sociología. A diferencia de muchas otras feministas, Mies no aspiraba a la igualdad de la mujer dentro de la sociedad capitalista, sino a una nueva sociedad. Participó activamente en la organización ATTAC, crítica con la globalización capitalista, hasta su vejez. Su autobiografía se titula La aldea y el mundo. Maria Mies murió el 15 de mayo.

Cabe añadir que de la India ella volvió con un compañero de vida, Saral Sarkar (nacido en Bengala en 1936), a quien debemos también importantes contribuciones ecosocialistas (con mirada decrecentista y desde el Sur global; sus textos están disponibles en su blog). Ambos han vivido en Colonia. Maria Mies se jubiló en 1993, pero no por ello decayó su actividad militante: siguió trabajando en el seno de los movimientos feminista, alterglobalizador y ecologista. Desde finales de la década de 1990, se preocupó especialmente por la conexión entre la globalización neoliberal, controlada por las corporaciones capitalistas, y las nuevas guerras permanentes. En 2008 fue co-iniciadora del “Llamamiento de Colonia contra la violencia informática”, que pedía la prohibición de los “videojuegos asesinos”. Será enterrada el 25 de mayo en el Cementerio Sur de Colonia.

Tuve el gusto de visitar en su casa a Maria y Sarkar a comienzos de los años noventa, cuando estaba reuniendo materiales y haciendo entrevistas para mi tesis doctoral sobre Die Grünen. Por aquellos años traduje el ensayo que se puede leer a continuación, recuperado de las páginas de mientras tanto. Por otra parte, he colgado en mi blog un material didáctico sobre Maria Mies que uso en mis clase del máster en Humanidades ecológicas MHESTE.

Jorge Riechmann
Cercedilla, 20 de mayo de 2023


viernes, 2 de junio de 2023

Agrupémonos todos...

Aún rezumando la herida abierta por los últimos resultados electorales me escribe esto un madrileño indignado (mejor diré cabreado, enojado, irritado, porque la indignación ya es un término hábilmente desactivado).

Algo más que "algo" anda mal en estas sociedades enfermas, y no únicamente en el país de los conejos (dicho sea sinánimus molestandi, como decía La Trinca). Algún fallo sistémico hay cuando millones se movilizan para festejar un triunfo futbolístico (aunque sea una vergüenza), pero se considera un gran éxito que menos de un millón lo hagan en defensa de la sanidad pública. Éxito que además acaba en frustración si un gobierno corrupto hace oídos sordos a las demandas y ante la dificultad para reunir otra vez un número todavía mayor se llega a la triste conclusión de que "no hay nada que hacer".

Tampoco el flamante Parlamento de Andalucía quiere oír a los expertos en el tema de los regadíos en torno a Doñana, y es que lo único que les importa es mantener su poder, al servicio de quienes les pagan y en detrimento de quienes los votan.

Los pobres votantes abducidos solo saben lo que creen saber, porque es lo que les llega en su "tiempo libre", y así les va luego.

Pero mucho ojo: estamos oyendo continuamente dos cosas falsas. Por una parte, que "los votantes no se equivocan". Por otro, que "los votantes se han equivocado". Pues bien, ninguna de estas dos cosas es cierta.

El resultado de una elección nunca expresa la voluntad popular, entendida como un todo. Por una parte hay privilegiados que no se equivocan cuando votan, como hay damnificados que tampoco lo hacen, aunque otros tiren piedras a su propio tejado. Dado que las clases dominantes son minoritarias es la división de los dominados, con la indecisión de los peor informados, la que inclina la balanza en uno u otro sentido.

La sacralización de la "democracia", equívoca palabra que no expresa un concepto unívoco, desarma a muchos. Creer que la democracia liberal es democracia es como pensar que la inteligencia artificial es inteligencia.

Pero de momento es lo que hay, y en estas condiciones hemos de votar. Y tener algo de poder es necesario para evitar las peores consecuencias del triunfo oligárquico. Agrupémonos todos, y hagamos lo que esté en nuestras manos para que no sea en la derrota final.

(Por mi cuenta añado dos carteles, de otro lugar y de otro momento, insistiendo en la unificación de fuerzas dispersas. Bastaría un cuestionario sobre cosas en común para calibrar lo que une y lo que separa...)


AGRUPÉMONOS TODOS EN LA DERROTA FINAL

Tras unas jornadas de dura, más bien durísima reflexión y después de tratar el tema con amigos, familiares y conocidos me he animado, aunque esa no es la palabra ya que es un profundo desánimo lo que me embarga, a escribir sobre lo sucedido el pasado día 28, aunque sea solo como un ejercicio de desahogo. Antes de nada aclarar que resido en Madrid y quizá por ello enfoque más mis opiniones en esta región, aunque la realidad es que la debacle ha sido enorme en todo el estado exceptuando los resultados de EH Bildu.

Volviendo a las conversaciones que he podido tener estos días, he escuchado diversas teorías, desde las pésimas campañas que hace la izquierda, que comparto, a la presión y desinformación que ejercen los medios de comunicación tanto audiovisuales como escritos, con las que también estoy de acuerdo.

Punto 1: la izquierda, como se vende, como la venden y otras realidades de las que no nos gusta hablar.

Se han conseguido objetivos, escasos, pero al menos algo se ha mejorado. Se ha aumentado en una sola legislatura el SMI más que en todas las legislaturas anteriores; cómo nos lo han vendido: Los empresarios que son los generadores de empleo van a tener que rescindir las contrataciones y además se irán del país porque no es viable esa subida de sueldos. La realidad es que no solo no se han ido sino que ha disminuido el desempleo.

Aumento del empleo récord y aumento de las cotizaciones a la Seguridad Social; cómo nos lo han vendido: España va a la cola de Europa en tasa de empleo. La realidad es que llevamos lustros yendo a la cola de Europa pero se ha disminuido la brecha que existía.

Ley solo sí es sí; cómo nos la han vendido: Esta ley deja en la calle a violadores y agresores sexuales. La realidad es que la ley protege mucho más a las mujeres y que por si misma no reduce las penas, existen unas personas llamadas jueces que son los que ejecutan esas sentencias.

Eso por poner algún ejemplo.

También hay que hablar de lo que no nos gusta, reforma laboral escasa y aprobada de milagro por un error, ley mordaza de la que tanto se habló hace años y se aseguró su derogación como medida estrella, vigente más que nunca, aumento del gasto militar para perpetuar una guerra en vez de optar por vías diplomáticas demostrando ser fieles vasallos del imperio americano, traición al pueblo saharaui, masacres en las fronteras resumidas en "ha sido un trabajo bien hecho". Así podríamos seguir...

Punto 2: Los grandes medios hacen que sea imposible que cale el mensaje de la izquierda.

Es cierto que los grandes medios de comunicación son en  buena medida responsables de la animadversión que existe hacia ciertas agrupaciones políticas, colectivos etc. Es incluso razonable puesto que el gran capital es su principal accionista, quien se publicita en ellos y que a efectos reales los convierte en sus propietarios. Lo que no es justificable en ningún caso es la mentira, y aquí es donde luego esas asociaciones de prensa o esos periodistas con ese corporativismo mal entendido, se victimizan acusando a los que los señalan como lo que son, MENTIROSOS. Lo podemos ver y oír todos los días en todas las televisiones y en todas las emisoras de radio. Por poner un solo ejemplo, la brutal campaña que se ha hecho contra el movimiento okupa, se ha creado tal alarma social de un problema inexistente que en la misma franja horaria y en tres cadenas distintas se decía lo mismo, no había escapatoria. Se ha dado voz a lo más reaccionario de la sociedad y se le han puesto micrófonos a personajes abiertamente violentos y NAZIS, y ya no solo en programas de actualidad política, también en otros de entretenimiento que nada tienen que ver, lo cual no deja de ser "paranormal", no sé si ustedes saben a cuál me puedo referir.

En todo esto estoy de acuerdo, pero para mí el mayor problema no reside la falta de opinadores profesionales realmente de izquierdas o en como los escasos triunfos son permanentemente ninguneados, aquí voy a volver a mi tierra.

Las máximas referentes políticas de la izquierda en la comunidad y en la capital. Sobre un exvicepresidente del gobierno por un comentario irónico que hizo acerca de policías, cabelleras, Otegi, Echenique e Isa Serra. Bien, pues por ese comentario en un editorial se decidió declararle persona Non grata, y en vez de optar por una defensa sean cuales sean las diferencias ideológicas, opta por ponerse de perfil y no mostrar una abierta indignación. Una referente que ha tenido que disculparse con el pueblo madrileño por acogerse al bono social no precisamente destinado a personas con su nivel adquisitivo, la duda que me viene a la cabeza es si hubiera pedido perdón si no hubiera saltado la noticia.

La otra referente, ésta en la capital, encantada de acoger la cumbre de la OTAN en Madrid y declarando que ella está con la legalidad y contra la okupación de viviendas, desviando el foco del problema, que no es otro que es completamente inviable para el común de la ciudadanía adquirir o alquilar una casa.

Esa es la referencia aquí, lo cual me lleva al segundo punto. El pueblo en su conjunto y aquí no se escapa ninguna región exceptuando el País Vasco, será que allí no se sintoniza Telecinco o la Sexta.

Los fascistas que saben gobernar o que están en el lado bueno de la historia, o han saqueado la ciudad, o han regalado a sus hermanos contratos para embolsarse trescientos mil euros, o han arruinado la sanidad y escuelas públicas, son recompensados con mayorías absolutas, condenados por violencia de género con vicepresidencias autonómicas, aceptadores de sobornos con nuevas alcaldías, detenidos por tráfico de drogas con más votos. Ayer mismo, menos de 24 horas después de su arrolladora victoria en la Comunidad de Madrid, Ayuso aprueba subir un 12% las cuotas de los comedores de los colegios públicos, en el distrito de la Latina en la capital alrededor de 1200 niños aparecen en las listas de no admitidos para colegios públicos, calle Doce de octubre también de la capital tras más de 6 meses de obras y con tan solo dos de estar operativa se vuelven a realizar obras de levantamiento de las aceras a escasos cincuenta metros de un colegio público. Eso pueblo español no es Ana Rosa, Ferreras, la falta de unidad de la izquierda o cualquier otro cuento que queramos creer, eso y bajo mi humilde opinión es una falta total de conciencia de clase, una mentira que nos han contado y que muchos se han creído, el BMW o el Mercedes y la casita en la playa para veranear son mentira, y lo digo yo que soy un humilde trabajador de la Red Nacional de Ferrocarriles Españoles con un sueldo que desearía el noventa por ciento de los trabajadores de mi país.

Por eso acabo como titulé este escrito, agrupémonos todos en la derrota final, así la hostia dolerá menos.

Antonio Alonso Guirado

Josep Renau sinpermiso