La anterior entrega de este blog la encabezaba una pregunta polémica: ¿Se veía venir?
Se viese o no, venía. Decía un personaje de Pepe Iglesias "El Zorro", humorista argentino que amenizó mi infancia, "aquél sí que era un entonces, las cosas no se veían venir, ¡venían!"
Bueno, pues ya que "las cosas" están aquí habrá que seguir hablando de ellas. Para convencer a los escépticos no hay como una explicación basada en datos científicamente probados.
Caigan las escamas de sus ojos después de leer lo que sigue, tomado de la página EcoInventos:
7 FEBRERO, 2026
| Análisis del vórtice polar revela división inminente y posible retorno del invierno severo en Estados Unidos y Europa. |
❄️ Febrero podría ser caótico: Los modelos confirman un posible colapso del vórtice polar a mediados de mes, tras un evento de calentamiento súbito estratosférico (SSW).
🌀 Qué es el vórtice polar: Un gran sistema de vientos que mantiene el aire ártico confinado. Cuando se debilita, el frío extremo se desplaza hacia latitudes medias.
📉 Vórtice debilitado: El núcleo aparece distorsionado y alargado hacia Norteamérica, señal de fuerte perturbación.
🌡️ Oleada de aire ártico: En los próximos días, Canadá y gran parte de EE. UU. recibirán una masa de aire muy frío; Europa verá un enfriamiento moderado en el norte.
🌨️ Tormentas invernales: La configuración atmosférica favorece nevadas y temporales en el centro y este de EE. UU.
🔥 Calentamiento estratosférico intenso: A inicios de febrero se prevé un calentamiento de más de 50 °C en la estratosfera, capaz de dividir el vórtice en dos.
🧊 Impacto en febrero: Se espera un retorno marcado del frío invernal en Norteamérica y partes de Europa durante mediados de mes.
Colapso del vórtice polar: por qué febrero se perfila como un mes caótico
El vórtice polar actúa normalmente como un guardián del frío más intenso del planeta, manteniendo el aire ártico confinado alrededor del Polo Norte. Cuando ese sistema se debilita o se rompe, el equilibrio se pierde. El frío se desplaza hacia latitudes medias y el invierno deja de comportarse de forma predecible.
Durante las últimas semanas, los meteorólogos han intensificado la vigilancia sobre la estratosfera, donde se están produciendo señales claras de calentamiento estratosférico repentino (SSW, por sus siglas en inglés). Este tipo de eventos no se queda “arriba”. Acaba influyendo en la circulación atmosférica más cercana a la superficie, con efectos que pueden prolongarse durante semanas.
Qué hace realmente el vórtice polar
El vórtice polar es una estructura atmosférica de gran escala que gira sobre el hemisferio norte durante el invierno. Puede imaginarse como un anillo de vientos muy intensos que se extiende desde la superficie hasta más de 48 kilómetros de altura, atrapando el aire más frío dentro de ese perímetro.
El sistema se organiza en dos capas conectadas entre sí:
- Estratosfera, a gran altitud.
- Troposfera, donde se desarrolla el tiempo meteorológico cotidiano.
Cuando el vórtice se debilita o colapsa, el aire ártico se desplaza hacia el sur. Esto puede provocar temperaturas gélidas y tormentas invernales a las latitudes medias. Estas interrupciones suelen seguir a un evento de calentamiento estratosférico, cuando el aumento de la presión y las temperaturas en la estratosfera alteran el vórtice.
El núcleo del vórtice y la fuga de aire ártico
Los análisis recientes en torno al nivel de 10 mb muestran un vórtice con forma ovalada y claramente deformado. Un área de alta presión estratosférica ha empujado uno de los núcleos hacia América del Norte, una señal clásica de disrupción severa.
| @severe-weather.eu |
Aunque estos datos proceden de capas altas de la atmósfera, suelen anticipar lo que ocurrirá en superficie días o semanas después. En este caso, los modelos apuntan a un flujo persistente del norte, capaz de transportar masas de aire ártico genuino hacia Canadá y gran parte de Estados Unidos.
| Vórtice polar hemisferio norte análisis en enero presión anomalía estratosfera 50mb más reciente Norteamérica núcleo frío. @severe-weather.eu |
Próximos días: el frío toma carretera
Calentamiento estratosférico repentino: la chispa del desorden
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Un SSW ocurre cuando grandes ondas atmosféricas empujan aire cálido hacia la estratosfera polar. Allí, las temperaturas pueden subir de forma abrupta, incluso más de 50 °C por encima de lo normal a unos 30 kilómetros de altura. Ese calentamiento debilita los vientos que mantienen estable el vórtice.
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El resultado suele ser un vórtice estirado, desplazado o dividido en varios núcleos. Y cuando eso sucede, el aire ártico encuentra pasillos directos hacia el sur.
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Las proyecciones a corto plazo confirman un corredor directo de aire polar descendiendo desde el Ártico. Solo el suroeste de Estados Unidos y Florida quedarían relativamente al margen. En Europa, el patrón es más desigual: frío marcado en el norte, mientras el sur y el oeste mantienen condiciones más suaves.
Este contraste térmico crea el escenario perfecto para borrascas invernales intensas, especialmente en el centro y este de Norteamérica, donde coinciden aire muy frío en superficie y sistemas de baja presión activos.
Febrero bajo tensión atmosférica
@severe-weather.eu |
Los modelos de comienzos de febrero muestran un nuevo episodio de calentamiento estratosférico potente, con anomalías térmicas extremas y un patrón que apunta a la fragmentación del vórtice en dos núcleos. Históricamente, esta configuración suele preceder a olas de frío prolongadas, no a episodios aislados de pocos días.
Tras estos eventos suelen aparecer
- Bloqueos anticiclónicos en regiones polares.
- Bajas presiones persistentes sobre Norteamérica y el Atlántico.
Una combinación que favorece la repetición del frío, no su retirada rápida.
Qué impacto puede tener en el medio ambiente
El colapso del vórtice polar no es solo una cuestión de incomodidad térmica. Tiene consecuencias ambientales reales. Las olas de frío extremo pueden dañar ecosistemas que no están adaptados a temperaturas tan bajas, afectar a la fauna urbana y silvestre, y aumentar el consumo energético de forma brusca.
Además, estos episodios ponen bajo estrés a infraestructuras críticas: redes eléctricas, sistemas de calefacción y transporte. Cuando coinciden con tormentas de nieve intensas, el riesgo de interrupciones se multiplica. Paradójicamente, en un clima que se calienta, estos extremos fríos no desaparecen; se vuelven más erráticos.
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