miércoles, 20 de diciembre de 2023

Isaac Asimov, sobre ciencia, religión y ética

La página Ateo y agnóstico ha publicado una entrevista realizada hace tiempo al que fue inagotable científico y escritor Isaac Asimov. Resumía muy bien algunas cuestiones que afectan a las relaciones entre ciencia, religión y ética. 

El "saber religioso" del que hablaba Gustavo Bueno choca muchas veces con el "saber científico". La falsabilidad y la reproducibilidad son los pilares del método científico. Esto no es aplicable a la religión, so pena de socavar sus fundamentos fideísticos, por más que los teólogos se hayan esforzado en apoyar sus dogmas en la razón. Mientras las disputas científicas acaban cimentando un consenso que perfecciona el conocimiento, las religiosas suelen acabar en anatemas y excomuniones mutuas, cuando no en algo mucho peor.

  • La ciencia no es invasiva, la religión sí. Con harta frecuencia, cuando tiene la fuerza suficiente, se impone por la fuerza o el terror. ¿Cuándo se propaga así una ciencia?
  • Otro punto interesante en la entrevista, en la línea de algo sobre lo que he reflexionado últimamente, es la denuncia que hace del odio al diferente, peligroso y rechazado por imperfecto, como si la perfección consistiera en parecerse a mí o a mis "próximos".
  • Pero hay otro punto peligroso en la religión, y es considerar que el fundamento de la ética es la voluntad divina. Si aceptamos esto, la pérdida de la fe puede suponer la pérdida del sentido ético, porque «si Dios está muerto, todo está permitido». ¿No será mejor buscar en la propia conciencia lo que la religión coloca en la "voluntad divina"?

Los párrafos inicial y final de la entrevista abordan las dos primeras cuestiones:


BILL MOYERS: ¿Es usted enemigo de la religión?

ISAAC ASIMOV: No, no lo soy. Pero estoy en contra de adosarle el sistema de creencias de una persona a toda una nación o a todo el mundo en general. Lo que objeto de los fundamentalistas no es que sean fundamentalistas, sino que en esencia pretendan que yo también lo sea. Ahora bien, ellos podrían aducir que yo creo en que la Teoría de la Evolución es cierta y que quiero que todo el mundo también lo crea así. Pero yo no quiero que todo el mundo crea en la Teoría de la Evolución; simplemente aspiro a que estudien lo que decimos acerca de la Teoría de la Evolución y luego decidan por sí mismos. Los fundamentalistas aseguran que quieren tratar el tema de la Creación del Mundo en pie de igualdad, pero no pueden. No se trata de una ciencia. Se pueden impartir enseñanzas sobre la creación del mundo en las iglesias y en los cursos de religión. Pero ellos se sentirían horrorizados si yo fuese a sugerir que en las iglesias se enseñase humanismo secular como una forma alternativa de ver el Universo o la Evolución como una forma alternativa de considerar de qué manera puede haberse originado la vida en el planeta Tierra. En la iglesia sólo enseñan aquello en lo que creen, y supongo que está bien que sea así. Pero, por otra parte, en los cursos de ciencia nuestro deber es enseñar cómo creen los científicos que funciona el Universo.

(...)

Dr. Asimov, usted ha vivido durante buena parte de este siglo. ¿Alguna vez ha sido testigo de que los seres humanos pensaran desde la perspectiva que usted les propone ahora?

Tal vez no sea importante que todo ser humano piense así, de esta forma, racionalmente. ¿Pero qué pasaría si los dirigentes y los formadores de opinión pensaran así? La gente común podría seguirlos, seguir ese ejemplo. Ayudaría mucho que ya no estuviesen esos dirigentes que proclaman el odio y el recelo hacia los extranjeros, si ya no estuviesen esos que gritan que aquellos que no poseen exactamente el mismo aspecto que nosotros tienen algo de imperfecto. Realmente, casi no es necesario que hagamos el bien. Lo que hace falta es que dejemos de hacer el mal, ¡caramba!

 Sobre la tercera cuestión:

Lo que le aterra a los fundamentalistas es algo que Dostoievsky dijo una vez: «Si Dios está muerto, todo está permitido».

Esa frase supone que los seres humanos son incapaces de sentir lo que está bien y lo que está mal. ¿La única razón por la que alguien es virtuoso es que la virtud es un boleto de ida al Cielo? ¿La única razón por la que alguien no mata a golpes a sus hijos es porque no quiere ir al Infierno? Es un insulto a la especie humana el dar a entender que solamente un sistema de recompensas y castigos haga que la gente se mantenga decente. ¿No habrá que pensar más bien en que el ser humano desea ser una persona decente porque así se siente mejor? Yo no creo que vaya a ir al Cielo o al Infierno. Creo que cuando me muera no habrá más nada. Eso es lo que creo firmemente. Lo cual no quiere decir que sienta el impulso de salir a robar, cometer asaltos, violaciones y demás. Yo tengo una conciencia, y ella no depende de la religión. Y creo que así les ocurre a muchas personas.

martes, 19 de diciembre de 2023

"Humano es solamente el que se parece a mí"

Del blog Escombros con hoguera tomo una pincelada de hoy mismo, un corto texto de Adorno. Desde hace tiempo vengo fijándome en que, efectivamente, nos conmueven más las imágenes cuanto más parecidos a nosotros son los protagonistas.

Esto da que pensar. Aunque la palabra "prójimo" la extendamos a todos los humanos, su origen está en la proximidad a uno mismo. Hay que hacer un esfuerzo racional, "humanitario", para superar el egocentrismo con el que nacemos.

Por eso es tan fácil que las mentes más primarias caigan sin pensarlo mucho en egoísmos de grupo, la "familia" mafiosa, la religión, la patria... ¡hasta el club deportivo!

Más peligrosos son el racismo y la xenofobia que niegan la "humanidad" al diferente como defensa psicológica que evitan sufrir por las atrocidades cometidas contra "otros".

Son ideologías que quizá permanecen soterradas en las profundidades de muchas mentes que lo disimulan porque creen que "no está bien visto". Aunque otros, más audaces, lo proclaman en voz alta y a los cuatro vientos.


Hombres que te miran

Una mujer palestina herida de la familia Baraka está rodeada de sus hijos a su llegada al Hospital Nasser en Khan Yunis, en el sur de la Franja de Gaza, tras los ataques aéreos israelíes que alcanzaron su edificio

La indignación por las atrocidades cometidas se hace menor cuanto menos parecidos son los afectados al lector normal, cuanto más oscuros, «sucios», dagos. Esto dice tanto del crimen en sí como de los que lo presencian. En los antisemitas quizá el esquema social de la percepción esté configurado de tal modo que no les permite ver a los judíos como hombres. La tan oída afirmación de que los salvajes, los negros o los japoneses parecen animales, casi monos, contiene ya la clave del pogrom. Su posibilidad queda ya establecida desde el momento en que el ojo de un animal mortalmente herido da con el hombre. El empeño que éste pone en evitar esa mirada –«no es más que un animal»– se repite irresistiblemente en las crueldades infligidas a los propios hombres, en las que los ejecutores tienen continuamente que persuadirse del «sólo es un animal» porque ni en el caso del animal podían ya creérselo. En la sociedad represiva, el propio concepto del hombre es una parodia de la semejanza humana. El hecho de que los detentadores del poder vean como hombres lo que es sólo su propia imagen reflejada, en lugar de ver reflejado lo humano como lo distinto, se debe al mecanismo de la «proyección pática». El crimen es entonces el intento reiterado de ajustar a la razón el trastorno de esa falsa percepción mediante un trastorno mayor: lo que no se ha visto como hombre, siendo así que lo es, es convertido en cosa para que no pueda ya contradecir mediante movimiento alguno la mánica visión.

Theodor W. Adorno. Minima moralia. Reflexiones desde la vida dañada. Traducción: Joaquín Chamorro Mielke. Akal, 2004.

Hoy mismo ha recibido este comentario:

En los momentos iniciales -antes de poner en marcha la devastación- el ministro de defensa del estado de Israel pronunció (salió en todas las teles) la sentencia definitiva: "Son unos animales". No hizo distinciones. Todos son unos animales. Quien lo supo oír, supo que no dejarían piedra sobre piedra.

lunes, 18 de diciembre de 2023

Encriptar y desencriptar

Ocultar y descubrir es un juego eterno en la naturaleza; acechar y resguardarse. El camuflaje y su detección son universales en la pugna entre depredadores y depredados. Mensajes visuales y auditivos advierten del peligro a otros miembros de la especie. También ponen de acuerdo a los que cazan en grupo. Las presas se camuflan, los cazadores afinan sus sentidos.

La humanidad no es ajena a esto; primero para la caza; después para la guerra. En las guerras y en los intervalos de paz se usa para defenderse o para atacar por sorpresa; para engañar y para desenmascarar el engaño.

La comunicación es clave en la defensa y el ataque. A su alrededor se han desarrollado toda clase de ardides para ocultar y para descifrar lo oculto. La criptografía es la técnica que se ocupa de esto. Se fue desarrollando a lo largo de siglos, pero ha dado un gran salto cualitativo con el desarrollo de la computación.

Un país puntero en las técnicas de espionaje y contraespionaje es Israel. Su programa Pegasus le ha dado pingües beneficios al ser utilizado por gobiernos en operaciones de espionaje. Varias se han descubierto y son alarmantes. Hay razones para sentir invadida la intimidad. También gobiernos supuestamente "amigos" tienen ahora un motivo más para desconfiar...

La compañía que creó este spyware, NSO, declaró que brindan a "los gobiernos autorizados tecnología que les ayuda a combatir el terrorismo y el crimen". ¿Y cuáles son los "gobiernos autorizados"? ¿Por qué? ¿Por quién? ¿Y quiénes son los "terroristas"? Porque está claro que el terrorismo es cuestión de escala: si pasa de cierto nivel ya no se llama así.

Que Israel es un Estado muy peligroso es obvio. Sus sistemas de espionaje y su negocio armamentístico son punteros. Tan es así que la industria militar de Israel ha convertido a Occidente en rehén de su estrategia en Palestina. Parte fundamental de esa industria se dedica a la detección de información. Ha facilitado a Marruecos el sistema con que seguramente nos espía a nosotros sus flamantes "amigos", y le proporciona también satélites espía, desplazando a su aliada Francia.

Nadie puede estar seguro si todos somos espiados constantemente. La seguridad que se nos ofrece con tantas cámaras de vigilancia es un arma de doble filo. ¿Para qué quieren nuestros datos? ¿En qué momento serán usados contra nosotros?

La inteligencia artificial puede crear imágenes falsas comprometedoras, o directamente condenatorias; el reconocimiento facial nos deja inermes. Ese teléfono móvil que llevamos siempre encima localiza nuestros movimientos pasados y el lugar exacto al que, según quiénes seamos, poder enviarnos un misil.

Los mismos que aprovechan estos avances están alarmados, y de algún modo intentan frenar sus efectos más peligrosos, al tiempo que fomentan una investigación que no saben muy bien a lo que puede llevarnos.

La informática que nos ayuda puede también matarnos. Las dos caras de cualquier progreso tecnológico están siempre presentes. Dentro del campo criptográfico algunos ven en las criptomonedas lo que podría liberarnos de la tiranía financiera. Pero la minería bitcoin, además de ser otra forma de especulación descontrolada, es un enorme sumidero de energía.

Un libro ya no tan reciente ofrece una visión panorámica de la ciencia criptográfica, desde que la escritura inició el uso de esta guerra de la (des)información hasta la computación que multiplica sus ambivalentes efectos.


El mensaje secreto

14/01/2017
 

Transmitir información considerada de importancia se ha hecho mediante todo tipo de cuidados y fórmulas, que guardaban lo que se pretendía fuese secreto para quienes no debían saberlo. Es así, escondiendo lo que no deber ser público, como trabajan aparatos de espionaje de carácter policial, militar, económico y político.

Wikileaks, Snowden y otros tantos nos han descubierto en los últimos años parte del mundo criminal más oscuro del imperio. El secreto puede adquirir un papel tan importante que en ocasiones vemos que se propagan seudo informaciones como si fuesen el descubrimiento de algo oculto, ahora está de moda por parte de EEUU acusar a Rusia de intervenir en sus elecciones, aunque no se aporte ninguna prueba, con sólo la acusación pública detectamos el interés por hacernos creer algo que es falso, y es que con ello se pretende ponerle el adjetivo de «enemigo»; leer bien la información nos puede descubrir la mentira intencionada como forma de atacar haciéndose pasar por víctima.

Hay secretos a voces: Obama dice querer la amistad de Cuba, pero se descubren una vez tras otra la financiación de grupos mercenarios, la falsificación de noticias, la intención de derrocamiento del poder popular en Cuba.

Cuántos mensajes discurrirán a diario entre el poder militar de EEUU y la ultraderecha venezolana. Cuántos otros cruzarán desde los despachos criminales del imperio hacía los mercenarios que paga en Siria, pues ya sabemos, porque se les ha cogido allí físicamente, que dirigen, dicho éstos días por el Secretario de Estado, Kerry, a los criminales. Cuántos mensajes secretos del sionismo para secuestrar, asesinar palestinos y palestinas.

Los comportamientos humanos más miserables llevan un secreto oculto de la peor ralea.

Para descubrir hay que arriesgar, para llegar al fondo hay que entrar en la corriente sanguínea del pensamiento enemigo, de ese aparato, y dejar que ésta te lleve. Por ejemplo, Resumen Latinoamericano se ve atacado, le roban todas sus pertenencias, y no hay ningún mensaje previo, el mensaje va oculto en la acción de robar a un medio informativo como Resumen sus medios de información, ¿qué se le dice?, ¿y entonces quién lo dice, quién envía el mensaje oculto?. Es fácil de deducir quién manda el mensaje, tirando del hilo deshacemos el ovillo.

La inmensa mayoría desconoce que haya secretos, de ahí que se crea a pie juntillas lo que «ha dicho la televisión», lo que dicen esos medios que defienden el imperio, que son, ni más ni menos, medios educativos.

Alcanzar a mirar aquello que salta tras romper el caparazón del secreto, es aprender a ver de otro modo. El Doctor en Ciencias Matemáticas y Director del Instituto de Tecnologías Físicas y de la Información «Leonardo Torres Quevedo», Luis Hernández Encinas, ha escrito un pequeño libro titulado «La criptografía» en el que trata la elaboración de los mensajes secretos a lo largo de la historia, desde los griegos hasta nuestros días. Y así nos advierte que los mensajes secretos se crean cambiando elementos que hagan imposible, o cuando menos difícil, el conocimiento del mensaje. El Doctor explica como la esteganografía («steganos», que cubre, «grafen», escribir) trata sobre la escritura del mensaje secreto.

El libro «La criptografía» expone desde la primera forma que se conoce de ocultar un mensaje hasta las fórmulas últimas. Cuenta Herodoto (484-425 a. C.) que Demarato (515-491 a. C.) comunicó a los griegos la próxima invasión de Jerjes (480 a. C.) escribiendo sobre una tablilla su mensaje y luego la cubrió con cera, así parecía que no había escritura alguna. Herodoto también cuenta que Histaeaeo (494 a.C.) afeitó la cabeza a su mensajero y escribió su mensaje en el cuero cabelludo, una vez que le creció el pelo fue enviado a Aristógaras de Mileto, en el mensaje le pedía que se rebelase contra el rey de Persia.

Se nos describe el uso de tintas invisibles; la ocultación de un mensaje dentro de otro; textos que requieren para ser descifrados de otros textos o libros de claves; la microfilmación; la información que dentro del mensaje sirve para saber si ha sido detectado; la información no visible que impide la falsificación o la descubre; el mensaje cuyas reglas de interpretación requiere de reglas inversas a las empleadas para el «mensaje claro», …

Pero el avance lo ha traído la revolución tecnológica, que ha medida que se ha hecho más compleja el mensaje secreto se ha ocultado más si es posible, requiriendo para descubrirlo los conocimientos y métodos interpretativos últimos, haciendose más difícil cuanto más largo resulte. Mayúsculas, minúsculas, sin espacios, números, signos, … su descodificación es la búsqueda de sentido.

En literatura, más allá del significado secreto que la obra literaria encierre, como textos que trabajan sobre el secreto, el autor menciona 3 conocidos cuentos, el de Poe «El escarabajo de oro», el de Sherlok Holmes «El misterio de los bailarines», y el de Arthur Conan Doyle «Los hombres danzantes».

Las máquinas cifradoras llegan a la 2ª Guerra Mundial y son empleadas por unos y otros, haciendo de ellas las nuevas armas con las que sortear y vencer al enemigo o descubrir sus propósitos. Todo lo relacionado con el mensaje secreto que se ha desarrollado con las nuevas tecnologías, ha encontrado también la tecnología protectora, que llega a alcanzar el voto electrónico, la identificación electrónica y otras.

Lo que se ha colocado finalmente como objeto de estudio es la criptografía cuántica, si la forma tradicional es mediante bits, ceros y unos, circuito electrónico abierto y cerrado, «la información en la mecánica cuántica también se representa mediante valores discretos, como sucede en la transmisión de fotones polarizados, ya sea a través de fibra óptica o del espacio libre.»

Recuerdo que la invasión de Cuba Revolucionaria a través de la Bahía de Cochinos por los gusanos financiados por EEUU, fue descubierta por Rodolfo Walsh, que recogiendo un material transmitido en clave desde una base militar estadounidense, se había desechado. Walsh empleó para su desciframiento algún libro de descifrado y le dedicó un buen montón de horas en equipo, así supo descubrir el próximo crimen del régimen imperial. Con esa información, que llegaba justa en el tiempo, los revolucionarios cubanos se lanzaron a la defensa de Cuba. Eso si que fue un mensaje claro, sin secretos, a los pueblos del mundo.


Desde siempre, el hombre ha sentido la necesidad de tener secretos y guardarlos a buen recaudo. Tan solo en algunas situaciones ha deseado compartirlos con determinados amigos o aliados, asegurándose de que aquellos no eran conocidos por terceras partes. Una de las formas que ideó fue la transformación del contenido de mensajes siguiendo determinadas reglas que modificaban la información del mensaje, de modo que, aplicando las reglas inversas o adecuadas, sería posible recuperar el mensaje original. El objetivo de la obra es dar a conocer algunas de las herramientas más utilizadas en la sociedad de la información para lograr la confidencialidad, integridad y autenticidad de la información mediante los métodos de cifrado de la criptografía. Los temas se abordan paralelamente al desarrollo de la historia de esta ciencia, comenzando con la época clásica griega, pasando por la Segunda Guerra Mundial, hasta llegar a la criptografía empleada hoy en día.

miércoles, 13 de diciembre de 2023

Herodes y el decrecimiento

El pasado lunes el Ateneo de Pontevedra presentó el libro Ojos de Palestina, una aproximación histórica, personal y sentimental escrita por el médico palestino Anan Abdalah. Los actuales acontecimientos han recordado al mundo una tragedia permanente, periódicamente eclipsada por periodos de aparente normalidad y por el aluvión de noticias de todo tipo que saturan los informativos y los cerebros.

En algún momento de la charla se hablaba de la rebelión larvada que de vez en cuando rebrota si algún hecho sangriento hace estallar la indignación de este pueblo, provocando de seguida una represión feroz por parte de los ocupantes. La rebelión, pese a ello, rebrota una y otra vez, y no puede ser de otro modo mientras perdure esta situación insoportable.

Recuerdo que en la conversación se dijo algo así:

"Los guerrilleros de hoy son los niños huérfanos de ayer, los que vieron morir a sus padres en los bombardeos de la Operación Plomo Fundido, ("plomo impune", escribió con amargura Eduardo Galeano). Bombardeos que ahora son terriblemente superados (Espadas de Hierro es el nombre, tan feroz como siempre, de la nueva operación); los niños que ahora sobrevivan son potenciales enemigos futuros". 

Ante esta realidad ¿podemos pensar que no hay intención de matar niños, matar mujeres embarazadas, disminuir la población palestina aniquilando el relevo generacional, para que a los adultos peligrosos de hoy no se sumen los adultos peligrosos de mañana?

No es extraño que Israel, capaz de encarcelar a niños de ocho años, ataque un hospital infantil o una escuela de la ONU. Un niño palestino muerto hoy será en el futuro un enemigo potencial menos.

«El único indio bueno es el indio muerto», muerto el perro se acabó la rabia, parece ser una consigna de los peores elementos de la ultraderecha israelí. El Gran Israel es un sueño imposible si los palestinos son en algún momento mayoritarios, como imposible fue la Sudáfrica del apartheid. Expulsar a los habitantes autóctonos o eliminarlos si no se van por las buenas es la única opción para el supremacismo sionista. Por ahora les parece algo viable.

Es muy crudo afirmar que se pueda matar deliberadamente a niños con un plan calculado, pero en la misma Biblia encontramos ejemplos de esta idea, atribuida en ella a los egipcios. Viendo como crecía la población hebrea, el faraón ordenó "eliminar a los niños varones nacidos en el parto de las mujeres hebreas". Milagrosamente, en el relato bíblico Moisés fue salvado de la aguas del Nilo.

Y aunque eso no figura en el Antiguo Testamento, la idea reaparece en el Nuevo, cuando Herodes ordena la Matanza de los Inocentes, ante la profecía de que uno de ellos lo podría destronar.

Así que la idea es vieja. Claro que en estas historias bíblicas son los "malos" quienes pretenden eliminar a "los buenos".

Los pueblos sometidos son útiles solamente como esclavos, como mano de obra barata a la que explotar. Si sobran, o si son peligrosamente excesivos, ¿qué hacemos con ellos?

En estos tiempos de decrecimiento imparable, ¿a quiénes dejamos fuera? ¿Qué hacemos con los "sobrantes"? Un Herodes con motosierra, Javier Milei, lo tiene claro. Por el momento, su devaluación del peso argentino a menos de la mitad de su valor actual duplica allí con creces el del dólar y enriquece brutalmente a los únicos capaces de atesorar dólares, mientras condena a la miseria, y potencialmente a la muerte, a una mayoría.

¿Para qué ir tan lejos? En la pulcra Europa de los derechos humanos y los "valores de Occidente", los inmigrantes son bienvenidos si se los puede explotar como mano de obra barata, pero si son refugiados incómodos a los que mantener, es lícito deportarlos... por ejemplo: ¿a Ruanda?

Las élites mundiales saben que les sobra mucha gente, muchos esclavos. Por eso estamos en el tiempo amenazador de las distopías. Un ejemplo, surgido durante la pandemia no tan pasada, me ha ocupado con motivo de la presentación del libro Todos los dioses del hombre. De este otro libro me ocuparé en breve. En ambos, una caótica situación límite lleva al exterminio a poblaciones enteras.

Volviendo a las tragedias cruzadas de los pueblos judío y palestino, un tratamiento paralelo, que incluye el asesinato de niños en campos de concentración, lo encontramos en el libro de José Luis Outes de título El tiempo, la mirada y la palabra, que se presentó hace poco en Pontevedra. Es la historia (real) narrada en Las cometas no son para los niños.

Sobre el lento genocidio palestino retorno al libro de Anan Abdalah:


Ojos de Palestina es una aproximación histórica, personal y sentimental a la historia del pueblo palestino y de Palestina: histórica porque se cuentan algunos de los acontecimientos clave ocurridos a lo largo de su historia que nos ayudan a conocer y entender mejor su pasado y su presente; personal porque se narran las vivencias personales de personas de carne y hueso (Hassan y su familia, en concreto) a lo largo de varias generaciones, y que nos ayudan a comprender el sufrimiento del pueblo palestino a lo largo de su devenir histórico y en ese su cotidiano día a día, a menudo ensombrecido por los grandes hechos mediáticos que puntualmente nos golpean informativamente; y sentimental porque, al leer esta obra, resulta imposible mantenerse alejado de los hechos que se han vivido en ese espacio geográfico durante el último siglo y no verse conmovido (como el autor) e interpelado por lo que allí ha ocurrido y sigue día a día ocurriendo, con la incapacidad y la impotencia, cuando no la aquiescencia, de la Comunidad Internacional y las grandes potencias mundiales, como protagonistas de los hechos.

Se trata, en definitiva, de una feroz pero documentada crítica a quienes, por acción o por omisión, han ocasionado o permitido el sufrimiento del pueblo palestino en su propia tierra durante largos años y hasta nuestros días. Y una muestra de solidaridad a las víctimas del conflicto.

domingo, 10 de diciembre de 2023

Rupturas y roturas. De Pasolini a Gloria Fuertes, pasando por Murillo y Alejandro de la Sota

Las Conversaciones con Pier Paolo Pasolini de Jean Duflot recogen ideas nucleares que plasmó en sus obras el escritor y cineasta. Hablando del cine como un espejo que, reflejando la realidad, la hace consciente, lo compara con la escritura, sin la cual la lengua no habría adquirido conciencia clara de sí misma ni de la gramática que la estructura. El cine sería, análogamente, un texto en que la realidad se estructura y se hace consciente. Una escritura que emplea imágenes en lugar de signos.

El cine como lengua escrita de la realidad tiene probablemente (y esto se verá mejor en los años venideros) igual importancia revolucionaria que la invención de la «escritura». Ésta, ante todo, ha «revelado» al hombre lo que es su lengua oral. Fue, ciertamente, el primer salto hacia delante de la nueva conciencia cultural del hombre nacida de la invención del alfabeto: la conciencia de la lengua oral, o de la lengua a secas.

Como en la escritura, también en el cine hay producciones instrumentales: informativas, documentales, didácticas... Dejándolas a un lado, el cine del que habla Pasolini es el que propiamente podemos llamar creativo, «poiético», y por eso mismo  «reflexivo»:

La poesía presenta analogías con cualquier disciplina de reflexión sobre el lenguaje, es el lenguaje reflexivo por excelencia.

Esta reflexión incesante es consustancial con la continua rebelión con que el arte verdadero destruye una y otra vez las propias normas que ha ido creando en su devenir:

La obra poética constituye siempre una empresa «contestadora» en la medida en que, infringiendo el código, innova en relación a él, y en relación al contexto social donde está en vigor ese código.

Así que la poesía, con la fuerza creadora del arte vivo, se revuelve continuamente contra la norma, rompe las reglas que antes le habían (se había) impuesto y muta en algo nuevo; a veces, reconozcámoslo, volviendo a utilizar cánones y recursos que en otro tiempo se consideraron definitivamente desgastados.

De ahí la valoración cambiante de estilos y autores. Es efectivamente el contexto social el que defenestra en un momento a Góngora y lo ensalza tiempo después. La fatiga de su grandilocuencia escandalizó a muchos contemporáneos de Echegaray cuando le concedieron el premio Nobel. A partir de ahí pocos han leído su obra. Yo tampoco. Pero tengo una duda: ¿Será de nuevo algún día rescatado como gran escritor? ¿Fue o no sobrevalorado Calderón en Alemania y Rusia? ¿Por qué?

En el arte de la pintura ocurre lo mismo. Murillo, ¿fue un gran artista o un pintor menor? A la viuda de Theo Van Gogh le costó colocar los más de 800 lienzos "invendibles" heredados de Vincent. Ella misma, aunque estaba convencida de la valía de su autor, tardó en apreciar plenamente La noche estrellada.

Lo mismo ocurre con el gusto arquitectónico, con resultados tan nefastos que a veces se ha consentido demoler, por mera especulación o pura ignorancia, obras como la Pagoda de Miguel Fisac o la Casa Guzmán de Alejandro de la Sota. Al valorar obras de arte debería tenerse en cuenta el principio de precaución. Sobre este punto recomendaré el libro de Jonathan Glancey ¿Qué hace tan extraordinaria la torre Eiffel? Hoy se agradece que siga en pie.

Esta digresión ha sido un paréntesis para cuestionar las doctrinas oficiales de cada tiempo y lugar. No debería parecer un pretexto para sobrevalorar la obra poética de Gloria Fuertes, después de haber recordado Ventanas pintadasuno de sus poemas, en la anterior entrada La poesía como impulso. Pero no se trata de eso.

Lo que quiero destacar de su obra es el carácter «contestatario» de que hablaba Pasolini, que infringe los códigos y los innova, irrumpiendo en el contexto social que los condiciona para ponerlo en solfa.

Son varias las rupturas de esos códigos, Una muy visible es la ironía gramatical, que la lleva a utilizar por sorpresa complementos verbales inesperados, posibles pero no previsibles en el contexto anterior, que cortan bruscamente el sentido de lo dicho hasta el momento. Nota humorística que elimina cualquier sospecha de solemnidad.

La ruptura no se produce únicamente a nivel gramatical inmediato, sino que suele aparecer en el tramo final del texto. Los cambios semánticos le sirven para dar un remate tierno a lo iniciado con otra apariencia. Este es el punto que, aplicado a la literatura infantil, explica su enorme sintonía con los niños, en los que ha volcado todo su amor y su humor.

No nos quedemos en que sus poemas sean solo eso. Hay mucha hondura dentro de su estilo coloquial, que como el cine de Pasolini rescata la vida de la calle, el habla del pueblo y sus giros, sus incongruencias muchas veces.

Además de Ventanas pintadas, en el disco Doce Poetas en sus Voces recita otros cuatro poemas de diferentes registros.

En el que sigue, tomado de Obras incompletas, evoca la charlatanería incansable del feriante que quiere vendernos cualquiera de los infinitos cachivaches acumulados en su tienda, entre cuyas baratijas ¿quién sabe? puede esconderse algo valioso.

Puesto del rastro

Hornillos eléctricos brocados bombillas
discos de Beethoven sifones de selt
tengo lamparitas de todos los precios,
ropa usada vendo en buen uso ropa
trajes de torero objetos de nácar,
miniaturas pieles libros y abanicos.
Braseros, navajas, morteros, pinturas.
Pienso para pájaros, huevos de avestruz.
Incunables tengo gusanos de seda
hay cunas de niño y gafas de sol.
Esta bicicleta aunque está oxidada es de buena marca.
Muchas tijeritas, cintas bastidor.
Entren a la tienda vean los armarios,
tresillos visillos mudas interiores,
hay camas cameras casi sin usar.
Artesas de pino forradas de estaño.
Güitos en conserva,
óleos de un discípulo que fue de Madrazo.
Corbatas muletas botas de montar.
Maniquíes tazones cables y tachuelas.
Zapatos en buen uso, santitos a elegir,
tengo santas Teresas, San Cosmes y un San Bruno,
palanganas alfombras relojes de pared.
Pitilleras gramófonos azulejos y estufas.
Monos amaestrados, puntillas y quinqués.
Y vean la sección de libros y novelas,
la revista francesa con tomos de Verlaine,
con figuras posturas y paisajes humanos.
Cervantes Calderón el Óscar y Papini
son muy buenos autores a duro nada más.
Estatuas de Cupido en todos los tamaños
y este velazqueño tapiz de salón,
vea qué espejito, mantas casi nuevas,
sellos importantes, joyas…

De La poesía no es un cuento es esta estampa clásica, la burla y persecución que sufre el diferente, el inadaptado que ni es capaz de defenderse y que acepta pasivamente su situación. Pero ¿sobre el río van andando, como Jesús?

LAS TRES TONTAS

Por el pueblo ceniza,
van las tres tontas.

La una lleva una piedra,
un jarro lleva la otra
y la tercera va a misa,
lleva un rosario de moscas.

—Ponerlas la zancadilla—,
los chicos les tiran cosas.

—¿Quieres ser mi novia, Elisa?,
se sonríe la más boba.

—Es mentira que me quieres,
dice la más habladora,
no podemos ir al baile,
somos tontas.

Van cogidas de la mano,
                            —a por conchas—
sobre el río van andando,
                        las tres tontas.

De Antología y poemas del suburbio. ¿Para qué decir más? El poema es un reflejo de la realidad que la dispara a la conciencia.

Ficha ingreso Hospital General

                                        'Nombre: Antonio Martín Cruz.
                                        Domicilio: Vivía en una alcantarilla.
                                        Profesión: Obrero sin trabajo.
                                        Observaciones: Le encontraron moribundo.
                                        Padecía: Hambre

"Poesía social", "de denuncia"... porque siempre nos quedará al menos la palabra mientras la explotación exista. De Poeta de guardia.

"Labrador"

Labrador,
ya eres más de la tierra que del pueblo.
Cuando pasas, tu espalda huele a campo.
Ya barruntas la lluvia y te esponjas,
ya eres casi de barro.
De tanto arar, ya tienes dos raíces
debajo de tus pies heridos y anchos.

Madrugas, labrador, y dejas tierra
de huella sobre el sitio de tu cama,
a tu mujer le duele la cintura
por la tierra que dejas derramada.
Labrador, tienes tierra en los oídos,
entre las uñas tierra, en las entrañas;
labrador, tienes chepa bajo el hombro,
y es tierra acumulada,
te vas hacia la tierra siendo tierra
los terrones te tiran de la barba.

Ya no quiere que siembre más semillas,
que quiere que te siembres y te vayas,
que el hijo te releve en la tarea;
ya estás mimetizado con la parva,
estás hecho ya polvo con el polvo
de la trilla y la tralla.

Te has ganado la tierra con la tierra,
no quiere verte viejo en la labranza,
te abre los brazos, bella por el surco,
échate en ella, labrador, descansa.

*****

Los quince poemas que siguen los he copiado de aquí, donde encontraréis también otros datos sobre la autora.

EN MI CARA REDONDITA

En mi cara redondita
tengo ojos y nariz,
y también una boquita
para hablar y para reír.

Con mis ojos veo todo,
con la nariz hago achís,
con mi boca como
palomitas de maíz.


EL RATONCITO Y EL ELEFANTE

Era en la selva,
y en un rincón,
el elefante
dice al ratón:

—La Naturaleza,
es belleza,
pero a veces
es injusta 
la Naturaleza.

Mira, hijo,
yo tan grande
y tú tan canijo. Yo con esta trompa,
tú con ese hociquito.

Yo tan gordo
tú tan delgadito.

Y dijo el ratoncito:
—Es que estoy malito.


EL RÍO

Serpiente de agua dulce
que se arrastra por la tierra
y cuando llega al mar se muere.


AL BORDE

Soy alta;
en la guerra
llegué a pesar cuarenta kilos.

He estado al borde de la tuberculosis,
al borde de la cárcel,
al borde de la amistad,
al borde del arte,
al borde del suicidio,
al borde de la misericordia,
al borde de la envidia,
al borde de la fama,
al borde del amor,
al borde de la playa,

y, poco a poco, me fue dando sueño,
y aquí estoy durmiendo al borde,
al borde de despertar.


LA RISA

¡Bienvenida sea la risa
que deja alegría por donde pisa!

¡Que venga la risa
y su prima la sonrisa!

Reír es como si como
(alimenta más que el lomo).

Hay que reír cada hora
(lo receta servidora).

¡Ay qué risa, tía Felisa,
se vuela la camisa!

(La risa es muy buena para el pecho.)
Quien va sonriendo, va mejor que en coche;
quien ríe de día, duerme bien de noche.


LA MUJER RANA

La mujer rana
y el hombre rana
se casaron
y en vez de tener perdices
tuvieron tres renacuajos.


TODOS CONTRA LA CONTAMINACIÓN

Que los hombres no manchen los ríos.
Que los hombres no manchen el mar.
Que los niños no maltraten los árboles.
Que los hombres no ensucien la ciudad.

(No quererse es lo que más contamina,
sobre el barco o bajo la mina.)

Que los tigres no tengan garras,
que los países no tengan guerras.

Que los niños no maten pájaros,
que los gatos no maten ratones,
y, sobre todo, que los hombres
no maten hombres.


PAREJAS

Cada abeja con su pareja.
Cada pato con su pata.

Cada loco con su tema.
Cada tomo con su tapa.

Cada tipo con su tipa.
Cada pito con su flauta.

Cada foco con su foca.
Cada plato con su taza.

Cada río con su ría.
Cada gato con su gata.

Cada lluvia con su nube.
Cada nube con su agua.

Cada niño con su niña.
Cada piñón con su piña.

Cada noche con su alba.


UN GLOBO, DOS GLOBOS, TRES GLOBOS

Un globo, dos globos, tres globos.
La luna es un globo que se me
escapó.

Un globo, dos globos, tres globos.
La tierra es el globo donde vivo yo.

Un globo, dos globos, tres globos,
mi casa es un globo grande de
color.


NACÍ PARA POETA O PARA MUERTO…

Nací para poeta o para muerto,
escogí lo difícil
—supervivo de todos los naufragios—,
y sigo con mis versos,
vivita y coleando.

Nací para puta o payaso,
escogí lo difícil
—hacer reír a los clientes desahuciados—,
y sigo con mis trucos,
sacando una paloma del refajo.

Nací para nada o soldado,
y escogí lo difícil
—no ser apenas nada en el tablado—,
y sigo entre fusiles y pistolas
sin mancharme las manos.


VIAJAR ES UN PLACER

Domitilo
llegó al río Nilo
montado en un cocodrilo.

Pelines llegó a la China
montado en una gallina.

Antón llegó a León
montado en un camaleón.

Ramona llegó a Barcelona
montada en una mona.

Marujilla llegó a Cercedilla
montada en una ardilla.

Simeona
llegó a Gerona
montada en una leona.

Enriqueta llegó a la meta
montada en una avioneta.

Y Gloria, la autora,
llegó al fin
montada en un delfín.


A VECES QUIERO PREGUNTARTE COSAS…

A veces quiero preguntarte cosas,
y me intimidas tú con la mirada,
y retorno al silencio contagiada
del tímido perfume de tus rosas.

A veces quise no soñar contigo,
y cuanto más quería más soñaba,
por tus versos que yo saboreaba,
tú el rico de poemas, yo el mendigo.

Pero yo no adivino lo que invento,
y nunca inventaré lo que adivino
del nombre esclavo de mi pensamiento.

Adivino que no soy tu contento,
que a veces me recuerdas, imagino,
y al írtelo a decir mi voz no siento.


EL REGALO DE LA ABUELA

Vino del pueblo la abuela.
Compró una planta
y la puso de adorno
sobre la alacena.

La planta era carnívora
y se nos comió la cena.
(¡Qué faena!)


EL GALLO DESPERTADOR

Kikirikí,
estoy aquí,
decía el gallo
Colibrí.

El gallo Colibrí
era pelirrojo,
y era su traje
de hermoso plumaje.

—Kikirikí.

levántate campesino,
que ya está el sol
de camino.

—Kikirikí.

levántate labrador,
despierta con alegría,
que viene el dia.

—Kikirikí.

Niños del pueblo
despertad con el ole,
que os esperan en el "cole'.
El pueblo no necesita reloj,
le vale el gallo despertador.


CÓMO SE DIBUJA A UN NIÑO

Para dibujar un niño hay que hacerlo con cariño.

Pintarle mucho flequillo,
que esté comiendo un barquillo;
muchas pecas en la cara que se note que es un pillo;

Continuemos el dibujo: redonda cara de queso.
Como es un niño de moda, bebe jarabe con soda.
Lleva pantalón vaquero con un hermoso agujero;
camiseta americana y una gorrita de pana.

Las botas de futbolista, porque chutando es artista.
Se ríe continuamente, porque es muy inteligente.
Debajo del brazo un cuento por eso está tan contento.
Para dibujar un niño hay que hacerlo con cariño.

martes, 5 de diciembre de 2023

La poesía como impulso

Malos tiempos para la lírica, escribió Bertolt Brecht, y lo repetía luego cantando el grupo vigués Golpes BajosLos malos tiempos es también el título de un reciente artículo de Baltasar Garzón. Impera en nuestro tiempo un nihilismo que duda sobre la existencia misma del bien y el mal. ¿Podemos luchar los que no nos da todo lo mismo para dejar atrás esos malos tiempos? Los pesimistas lo ven muy difícil, los optimistas se aferran a la posibilidad.

Pero, ¿qué es preferible, un optimismo tranquilizador que conduzca a la inacción o un pesimismo lo suficientemente activo que trabaje para mejorar este mundo? Quienes creen, como un Leibniz optimista (y con él los apologetas del capitalismo), que este es el mejor de los mundos posibles, porque un Dios bondadoso, que no puede desear el mal, así lo ha elegido, deducen que cualquier intento de mejorarlo alterará su equilibrio y llevará a otro peor. De este argumento contrarrevolucionario se sirven los defensores del actual y suicida statu quo. Si este optimismo de pocas luces en la mollera y muchas en las calles se impone, solamente los pesimistas activos podrán salvar a la humanidad.

La argumentación leibniziana no libra de la distinción entre el bien y el mal. Ni los más acérrimos nihilistas la niegan en la práctica, siendo ellos capaces de sentir placer y dolor, alegría y tristeza. Otra cosa es que prefieran no ver según qué cosas.

A nadie le es posible el solipsismo. La convivencia entre semejantes hace necesaria la idea de bondad.

Los valores, tan ensalzados retóricamente como obviados en muchas situaciones, precisan, como su propio nombre indica, una valoración que establezca prioridades entre ellos. Garzón reflexiona así sobre esta valoración:

...entre los valores más necesarios para nuestra convivencia feliz se encuentran la justicia, la bondad y alguna dosis de caridad para engrasar las costuras de lo indigno. Para Saramago este era un asunto claro y así lo dejó escrito en Los cuadernos de Lanzarote: 

“Si a mí me mandasen disponer por orden de precedencia la caridad, la justicia y la bondad, el primer lugar se lo daría a la bondad, el segundo a la justicia y el tercero a la caridad. Porque la bondad, por sí sola, ya dispensa la justicia y la caridad; porque la justicia justa ya contiene en sí caridad suficiente. La caridad es lo que resta cuando no hay bondad ni justicia”.

Desde estos tiempos malos para la lírica me vuelvo a la lírica. No como anestesia, sino como compendio y germen de sentimientos; de buenos sentimientos.

Doce Poetas en sus Voces fue un precioso disco, disponible en Internet. Son los autores quienes recitan. Nadie podría expresar mejor lo que transmiten.

Muchos de estos poemas podría evocar. Muchos son los que muestran la injusticia y el anhelo de búsqueda, en medio de la luminosa oscuridad que nos mantiene ciegos como en el Ensayo de Saramago. Elijo este de Gloria Fuertes:






Vivía en una casa
con dos ventanas de verdad y las otras dos pintadas
en la fachada. 
 
Aquellas ventanas pintadas fueron mi primer dolor. 
Palpaba las paredes del pasillo, 
intentando encontrar las ventanas por dentro. 
Toda mi infancia la pasé con el deseo 
de asomarme para ver lo que se veía 
desde aquellas ventanas que no existieron.