jueves, 13 de octubre de 2016

La transformación cultural que necesitamos (I)

La poesía de Jorge Riechmann no es separable de su raciocinio. Bueno, no ya en este autor, sino en todos los casos haremos mal en separar lo poético (poiético) de lo político (poliético). En realidad, la disección es sólo un método de arúspices para interpretar cadáveres. En su lugar, debemos utilizar los rayos X para escudriñar lo que subyace "sin romperlo ni mancharlo". Un pensamiento vivo y dialéctico parte siempre de la tensa, viva e inseparable unidad de los contrarios.

En su blog, intencionada y didácticamente titulado Tratar de comprender, tratar de ayudar, me topo con estos extractos de su libro Autoconstrucción.

Su comunismo no es doctrinario, sino que tiene una sólida base reflexiva. Por un lado, somos comunidad, querámoslo o no, porque no es imaginable el individuo sin su medio social, ni el medio social sin individuos. Como no lo es el medio social sin un medio más amplio, el ecosistema, que es múltiple y único. 

Por otra parte, el anticapitalismo, que puede no ser más que un punto de partida ideológico, es en este caso punto de llegada lógico y científico, como puede comprobar quien lea y medite sobre los párrafos que el propio autor ha extraído del libro.

Sobre cada uno de ellos podría (y seguramente debería) organizarse un seminario.



Riechmann, Jorge (2015): Autoconstrucción, Madrid, La Catarata.



Cap. 1. La revolución (ecosocialista y ecofeminista) tendríamos que haberla hecho ayer.

La fotosíntesis y la polinización como ejemplos de los riesgos:

El diagnóstico ¿hacia el colapso inevitablemente?

¿Es tarde? “Técnicamente es posible, politicamente no…” (p. 16)

Las razones de estas negras perspectivas:

“Frenar el calentamiento no es compatible con mantener la rentabilidad que exigen los capitales privados…” (p. 15)

¿Qué es el capitalismo?

Además del calentamiento, problemas de abastecimiento de recursos básicos (ej. petróleo) (p. 16)

Ejemplos: la energía (p. 33) y la agricultura (p. 35)

¿Un objetivo más modesto? Evitar la barbarie (p. 44)



Cap. 2 Acerca de la igualdad en la era de la crisis ecológico-social

Valores políticos básicos: libertad, igualdad, comunidad, solidaridad, sustentabilidad… y su conjugación. (p. 59)

Las patologías como desequilibrio entre esos valores… (p. 60)

“Solo las personas iguales pueden ser libres y solo las personas libres pueden ser iguales” (p. 60)

El aumento de las desigualdades en el capitalismo (p. 63)

La libertad de los antiguos (no dominación) o de los modernos (ausencia de obstáculos para dedicarse a los placeres privados) (p. 65)

La naturaleza humana (chimpancés y bonobos): cooperación o dominación. (p. 66)

La eficiencia como justificación de la dominación (p. 68)

Aparece otro espacio además de dominación e igualdad: la compasión y el cuidado (p. 71)

El lado oscuro de la igualdad: la envidia o el resentimiento. Igualarnos por arriba y no por abajo aunque sea suficiente… (p. 72)

El “buenismo”: concepto para destruir la moral igualitaria (p. 73)

La pretendida invasión del ecologista de la autonomía individual: ¿cuales son los límites de la acción humana individual? (p. 74)

La igualdad como igualación; la igualdad como reconocimiento del otro. ¿Somos diferentes, somos iguales? (p. 75)

Autocontención: limitarse para dejar existir al otro.

Autoconstrucción: bricolage politico-moral para remediar un poco las taras del simio averiado que somos (p. 83)

Auto como proyecto colectivo


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Cap. 3 De una cultura de la “hybris” a una cultura de la autocontención.

Pero la autoconstrucción tiene raíces culturales: ¿como nos pensamos? ¿como nos sentimos? ¿qué papel tenemos en el mundo?

“¿Como conseguimos cultivar colectivamente ese pensamiento alternativo para que se plasme en práctivas colectivas diferentes?” (p. 96)

No tenemos un mundo construido para siempre ni material (que construimos con el trabajo), ni cultural (que construimos mediante la comunicación), ni de identidad propia (que construimos mediante la acción, la reflexión, la participación y la deliberación). (p. 96)

La cultura (ideas, creencias, normas y valores) influye en todos los ámbitos humanos (demografía, economía, política, ciencia y tecnología,) (p. 97)

Las características de los humanos ¿son naturales (genes) o son culturales (aprendizaje)? La naturaleza humana es inmanentemente cultural (La cultura no está simplemente superpuesta o yustapuesta a la naturaleza, lo traspasa todo) (p. 97)

¿Qué es la cultura? La cultura es información trasmitida por aprendizaje social (p. 98)

¿Qué papel cumplen las ideas, creencias, valores y normas en el accionar humano?

Hay dos problemas fundamentales en el desarrollo de la vida social: la asignación de recursos escasos (intereses) y dar un sentido al mundo (ideas y valores). Hay una interacción constante entre entre el mundo de los intereses y el mundo de la cultura, (nuestros intentos de satisfacer nuestros intereses materiales vendrán condicionados por nuestra forma de valorarlos y los caminos que veamos para satisfacerlos) (p. 100)

Un ejemplo de interacción entre intereses e ideas: es dificil librarse de las viejas ideas si sus ingresos, su puesto de trabajo, su posición social o la estima y reconocimiento por parte de otros depende de seguir fieles a las viejas ideas. (p. 100)

La afinidad selectiva es la adopción de ideas y valores que encajen con sus intereses. Es mecanismo más profundo de hegemonía es que los dominados interioricen la cultura, el “sentido común” de los dominados. (p. 100)

La crisis ecologico-social no es una crisis natural, es una crisis humana. Es una crisis derivada del impacto de la acción humana, de las relaciones humanas y la cultura sobre la naturaleza (p. 101)

Superar la crisis no solo requiere comprender nuestro impacto sobre la naturaleza, sino comprender nuestros sistemas éticos y transformarlos. (p. 101)

Se ha achacado a la religión el origen de nuestra visión despótica e instrumental sobre la naturaleza (Génesis: “Creced y multiplicaos”), pero ¿no es una tradición de pensamiento con una rica diferenciación interna? ¿La crisis ecológica no es más producto del ideario moderno de progreso y el culto tecnocientífico? (p. 103)

El origen es más debido a otra forma de religión: la adoración del dinero y la tecnología, la mitificación del mercado como instrumento. (p. 104)

Las raices culturales de la crisis ecológica están más bien en las tradiciones ilustradas, racionalistas, utilitaristas y científicas, que se presentan contrarias a la religión. (p. 105)

La mayoría de la gente en las sociedades industriales tiende a creer que el desarrollo de la tecnociencia, impulsado por el mercado libre, producirá un incremento ilimitado de la economía mediante el sometimiento de la naturaleza y esto redundará en una vida mejor para los seres humanos. (p. 106)

Los valores altruistas en la redefinición de las relaciones entre la naturaleza y la sociedad: el ejemplo español. (Krausoinstitucionalismo y anarquismo). (p. 107)

La conciencia ambiental (la existencia de problemas) separada de la necesidad de modificar el comportamiento (p. 114)

El abismo entre tareas y posibilidades de acción que el individualismo abre. La ineficacia de la acción personal que es la única que se presenta (p. 118)

El origen del problema: (no está en el crecimiento demográfico, ni en la tecnología, ni en la naturaleza humana) sino en el proceso de acumulación de capital. (p. 120)

Se trata de ir del crecimiento al equilibrio, de la competición a la cooperación, del desarrollo de la potencia al de la conciencia, del tener al ser… pero no se trata de apelar a la transformación personal, no es un asunto de autoayuda sino de lucha social… (p. 121)

¿Cambios individuales o estructurales? ¿Mejorar nuestros hábitos alimenticios o socializar la banca y la industria energética? (p. 122)

Construirnos como sujetos que mantengan la decencia básica: satisfacer necesidades depredando el pasado y el futuro, arrebatando los recursos de los pobres y ocupando el espacio que corresponde a otras especies vivas no es un comportamiento decente (p. 123)

El cambio es un proceso a largo plazo, complejo, con esfuerzo sostenido… (salvo en situación de crisis agudas) (p. 123)

Por la autocontención, contra la hibris (p. 128)

Expansión ilimitada de (pseudo) dominio (pseudo) racional, cabe contraponer una senda que se oriente al cuidado de lo frágil, la ayuda mutua, la asunción de responsabilidades. No dominar la naturaleza, sino dominar la relación entre sociedad y naturaleza. (p.131)

La seguridad como valor básico para los seres humanos. Pero seguridad basada en la justicia frente al dominio militar; en el empleo frente a la policía; frente a los desastres medioambientales; frente a las aventuras tecnocientíficas; frente a las arbitrariedades del poder… (p. 135)

La salida es la autoeducación haciendo la socialización mediante luchas sociales (p. 139)

El cambio intencional guiado por una idea de bien común solo parece posible mediante un interminable y cotidiano trabajo de tejer vínculos sociales, resistir a la potencia de Tánatos, contruir lo bueno y lo bello (p. 140)



Cap. 4 ¿Rascarse con las propias uñas? Razones para desconfiar del individualismo

¿Los humanos somos seres autónomos, aislados? Solo existimos dentro de grupos sociales. (p. 152)

El sentimiento de pertenencia da lugar al grupo propio y a los grupos ajenos.(p. 152)
Somos interdependientes y ecodependientes. (p. 153)

Es imposible conocer el contenido del concepto “individuo” sin conocer el de “sociedad” y la inversa. (p. 153)

La representación de un yo separado, exterior a la sociedad no ha existido en todas las épocas, ni en todas las sociedades. (p. 153)

“El concepto de individuo se refiere a seres humanos interdependientes en singular, el concepto de sociedad se refiere a seres humanos interdependientes pero en plural” (p. 154)

En todas partes existen sujetos empíricos que hablan, piensan, sienten y quieren, pero “el individuo como sujeto autónomo, libre y responsable… portador de valores supremos” es específico de la modernidad occidental. (p. 156)

Las condiciones histórico-sociales de aparición de “individuos” en ese sentido:
  • cierto control técnico sobre la naturaleza
  • especialización del trabajo y división de funciones
  • poder sobre la naturaleza
  • …sociedades con escritura.

El proceso histórico de individuación: Sócrates, epicúreos, cristianos. La comparación con la India. (p. 158)

La secularización de la individuación (p. 160) La propiedad pivada y la individuación (p. 161)

El individuo en la tradición socialista-comunista (p. 165)

En el siglo XX y el Estado del Bienestar (seguridad y protección) (p. 167)

Ambigüedad en la individuación: el individualismo “bueno” y el “malo” (p. 168)

El hiperindividualismo (pensado al margen de la sociedad) (p. 172)

Dos paradojas: Ideología más individualista y mayor interdependencia objetiva, la hiperindividuación va paralela a la destrucción de las bases materiales (Eº Bienestar) que la han permitido. (p. 175)

Dos niveles de libertad: elegir dentro del marco o examinar críticamente ese marco (p. 176)

Individualismo y holismo: una determinación circular (p. 179) Un error: el individuo completamente dependiente o totalmente autónomo. “En realidad nos encontramos siempre combinaciones de heterotomía y autonomía” (p. 180)

Y tres formas de experiencia subjetiva: alguien (uno como diferentes); cualquiera (uno como pieza de un grupo); nadie (uno desmadrado, fuera de uno mismo) (p. 181)

Dos problemas básicos: ¿como evitar que los aprovechados abusen de los cooperadores? ¿como impedir que los tiranos vocacionales dominen a los demás? Dos soluciones: moral (igualitaria) y política (democrática) (p. 186)

Razonar en términos egoismo-altruismo puede confundir. La base de lo social es el individuo-en-sociedad (Ni el individuo aislado, ni la sociedad como totalidad) En todas las sociedades hay competición y cooperación. (p. 187)

“Es a uno a quien le duele, le da placer, quien tiene angustia, miedo, hambre, deseo o sed, pero al mismo tiempo somos el lenguaje que nos habla, somos frutos de un esfuerzo grupal, venimos del desarrollo técnico y de la enseñanza de los avances sociales” (Broodrik) (p. 190)



Cap. 5 Un café, una tostada y ¿una propina? (Sobre la transformación del yo, o conversión, que necesitamos)

“Somos lo que hacemos para cambiar lo que somos” (p. 207)

El neoliberalismo no es solo una forma de gestión político-económica: es una cultura invasiva que coloniza hasta el último resquicio del mundo humano (p. 208)

Autoconstrucción, autotransformación, personal y colectiva, crítica (no absoluta y definitiva), cambio de visión del mundo y metamorfosis de la personalidad (p. 220)

La tentación de convertirnos en dioses (p. 223)

Objetivos:
  • cultura de los cuidados
  • autocontención
  • conservar la sustancia antropológica neolítica
  • promover los valores de compasión, solidaridad y ayuda mutua (p. 229)

No nos cansemos de ser humanos, ese trabajo sífico (p. 231)


Cap. 6 Tiempos de duelo, tiempos de lucha

Para poder trazar estrategias exitosas hace falta tener una visión a corto y medio plazo, necesitamos sentarnos a discutir, colectivamente, practicando un pensamiento múltiple y complejo (p. 248)

Enclaves para resistir (p. 251)

El florecimiento de la vida (pero es necesariamente cruel y destructiva) y la pacificación de la existencia

Tres claves: no agriarse el humor, no dejar de reir, seguir luchando desde posiciones minoritarias, construir comunidad (p. 258)

1 comentario:

  1. Puntualización de Jorge Riechmann:

    ¡No he hecho yo esos extractos! Lo hizo Alejandro Arizkun, como se dice en la entrada del blog...

    En todo caso, los párrafos son suyos, y el resumen está bien quintaesenciado.

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