jueves, 1 de septiembre de 2011

Libia: ¿la forma de las cosas que vendrán?

Iroel Sánchez. CubAhora

Un ciego lo vería (pero no lo ve). La mentira dicen que tiene las piernas cortas. Pues con esas patitas, ¿cómo se las apaña para llegar mucho antes que la verdad? Aquí hay tongo. A mí me parece que corre más que la pólvora.


“Hay dos principios en que el presidente hizo hincapié en el comienzo [de la intervención de Libia] que han llevado a cabo en nuestro enfoque. La primera es que creemos que es mucho más legítimo y eficaz para el cambio de régimen que sea perseguido por un movimiento político nativo más que por los Estados Unidos o las potencias extranjeras “, dijo Ben Rhodes consejero de Obama para la intervención en Libia en una entrevista a la revista Foreign Policy. “En segundo lugar, poner énfasis en la distribución de la carga, por lo que los EE.UU. no se llevan la peor parte de la carga…” añadió Rhodes, quien dijo este método es más eficaz que el de “la ocupación” empleado por la administración Bush.

Pero vayamos a cómo empezó todo con la noticia de Gaddafi bombardeando civiles, de la que luego no hubo pruebas, que fue sumando acusaciones de todo tipo, incluyendo la de suministrar viagra a sus tropas para violar mujeres masivamente. Con esa escenografía, el Consejo de Seguridad de la ONU, aprobó la “zona de exclusión aérea” para la “protección de civiles”, interpretada sobre el terreno por Europa y Estados Unidos como el derecho a triturar con bombas el suelo libio- incluyendo la destrucción de los medios de comunicación locales- y a armar y financiar “rebeldes”. 

Así, desde el punto de vista mediático, se colocó en primer plano un blanco útil para desviar artificialmente la atención del curso de las revoluciones árabes surgidas en Túnez y Egipto. Ahora, mientras la monarquías aliadas de EE.UU. en la región como Marruecos, Báhrein y Arabia Saudita respiran más tranquilas, las próximas víctimas pueden estar en Siria, Argelia e Irán, gobiernos incómodos para a su ahijado Israel. 

Por otra parte, la eficiencia económica de la operación ha sido total. El dinero confiscado al gobierno libio en bancos occidentales ha financiado a los mercenarios del Consejo Nacional de Transición y ahora, se utilizará en la "reconstrucción" a cargo de empresas de los países de la OTAN. Un negocio redondo, que evita la "carga" para EE.UU. 

Rhodes planteó que Estados Unidos no va a replicar el mismo método exacto para la intervención en otros países, pero identificó los dos principios básicos de confiar en las “fuerzas nativas” y la distribución de la carga como “las características de la forma en que el presidente concibe los enfoques de política exterior y la intervención militar”.

Esta novedad de Obama a los cubanos y latinoamericanos nos recuerda demasiado bien el método empleado desde hace más de 50 años contra Cuba desde los días de Playa Girón. Campaña mediática, quinta columna interna provocando incidentes, con acción armada de “fuerzas nativas” equipadas y financiadas desde el exterior y ocupación de una cabeza de playa que pediría reconocimiento internacional… 

De entonces acá, de una manera u otra no han cesado de intentarlo para terminar derrotados, siempre en la primera etapa. El mantenimiento a lo largo del tiempo dentro de los países -como sucede en Cuba y Venezuela - de una oposición cipaya que busca generar violencia es sólo el punto de arrancada para aprovechar cualquier oportunidad que se avenga a sus planes y desatar el resto de las etapas. 

Y ya que el presidente del cambio ha terminado abrazando el viejo método del cambio...de régimen, habría que responderle: Yes, we can ...remember Girón.

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