sábado, 26 de diciembre de 2020

Punto de fusión

Cuando empecé a escuchar el último programa de nuestro flamenco ya había comenzado y sonaba una guitarra a la que empezó a acompañar una voz que no pude identificar. Una voz "mu rara". No podía entender la letra, no parecía estar cantada en nuestro idioma. Sin embargo, los quiebros y melismas de la melodía eran absolutamente correctos.

Yo había oído cantar, muy bien por cierto, a un japonés. Otros extranjeros también han querido hacerlo, pero aquella voz no parecía de este planeta. De pronto caí en la cuenta: no cantaba un marciano, sino... ¡un saxofón!

Era, en efecto, el saxo de Pedro Iturralde. El programa era un homenaje a este gran artista navarro, enamorado del cante, fallecido no hace dos meses, en la víspera del día de los difuntos. Encontraba Iturralde una raíz común entre el jazz y el flamenco, originados ambos como expresión del dolor de oprimidos y marginados. "Duende y swing se abrazan mutuamente".

El de la guitarra era Paco de Lucía, que lo acompañaba en unas soleares, a partir del minuto 3:48 de la audición. Seguían luego, con la guitarra de Paco de Antequera, que se destaca entre otros instrumentos, Las Morillas de Jaén (minuto 11:00); sobre el zéjel teje Iturralde jazz y bulerías, y un instante asoma por allí la caña. Nuevamente con Paco de Lucía, hace una interpretación muy personal de En el Café de Chinitas (minuto 22:50); comenzando con una petenera, sigue por bulerías y remata la faena por soleá. Finaliza el homenaje con otras bulerías, también acompañado por Paco de Lucía, que podéis escuchar a partir del minuto 34:50.

La hibridación entre músicas diversas se ha llamado "fusión". Aunque realmente lo sea, no es suficiente hacer un batido de estilos para que la mezcla funcione. Iturralde apuntaba que un sentir común era la clave para la integración.

También comparte esta idea Laura Vital, la cantaora que completaba esta sesión. Profesora de Conservatorio, como lo fue Iturralde, su conocimiento de otras músicas la conduce a otra integración de sentimientos compartidos, y si el saxofonista miraba al otro lado del Atlántico, ella busca añoranzas flamencas en otras culturas mediterráneas. 

Dos piezas, para mí muy evocadoras, interpretaba, acompañada a la guitarra por Eduardo Rebollar. A partir del minuto 42:30, una canción romaní que enlaza con tangos granadinos, y en el minuto 49:14 termina el programa la Cantiña de la Rosa.

Cuelgo ahora por mi cuenta dos vídeos. El primero, ¡Anda jaleo!, jazz flamenco de Pedro Iturralde:

Y el segundo, del disco Tejiendo lunas, de Laura Vital:

2 comentarios:

  1. Bailando con Wynton Marsalis y Chano Dominguez en Vitoria:
    https://youtu.be/zgWafwdmt3o

    Y baile acompañado de txalaparta (¡ahí es na!)
    https://youtu.be/o0S9YaKdo9M

    ¡Que la música siga siendo puente y río!

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