sábado, 25 de octubre de 2014

“El Neoliberalismo es un proyecto de clase”

El CIS, Centro de Investigaciones Sociales, depende de la vicepresidencia de Bolivia, ejercida, parece que con acierto, por Álvaro García Linera.

Recientemente ha realizado esta entrevista a David Harvey, el geógrafo actualmente más citado y una de las voces más influyentes en su disciplina.

Como geógrafo, su espacio es el entero planeta. Como marxista, su tiempo es la historia entera. No se pueden entender el aquí y el ahora sin una visión global. De ahí el interés global de su exposición. Algunas ideas:
  • El capital nunca resuelve sus problemas de crisis, sino que los traslada de un lugar a otro
  • De 1945 a 1975 hubo muy pocas crisis financieras; después de adoptar el patrón oro, se hizo más móvil. Ahora se mueve muy rápido: "capitales mariposa"...
  • La intención es disciplinar el trabajo a través del movimiento del capital financiero, que va por el mundo, aterriza donde sea y desaparece
  • La crisis se va trasladando hasta que llega a EE.UU. en 2007 y 2008. Únicamente EE.UU. podría hacer que la crisis se volviese completamente global. 
  • Cuando esa crisis golpea y comienzan los problemas financieros en EE.UU., se toma ¿deliberadamente? la decisión de no rescatar a Lehman Brothers, para enviar la crisis global tan lejos como pudieran.
  • El neoliberalismo, más que un proyecto ideológico de algunos pensadores, o la revelación de un proyecto político, es un proyecto de clase, de la clase dominante, para restablecer el poder. En realidad, la austeridad trata de debilitar el poder de las masas, de la población
  • Por eso el neoliberalismo no está acabado, sino vivo y muy fuerte, y se fortalece más aún en medio de la crisis



Que no te engañen quienes afirman que las políticas neoliberales "están fracasando".

viernes, 24 de octubre de 2014

La gente como categoría política

Frente a las imprecisiones terminológicas de Podemos, y a propósito de su uso de la expresión "la gente" como categoría política, se reivindica aquí un uso más riguroso de los conceptos. Las categorías de personificación, máscara y portador sirven para situar a cada persona en su lugar y situación concreta, en su relación, y el ambiguo término "gente" prescinde de todo ello. Por eso no aclara el mensaje que pretende transmitir y más bien confunde.

Es muy claro el ejemplo final:  
"El término “gente” es un nombre de significado indeterminado que puede ser usado por los vendedores, porque para ellos la condición de trabajador, capitalista o ciudadano carece de valor en su actividad comercial. Sin embargo, en el ámbito de la actividad política los términos “capitalista”, “trabajador” y “ciudadano” son portadores del máximo valor".
Como he dicho en otro lugar, así no se trabaja sobre terreno firme, si no es en un plazo muy corto y una coyuntura muy concreta. Reunir voluntades contra esta insoportable situación está muy bien, pero podría aprovecharse mejor cuidando un poco la claridad de los conceptos.

No hagamos como Lope de Vega, que, preso de la ideología del momento, pudo decir estas palabras tan contrarias al gran valor de su propia obra, en su "Arte nuevo de hacer comedias en este tiempo":

"Porque, como las paga el vulgo, es justo
hablarle en necio para darle gusto"

Debo pensar que Podemos no quiere hacer comedias en este tiempo.


"Cada cual en su lugar"



Rebelión

En la sección de El Capital dedicada al proceso de intercambio, Marx se expresa en los siguientes términos: “Las personas existen una para otra solamente como representantes de mercancías y, por tanto, como propietarios de mercancías. En general, a lo largo de nuestra exposición veremos que las distintas máscaras de las personas no son más que personificaciones de las relaciones económicas, encontrándose unas ante las otras en calidad de portadoras de ellas”.

El punto de partida son las relaciones económicas. Dada una determinada relación económica, los dos agentes que participan en esa relación personificarán dicha relación. Dada la relación de compra venta de un bien o servicio, uno de los agentes será la personificación de la venta y el otro será la personificación de la compra. Nadie es vendedor ni comprador sino por medio de la relación de compra venta. Cada agente de la relación es fuera y antes de la relación económica una persona en general. Mientras que dentro de la relación cada agente es la personificación de dicha relación.

Marx también afirma que esas personificaciones son las máscaras que adoptan las personas en esas relaciones. Así un obrero en relación con la empresa en la que trabaja tiene la máscara de comprador, en relación con los dividendos que cobra en su calidad de propietario de una determinada empresa tiene la máscara de accionista, en su relación con el banco al que solicitó un crédito tiene la máscara de prestatario, en su relación con el supermercado donde compra los alimentos tiene la máscara de comprador, y así con el resto de las relaciones económicas en las que participe. Como puede observarse, en las sociedades capitalistas actuales cualquier persona cambia continuamente de máscara. El concepto de máscara es importante en lo que llevamos estudiando no por su papel ocultador, sino porque señala las relaciones económicas en las que participan las personas.

También es importante un tercer concepto manejado por Marx: las personas son portadores de las relaciones económicas en las que intervienen. Nadie escapa entonces al embrujo y la determinación de las relaciones económicas capitalistas. Cuando un trabajador pone sus pequeños ahorros en una cuenta a plazo y cobra periódicamente intereses, es portador de la relación económica consignada bajo la categoría capital productor de interés. Cuando un trabajador que con su esfuerzo y el de su familia ha podido comprar una segunda vivienda y pone la primera en régimen de alquiler, es portador de la relación arrendaticia. Por eso, no solo los capitalistas en su sentido pleno, sino muchos trabajadores están bajo el poder de la maraña de las relaciones económico capitalistas. Conforme el capitalismo se ha vuelto más social –piénsese solamente que el número de accionistas del Banco de Santander es muy superior al número de empleados–, la mentalidad burguesa se ha extendido a todas las clases, grupos y capas de la sociedad. Esto hace pensar en la disolución de las clases sociales, pero no es así: lo que en verdad indica es que vivimos en una época de transición. El hecho de que muchos trabajadores en la actualidad cobren intereses, solo es un acto de justa redistribución: recuperan una parte del plusvalor creados por ellos y que en siglos pasados era apropiado al completo por los capitalistas.

Así que tenemos tres categorías para explicar las relaciones económicas: personificación, máscara y portador. Pero esto que hemos afirmado para las relaciones económicas, también lo podemos afirmar para las relaciones sociales en general. Ser padre o ser profesor es una personificación de una relación social. También ser juez o ser policía. Así que en general todas las personas como participan de muchísimas relaciones sociales, tienen muchísimas máscaras. También podemos afirmar que son portadores de múltiples relaciones sociales. Esta diversidad de las relaciones sociales, esta multiplicidad de máscaras, hace que las personas tengan un grado alto de complejidad. De ahí la variedad y el cambio de sus opiniones. De ahí también que personas diferentes no tengan el mismo concepto de un tercero, por participar cada una de ellas con este tercero de una relación social distinta.

El hecho de que la mayoría de las personas sean portadoras de múltiples relaciones sociales y sus máscaras sean por consiguiente diversas, no se deduce de ahí que las diferencias de clases hayan desaparecido. De ahí que debamos hablar de una personificación preferente. Así Ana Botín, por ejemplo, aunque realice funciones de trabajo, es preferentemente una capitalista. Sucede lo mismo con la mayoría de los trabajadores, aunque perciban dividendos, son preferentemente trabajadores. En este ámbito es necesario indicar que ciertas máscaras no solo expresan la personificación de determinadas relaciones económicas, sino que además cumplen el papel de una verdadera máscara social: encubrir la clase social a la que pertenece la persona en cuestión. Hablamos de ciertos cocineros, ciertos deportistas o ciertos directivos que perciben en concepto de salario tales cantidades de dinero que una buena parte de ese dinero representa plusvalor, valor creado por otros y apropiado por ellos. Este tipo de personas, que realizan funciones de trabajo individuales, no necesita contratar a trabajadores para apropiarse de más valor del que crea. Hoy día hay un sistema complejo de distribución del valor. Ya Marx distinguió que el primer capitalista que se apropia del valor no es el único que lo hace. Después lo reparte entre muchos otros. Las apariencias engañan. Y en el mundo económico los engaños aparenciales se producen más que en el resto de los ámbitos de la vida social.

Las personificaciones más dominantes en la sociedad capitalista son las de político y las de ciudadano. El primero representa al segundo. Es como si en la realidad hubiera varios planos y el primero fuera el de la política. La política es la esfera del gobierno de la sociedad y donde las personas son efectivamente iguales. El hecho de que una persona sea efectivamente igual a otra no implica que esa efectividad se realice. Un hecho decisivo y donde esa igualdad se manifiesta es en el voto. Nadie vale más que un voto. Sin duda que la igualdad en el ámbito de la política también depende, entre otras cosas, del dinero. De ahí que la efectividad de la igualdad tenga distintos grados de realización y distintos grados de dificultad para realizarse.

En el ámbito de la política es donde mayores enmascaramientos, en el sentido de encubrimiento, se producen. Los partidos de la izquierda radical son en este sentido los más verdaderos. IU no oculta a la clase social que preferente representa, a los trabajadores, ni lo que estratégicamente quiere: el socialismo. Esta preferencia no implica que niegue los derechos a los pequeños capitalistas y al capitalista individual ni que se niegue a colaborar con ellos. Tampoco implica que sus dirigentes no sepan que el cumplimiento de su objetivo estratégico necesita de un largo proceso de desarrollo y de múltiples alianzas. Lo cierto es que en los discursos de los dirigentes de IU la referencia a los trabajadores como el sujeto de la acción de la historia que ellos quieren dirigir es absolutamente clara. Esa referencia desaparece en el caso del PP y del PSOE. Estos prefieren el término ciudadano. De ahí que ambas formaciones políticas deban catalogarse como partidos burgueses, aunque el primero represente a la derecha burguesa y el segundo a la izquierda burguesa.

Podemos busca crear un mundo nuevo en el ámbito de la política y su primera batalla la enmarca en el mundo del lenguaje. Con la categoría “casta” busca definir al enemigo a abatir, y con la catalogación de régimen al Estado social y democrático de Derecho creado en 1978 quiere encasillar en la antigüedad y en la perversión a todas las fuerzas democráticas que la crearon, donde entre otras hay que destacar al PSOE, al PCE, organizaciones de extrema izquierda, UGT, CCOO, y otros sindicatos y fuerzas sociales. En este mismo ámbito de lucha está empleando el término “gente” como la categoría que define al grupo social que Podemos quiere representar. No creo que este término como el de casta o régimen del 78 sobreviva durante mucho tiempo. Ciudadano es una categoría que define con precisión la conquista que supuso la revolución burguesa frente al régimen feudal: todas las personas se han liberado políticamente de la religión y del señorío y deciden por sí misma dónde estar, con quién trabajar y a quién votar. De hecho los siervos carecían del derecho a votar. Luego el concepto de ciudadano está cargado de historia y de significado político. También la burguesía y los trabajadores son dos conceptos que están cargados de historia y de profundos significados económicos, políticos y sociales. Renunciar al uso de los términos “capitalista”, “trabajador” y “ciudadano” en favor del término “gente” no supone ningún avance ni sirve para reflejar la realidad de manera más certera.

El otro día vi por televisión un programa sobre el Mercado de la Boquería, y los vendedores que estaban al frente de sus negocios decían que la gente no tenía dinero, que se lo había gastado todo en las vacaciones, que había que esperar a que volviera a tener más dinero. Quien vende fruta, verdura, pescado o carne puede llamar “gente” a sus clientes porque no necesitan más determinación. El término “gente” es un nombre de significado indeterminado que puede ser usado por los vendedores, porque para ellos la condición de trabajador, capitalista o ciudadano carece de valor en su actividad comercial. Sin embargo, en el ámbito de la actividad política los términos “capitalista”, “trabajador” y “ciudadano” son portadores del máximo valor. De ahí que los intentos de Podemos por convertir el término “gente” en una categoría política sean infructuosos. En determinadas coyunturas dramáticas ciertas corrientes pueden ganar una fuerza aparente y pueden tener incluso un éxito electoral. Pero todo eso será pasajero, las corrientes profundas de la historia, donde sin duda las dos clases sociales más decisivas serán los capitalistas y los trabajadores, terminarán por volver a predominar.

Charlie y la fábrica de chocolate

Desde las viejas democracias griegas, la política ha sido siempre un asunto de reparto de la riqueza y el trabajo, y de la relación entre uno y la otra. Eso está ahora enmascarado por el tema omnipresente de la libertad, olvidando que esta es siempre libertad para actuar, y que por eso mismo está radicalmente limitada para los insolventes: quien no paga, nada tiene, y nada hace. No vive.

Interesantes pinceladas: hay que recuperar ese "maniqueísmo" de que se habla aquí. No valen esas posiciones mediadoras que pretenden entenderlo... sin entenderlo.

La tragedia de la política de los pobres es que su marco es la política de los ricos, y no puede ser otra si se acepta totalmente ese marco. "Esencial y más", en este caso, ponderar las variables del juego mediático para desenmascarar sus escalas de valores, e irrumpir en medio de ellas con un "maniqueísmo" que no se deje arrastrar a la admisión de su validez.




Rebelión

1. ¿Qué es la política? Como bien se sabe, la política es el espacio de relación entre los muchos, razón por la cual es un asunto de múltiplos. No es circunstancial que la corrupción, siempre una cuestión de números, es tanto más evidente, después una cuestión política, cuanto más números a la derecha incluye, no siendo casual que sea un asunto de ricos pues todo rico es ladrón, a la derecha; y todo pobre, a la izquierda, es robado. 

2. Pero, igual, qué es la política? Es una pregunta, escucho decirlo en épocas nihilistas, eminentemente maniquea. El problema, pues, de la política es la existencia de ricos y de pobres. No hay otro. Y todo lo demás que esconde o tergiversa esta pregunta es falsa ideología al servicio de los ricos.

3. Hay dos maneras de entender y de vivir la política. La política de los ricos y la política de los pobres. Las mediaciones o lo que viene en el medio (y todos estamos en medio de esto) no son otra cosa que juego/lucha ideológica entre la política de los pobres y de los ricos, orquestada en términos de relaciones de poder realmente existentes.

4. Como vivimos en una sociedad oligarca, es la política de los ricos la que prevalece por todos lados. Esa es la razón por la que los pobres no pueden atascarse en las relaciones de poder para actuar o dejar de actuar políticamente. Decir que no es posible tal o cual cosa porque las relaciones de poder no son favorables es, precisamente, hacer el juego a la política de los ricos.

5. Cuando las relaciones de poder son totalmente desfavorables, tenemos la obligación de actuar. Pero no de cualquier modo. La acción política no puede estar jamás separada de la inteligencia, del conocimiento de las tácticas y estrategias de la política de los ricos, en este o en aquel acuerdo socio-histórico.

6. La política de los pobres, siempre revolucionaria, lo es verdaderamente cuando actúe a partir del conocimiento científico (y todo es ciencia) en la política de dominación oligarca de los ricos, estableciendo así directrices y marcos de referencia para teorizar y, colectivamente, orquestar, actuar.

7. Con miles de años de historia oligarca en las espaldas, jugando con nosotros, no existe una política espontaneísta. Cierta filosofia contemporánea (que leo y bebo en la fuente) gusta de alimentarnos de espontaneísmo, teniendo en cuenta un romanticismo revolucionario que es parte y contraparte de la tragedia liberal de la y en la actualidad, pues se alimenta de rostros aislados como si fuesen los protagonistas de la política de los pobres pero que, igual que no lo quieran, tenderán a ser fatalmente transformados en mediadores de la política genocida de los ricos.

8. Los espontaneísmos son dispositivos mágicos que afectan, primero que todo, a las clases medias y estas no son nada más que mediadoras entre los ricos y los pobres: ya se cuelgan de un lado, el de los ricos, ya del otro, el de los pobres, la clase sospechosa por excelencia.

9. Esta no es aún una definición precisa de la clase media, como clase mediadora. Es y no es. En lo hondo y en la superfície, todos, los pobres, son clase media que son definibles así, como mediación entre ricos y pobres, precisamente porque cumplen la función ideológica de dividirse, como pobres, para permitir mejor la dominación de los ricos.

10. Las clases medias, por lo tanto, sólo por existir, son los pobres que no se aceptan como tales. Es por ello que, como clases medias, tendrán que luchar, ser o no ser, para decidir entre los ricos y los pobres.

11. Otra forma de definir las clases medias es esta: son agregados de los ricos, comprendidos como los propietarios de los medios de producción en un contexto planetario en el que existe hegemónicamente un unidimensional modelo productivo mundial: el de la civilización burguesa, esta multinacional que se expande y se apropia de todos los otros medios de producción: naturales, económicos, sociales, subjetivos, simbólicos, así como de las producciones de clases sociales.

12. Es en este sentido que es posible decir que todos tendemos a volvernos clases medias de la civilización burguesa, porque todos somos sus agregados, incluso los dueños de los medios de producción, ya que en alguna medida igualmente nos producimos al interior del capital, por el capital, para el capital.

13. Esta definición de clase media como agregado de la civilización burguesa y esta generalización de todos como pertenecientes a las clases medias agregadas de un modelo productivo planetario, medios de medios, en la plus-valía del y para el capital, distingue al imperialismo gringo del europeo e igual de otros poderes de la y en la modernidad.

14. Los Estados Unidos emergieron como potencia imperialista dominante porque transformaron a la propia civilización burguesa en una empresa mundial de producción de subjetividades, de humanos, de vidas.

15. El momento histórico de esa metamorfosis integral de la civilización burguesa en una empresa planetaria de biopoder, ocurrió en la II Guerra Mundial. Lo que en esta realmente estaba en disputa era el protagonismo imperialista de la empresa mundial del capital, capaz de convertir todo en mercancía, inclusive y hasta, primero que todo, al humano —así como a ella misma.

16. La victoria del imperialismo gringo no se dio, bajo este punto de vista, durante la guerra, ya que la batalla es siempre anterior. Los Estados Unidos son el país por excelencia de la civilización burguesa, entendida como modelo de auto-realización de sí mismo como empresa mundial de producción de vidas, porque emergieron como potencia imperialista experimentalmente apta para ocupar el trono de la civilización burguesa en su esencia, que es en verdad su artifício: suponiendo que el soberano de la civilización burguesa es ella misma como empresa mundial de producción de sí misma, sin cesar.

17. Una película singular para analizar la civilización burguesa, como una industria mundial de sí misma bajo la égida del imperialismo gringo, es La fantástica fábrica de chocolate (2005), dirigida por Tim Burton. En su trama, el excéntrico personaje Willy Wonka (representado por el actor Johnny Depp), dueño de la misteriosa fábrica de chocolate, resuelve dar cinco invitaciones a cinco niños que los encuentran en los chocolates producidos por la empresa, entonces tenida y considerada como la más asombrosa del mundo. El deseo de conocer la fábrica de chocolate por dentro fue publicitariamente explotado porque nadie hasta entonces sabía cómo funcionaba. Una fiebre de compra de chocolates ocurre y en la medida que los invitados son encontrados, el sistema mediático posibilita una amplia divulgación de los afortunados, con una especificidad: de los cinco niños, apenas uno, por ser pobre, no detenta el perfil consumista: es el personaje Charlie Bucket (representado por el actor Freddie Highmore), no siendo casual que la versión del libro que inspiró el filme, publicada en 1964, sea Charlie y la fábrica de chocolate, la cual, para este ensayo, puede traducirse como Charlie, el pobre, y la civilización burguesa.

18. Con excepción, pues, de Charlie, los demás niños tienen los siguientes rasgos: un niño gordo que no para de comer; una niña presumida que se jacta de batir sucesivos récords en masticar un mismo chicle; otra niña mandona, hija de un empresario al que siempre le exige que colme sus deseos narcisistas de consumo; y un cuarto niño que pasa la mayor parte de su tiempo en video-juegos de guerra, teniendo “vocación” para las ciencias. Como se nota, cada niño representa un biotipo a ser producido/reproducido por la civilización burguesa.

19. El filme tiene un narrador irônico, para no decir cínico, que se ocupa ya en narrar los recuerdos infantiles y edípicos de Willy Wonka, ya en narrar los avatares de los cinco niños al interior de la fábrica. El momento en que esta abre el portón para que los cinco “suertudos”, acompañados de sus respectivos padres, entren en la fantástica fábrica de chocolate, todos son sorprendidos por una especie de carrusel de muñecos (¿los cachorros humanos de la civilización burguesa?) moviéndose al ritmo de una música hasta que finalmente se incendian, situación que simultáneamente es seguida por la gradual aparición de un trono vacío, que permanece intacto, sin ser mínimamente afectado por las llamas que derriten los muñecos como si fueran carne podrida.

20. De pronto, entre los invitados escogidos, aparece el dueño de la fábrica, Willy Wonka. Entonces un niño le pregunta: “¿Por qué el señor no está en el trono?”. A lo que Wonka responde: “Si estuviera en el centro del trono no los vería desde múltiple ángulos”, respuesta que interpreto teniendo en cuenta el siguiente argumento: el trono de la civilización burguesa, la era del imperialismo yanqui, es ella misma, sin centro, de manera que solo así sea posible que la civilización burguesa, como una fábrica fantástica, pueda fabricarnos como se fabrican barras de chocolate, con sus contornos multidimensionales —el famoso diseño.

21. A partir de estos argumentos, para retomar el hilo anterior, supongo que es posible argumentar que somos todos agregados de la civilización burguesa, porque somos el producto o el diseño de su fábrica mundial de producción de mercancías. Bajo el trono vacío del imperialismo gringo, la promesa demagógica para los agregados del mundo es: los pobres, representados en el filme por el personaje Charlie, pueden volverse los dueños o el trono de la fantástica fábrica de chocolates de la civilización burguesa, bastando, para ello, que crean en el dulce, al margen de todos los sentidos, de sus productos, tal como ocurre en la escena en la que el propio Charlie dice: “La fábrica no tiene que tener sentido, ya que el caramelo está más allá de toda comprensión”.

22. Los pobres, pues, heredarán la civilización burguesa cuando no la entiendan y cuando, por lo tanto, sólo desearen el dulce demagógico de la promesa de que su vacío trono puede ser ocupado por cualquiera, esto es, por los pobres —los verdaderos agregados a ser conquistados, capturados, una vez que las clases medias, como los otros niños del filme, son sus agregados naturales, razón suficiente para ser presentados, en el filme, como caricaturas desechables.

23. La fantástica fábrica de chocolate de la civilización burguesa, por lo tanto, sabe conocer el interlocutor a ser capturado, endulzado: los pobres. Su semántica de producción de endulzadas ausencias de sentido, o sinsentido, tiene como objetivo principal eliminar los maniqueísmos entre pobres y ricos, razón por la cual la política de los pobres, en su sentido revolucionario, es aquella que debe restituir los maniqueísmos a partir de la destitución misma de los endulzados malabarismos mágicos de la fantástica fábrica de la civilización burguesa.

24. Para tal fin, es preciso saber identificar al Willy Wonka de ocasión: el imperialismo yanqui, que nos observa desde todos los ângulos, de arriba para abajo, a través de las tecnologías ópticas, propias para vernos al mismo tiempo de lejos y de cerca, como las que existen en los aviones no tripulados [o drones: Nota del Trad.], en los satélites, por ejemplo; y también a través de tecnologías táctiles, que son las digitales del y en el teclado del computador, las diversas versiones de celulares, las redes sociales, porque sólo así somos vistos por todos los lados, más allá de representados por la industria cultural como el producto de la captura al mismo tiempo óptica y táctil —las azucaradas mercancías humanas del capital.

25. Si se considera la elección para presidente en Brasil, disputada en segunda vuelta por la actual mandatária, Dilma Rousseff y por el oligarca Aécio Neves, lo que vuelve a Dilma Rousseff vulnerable en los debates transmitidos por las TVs corporativas, es precisamente esto: no asumir plenamente el punto de vista de la política de los pobres, teniendo en cuenta dos variables sin las cuales toda política tenderá a transformarse en política de los y para los ricos, cuales sean: 1. La variable de que el principal tema latente de una elección para presidente en todos los países es la relación que el candidato tendrá con los Estados Unidos, en el caso de ser elegido; y una segunda variable anclada en una crítica radical al sistema mediático corporativo, por funcionar como tecnología al mismo tiempo óptica y táctil de captura de los pobres, a fin de entregarlos al carrusel en llamas del imperialismo estadounidense.

26. El principal tema de campaña, por lo tanto, es el trono vacío del imperialismo gringo. Dilma Rousseff debe, pues, llenarlo argumentando, por ejemplo, que las sucesivas campañas mediáticas de denuncias de corrupción en Petrobras tienen como objetivo simplemente el siguiente: entregar nuestro petróleo a las transnacionales americanas.

27. Llenar este trono, por lo tanto, es la única salida para que Dilma Rousseff pueda distinguirse nítidamente de Aécio Neves, dejando claro que el candidato del PSDB no es más que un Willy Wonka al servicio de la fábrica de chocolate del imperialismo yanqui.

28. Sólo así Dilma Rousseff podrá transformar el sinsentido de los debates en producción de sentido político comprometido con los pobres del Brasil, de América Latina y del mundo.

Lo que no nos cuentan

El pseudónimo Alas Republicanas protege a un militar del Ejército del Aire, que naturalmente tiene motivos para ocultar su identidad. Como miembro de la fuerza aérea conoce el tema de primera mano.

En el imaginario colectivo, la palabra crea la realidad. En ella estamos inmersos todos en mayor o menor medida. Apenas hay opinión pública que honre el nombre. Lo peor ocurre cuando esa falsa realidad acaba desarrollando otra, esta vez muy real, que hay que lamentar luego. LENGUAJE PERFORMATIVO. 

Se nos dice quienes son los malos y los buenos. De ahí se sigue la solidaridad con el bueno (por malo que sea).

Cuentos, por acción u omisión. Cuentos que crean la realidad que conviene a quienes los cuentan. ¡Que son los que realmente cuentan!

Adormeciendo así las conciencias... y haciéndonos menospreciar los riesgos.

¿Morón? ¿Dónde queda eso?




Rebelión


Hay cosas que si no nos las cuentan, no somos conscientes de ellas. Los medios le dan la misma cobertura a Siria que a Ucrania, dicen las mismas cosas de Ucrania que de Irak, acapara los mismos titulares y los mismos análisis Ucrania que Libia. Cuentan las mismas mentiras de Ucrania que del resto del mundo.

Pero lo que pasa en Ucrania no se parece en nada a lo que pasa en cualquier otro lugar del mundo, más que nada por la magnitud y por nuestra implicación como país, pero como no nos lo cuentan, no somos conscientes de ello.

Conviene pues que tengamos claro lo que representa el conflicto ucraniano para nosotros y para el resto del mundo.

Primero un pequeño apunte histórico. Nos dicen que Ucrania vivía oprimida en los tiempos de la URSS, pero no nos dicen que la mayor parte de Ucrania pertenecía a la Rusia zarista y que el resto pertenecía al imperio austro húngaro antes de la revolución de octubre. Después de la revolución, Ucrania se convirtió en una república socialista y vio aumentado su territorio en sucesivas ampliaciones; la última la hizo un presidente de la URSS que era ucraniano, la de Crimea. Ucrania pertenecía a la ONU y dio presidentes a la URSS, así que no parece en principio que fuera una república muy oprimida, parece incluso menos oprimida que otras nacionalidades del mundo.

Un inciso. En España, hace 150 años que no hay un presidente catalán. Pi i Margall, lo fue de la I República durante poco más de un mes, y jamás ha habido en este país un presidente del gobierno que fuera vasco.

Tras el fracaso de la revolución naranja proOTAN y apoyada desde el imperialismo USA, servicios secretos y agencias injerencistas (OPOR entre ellos), los posteriores gobiernos, que continuaron la corrupción y las privatizaciones de lo público iniciado por Kravchuk, no fueron capaces de insertar a Ucrania en el mundo de un modo respetuoso con la realidad de que una parte del país se sentía rusa. La explosión en Kiev de la revuelta del Maidan bebió en las fuentes fascistas de Estephan Bandera, el colaborador de los nazis ocupantes de la URSS en la II GM. Lo que vino después fue la debacle del país y ruina económica del país, la prohibición de partidos políticos contrarios a la involución política del nuevo gobierno, entre ellos el Partido Comunista Ucraniano, asesinatos de militantes de izquierdas y sindicalistas y la amenaza de un nuevo pogromo contra la comunidad judía, con el apoyo USA y la comprensión o el dejar hacer de los países de la UE.

Tenemos pues un gobierno ilegítimo apoyado por la OTAN, al que se le han rebelado dos regiones autónomas, regiones que tienen una mayoría de habitantes rusos. Estás regiones no son independentistas, lo que han solicitado es la incorporación a Rusia, como en su día solicitó y consiguió Crimea. Pero en este caso Rusia no ha incorporado a esas regiones, lo que ha dado lugar a una guerra civil. La revuelta del Donbass debe ser entendida en clave no sólo de cultura e identidad rusa en la zona, sino fundamentalmente de la memoria antifascista en esas partes del territorio de la República de Ucrania respecto al pasado de la II GM y al presente que la población de esas regiones ve resucitar de dicho pasado. La cuestión no es que sean federalistas, independentistas, partidarios de la anexión a Rusia, sino que se trata de comunidades que se sienten amenazadas por el nuevo gobierno y constatan en forma de agresión virulenta esas amenazas. Y esas amenazas y agresiones contra los habitantes del Donbass o Novorossia se llevan a cabo con dinero, logísticas de países de la OTAN y contratistas (mercenarios USA y británicos).

Esta guerra civil dista mucho de ser un conflicto local, ya que EEUU quiere entrar en Ucrania para acogotar a Rusia, que se está convirtiendo otra vez en una potencia económica seria. Para poder tener legitimidad para entrar, está acosando a Rusia con todos los medios de los que dispone y acusando a Rusia de haber hecho las mismas cosas que hacen Ucrania y EEUU.

Acusaron a Rusia de haber derribado un avión de pasajeros que aparentemente derribó el gobierno fascista de Ucrania. Acusan a Rusia de vender armas a uno de los bandos en conflicto, cuando es EEUU la que lo hace con el gobierno ilegitimo de Ucrania. Acusan a Rusia de entrar en territorio ucraniano, cuando es Ucrania la que ha entrado en territorio ruso y ha bombardeado territorio ruso. Ponen sanciones económicas a Rusia por su alineación en el conflicto (la realidad es que son por su no alineación). Pero a día de hoy, ni los expertos que investigan la catástrofe del vuelo MH17 de Malaysia Airlines ni el gobierno ucraniano han sido capaces de presentar pruebas contra Rusia, cuando hay muchos datos que señalan en sentido contrario: hacia la responsabilidad del gobierno ucraniano.

Vemos pues que hay una intensa acción por parte de la OTAN para meter a Rusia en el conflicto, tan intensa es que creo que lo van a conseguir, ya que en estas cosas no es cierto el dicho de que dos no se pegan si uno no quiere.

Todo esto se puede más o menos leer en todos los medios de comunicación; lo que no se lee en ningún lado es lo que supondrá para España en concreto el que Rusia entre en la guerra ucraniana. Si EEUU entrara en guerra con Rusia, España, como miembro de la OTAN entraría en conflicto también y esta vez no valdría con mandar dos barcos o cinco aviones, como se ha hecho en otras ocasiones. Hablaríamos de una guerra en toda regla, contra un país que tiene un potencial atómico como para destruir tres veces el mundo y un ejército capaz de invadir toda Europa.

Hablamos pues de que entraríamos en una guerra total contra un país que llegado a un punto, usaría su arsenal nuclear contra nosotros; porque no nos engañemos, esas bombas no se han hecho solo como medida de disuasión. Sobre todo si otro de los contendientes atacara a Rusia con armas nucleares. Cosa que EEUU ya ha hecho sobre ciudades llenas de gente en Japón.

Para ser más concretos, estamos hablando de que nuestro país sería contendiente en una guerra que dejará a la segunda guerra mundial como un conflicto menor y en el que morirían la mayoría de los habitantes de nuestro país. Por eso es importante que nos empecemos a movilizar contra la guerra; pero para que esa movilización se produzca tenemos que tener claro lo que hay.

miércoles, 22 de octubre de 2014

Los orígenes de la crisis del Ébola

¿Es la medicina de Microsoft la solución para el Ébola? Esta pregunta alude directamente a las propuestas benefactoras de la Bill & Melinda Gates Foundation, paradigma de esas organizaciones filantrópicas, fundadas por grandes magnates y (tele)dirigidas por grandes intereses.

Tariq Ali entrevista a Allyson Pollock, y en la conversación se denuncia largamente la pauperización de lo público, la nueva acumulación por desposesión, sea en África o en Europa, de la que cada vez somos más conscientes, aunque aún reaccionamos lenta y débilmente.

Allyson Pollock es profesora de Política e Investigación de la Salud Pública en la Universidad Queen Mary de Londres. Tariq Ali, escritor y director de cine pakistaní, escribe habitualmente para The Guardian, Counterpunch, London Review of Books, Monthly Review, Z Magazine. Ali es, además, editor y asiduo colaborador de la revista New Left Review y de Sin Permiso, y es asesor del canal de televisión sudamericano Telesur. Su último libro, publicado por Verso, es The Obama Syndrome: Surrender at Home, War Abroad

El marco natural de la epidemia es, como en casi todas, la miseria. Ahí estuvo el origen de las grandes pestes. No hay que olvidar que las mejoras sanitarias y urbanísticas en nuestros países vinieron dadas por el peligro de contagio, que no respetaba a las clases privilegiadas. Algo así parece que va a ocurrir ahora, pero las soluciones apuntadas pueden volver a ser "oportunidades de negocio". 

El artículo desborda lo que rodea a este terrible virus, para hacer una crítica de como la sanidad pública se halla en proceso acelerado de privatización en todo el mundo. Y más allá, de cómo estamos asistiendo al secuestro (¿imparable?) de todo lo común.

Para ayudar a la toma de conciencia, por aquello de "ojos que no ven...", publico esta imagen de los daños ocasionados por el Ébola. No es de las más horripilantes, que no me he atrevido a elegir. Basta recordar que, como ya se ha divulgado, en las fases finales provoca la licuefacción de los órganos...







-Tariq Ali (TA): Vamos a hablar hoy de medicina y de lo que está sucediendo en África, pero no sólo allí, también en otras partes del planeta, y de cómo la medicina privatizada está ya subyugando todo ese ámbito excepto en unos cuantos oasis que todavía quedan: Cuba, Venezuela, etc. Está conmigo la Profesora Allyson Pollock, una de las científicas y expertas de la sanidad pública más reconocidas en su campo por todo el mundo. Ébola: ¿cuáles son sus orígenes y cómo se extendió tan rápidamente por tres países africanos, Sierra Leona, Liberia y Guinea, aunque ahora el pánico se está extendiendo por todas partes?

-Allyson Pollock (AP): Bien, el Ébola es un virus, nadie sabe muy bien cuáles son sus orígenes, algunos piensan que podría proceder del murciélago y que se extiende a través de los fluidos del cuerpo, ese es por tanto un mecanismo importante de trasmisión. En la mayoría de la situaciones normales debería ser fácilmente controlado con una cuarentena y aislando a los enfermos, pero el gran problema en los países donde es más prevalente, los que has citado, Sierra Leona, Liberia y Guinea, son países muy, muy pobres, donde la infraestructura está cada vez más destrozada, especialmente en lo que se refiere a los sistemas sanitarios, y el virus está presente ya en zonas urbanas donde se da un estrecho contacto entre humanos, por eso es muy difícil de contener y controlar, sobre todo cuando aparece en zonas superpobladas y muy pobres y con muy escaso saneamiento.

-TA: La comunidad sanitaria internacional, por decirlo de alguna manera, la OMS, ¿no reaccionó muy lentamente respecto a lo podría haber hecho en las primeras fases de la enfermedad?

-AP: Bien, supongo que la OMS confiaba en que iba a contenerla con bastante facilidad, al igual que en el anterior gran brote en la década de 1970. ¿Sucedió quizá que no pensaron en el hecho de que esos países en los que está brotando se hallan realmente entre los países más pobres de entre los pobres? Liberia y Sierra Leona han pasado cada uno por largos períodos de guerra civil, han tenido conflictos con refugiados desplazados, el PIB y la economía han quedado muy desangrados y lo que hemos visto en todos esos países es un vaciamiento de todo tipo de servicios públicos y especialmente de sistemas sanitarios. Por todo ello es muy, muy difícil contenerlo, pero a lo que tenemos que enfrentarnos sobre todo es a problemas muy reales de pobreza. Supongo que confiaban en contener fácilmente la enfermedad pero se trata de un virus que tiene una tasa de mortalidad muy alta, se dice que hay un 55% de probabilidades de morir si se contrae. Esto es muy grave pero uno de los grandes problemas es que el mundo occidental, sobre todo el gobierno de EEUU, está respondiendo con soluciones de armas y balas mágicas muy vistas ya: el anuncio de Obama de que va a enviar 3.000 soldados y el anuncio paralelo de que van a centrarse en la producción rápida de la vacuna. Y esto supone la total eliminación del importante factor estructural y social de la sanidad pública, y los principios de toda la salud pública se hallan en soluciones muy sencillas y básicas. Se trata de disponer de agua potable, saneamiento, buena nutrición, es decir, que hay que luchar contra los males de la pobreza. Y, por encima de todo, se necesitan sistemas sanitarios competentes que dispongan de doctores y enfermeras bien formados e instalaciones donde puedas aislar a la gente y puedas también hacer lo que se denomina “rastreo de contactos”: volver a la comunidad para averiguar con quien han estado en contacto las personas afectadas para que puedas entonces ponerlas en cuarentena y aislarlas hasta estar seguros de que realmente no se han contagiado de la enfermedad ni no la han trasmitido durante el período de incubación. Y todas esas posibilidades han desaparecido.

Eso es lo que esos países están viviendo al haber sufrido una erosión y colapso totales de sus sistemas de atención sanitaria y esa es la tragedia. Por tanto, la población cuenta con poquísimos doctores y enfermeras. Sencillamente, no dan abasto, y desde luego las instalaciones públicas que hay están atestadas, están en una situación horrible, carecen completa y totalmente de personal. Por tanto, el problema de una epidemia va a machacarlos, es el Ébola, pero podría haber sido cólera o cualquier otra enfermedad. Y va a golpearlos con toda fuerza. Esto era completamente previsible y lleva siendo previsible desde hace más de veinte años y es de lo que han venido hablando el lobby a favor de la sanidad pública y los defensores de lo público. La solución a esta epidemia no son balas mágicas de vacunas y no está en enviar tropas. Es un problema estructural, social, económico, medioambiental y se resuelve poniendo en marcha medidas de salud pública en todos los sectores.

-TA: Pero, según vemos, todo el sistema capitalista mundial está en contra de los servicios públicos de salud, está a favor de soluciones privatizadas, de instalaciones privatizadas, lo que significa que en la mayoría de los países, y cada vez más, se dispone de dos o tres sistemas de niveles: tienes buenos hospitales de calidad para los ricos y la gente que puede permitírselos, tienes un segundo nivel para la mayor parte de la clase media, que también tienen que pagar pero no demasiado y sus instalaciones no son tan buenas, y después tienes los hospitales públicos, no sólo en África sino en países como la India y Pakistán y Sri Lanka, que son una desgracia total pero no se hace nada al respecto a nivel global porque no se considera una prioridad. Es un escándalo. Teniendo en cuenta que así es como funciona el sistema sanitario del que hablabas, la solución obvia a medio y largo plazo es crear una fuerte infraestructura social en esos países, pero es ahí precisamente donde el Fondo Monetario Internacional les lleva exigiendo que no inviertan dinero desde hace cuatro décadas, así pues, ¿qué crees que pueden hacer?

-AP: Bien, creo que estás planteando dos temas importantes: cuál es el papel del FMI, del Banco Mundial, del Banco Africano de Desarrollo, porque si miramos de nuevo a Liberia, Sierra Leona y Guinea, que en realidad tienen muchísimos recursos naturales, lo que está sucediendo con estos países respecto a su economía, es que las tierras se están privatizando cada vez más y están siendo ocupadas por inversores extranjeros que están entrando y saqueando sus recursos y activos. Liberia tiene un PIB de un par de miles de millones de dólares y una población de cinco o seis millones, por tanto, cómo van a reconstruir el país cuando en realidad sólo cuentas con altos ejecutivos extranjeros, compañías público-privadas y grandes flujos de dinero que se van fuera y no tienes ningún mecanismo de redistribución porque la redistribución implica intentar construir un sociedad más justa y tratar de recuperar los recursos.

Por tanto, eso empieza por la economía, empieza con lo que está sucediendo con la tierra, empieza con el hecho de que el aceite de palma, el coco y el caucho son cultivos comerciales importantes y hay tierra, pero su propiedad se ha transferido; y esto lo han documentado muy bien organizaciones importantes como Global Witness, pero también la Fundación Oakland en EEUU, que han levantado acta de lo que está sucediendo con la tierra y recuerdan que muchos de los campesinos, por ejemplo en Liberia, constituyen el 70% de la población y viven en zonas rurales. Van a ser agricultores de subsistencia, ese es un gran problema, y cuando tienes a la población gastando el 80% del dinero en comida y vas y pones todos esos cercos a su alrededor, desde luego que tienen un problema muy real, porque la pobreza va realmente a acelerarse aún más en esos países a causa del virus del Ébola, porque se están cerrando las fronteras y porque ya no cuentas con flujos económicos. Por eso pienso que necesitamos empezar por la economía porque esa es la causa de los problemas estructurales. Luego tenemos el papel que juega la Organización Mundial de la Salud, que es la autoridad internacional mundial en materia sanitaria. Tiene poderes para elaborar leyes pero desde hace más de veinte años se la viene privando sistemáticamente de fondos y esa financiación está vinculada a todo tipo de condiciones, y esas condiciones las están fijando las grandes ONG mundiales, como la Fundación de Bill & Melinda Gates, que no tienen base democrática, no rinden cuentas y además están haciendo un daño incalculable a través de sus programas verticales de atención a las enfermedades, porque no están enraizados en la sanidad pública y en los sistemas de sanidad pública. Y un buen ejemplo de programa vertical de atención a las enfermedades es cuando coges el Ébola y montas tu operación para hacerle frente ignorando todas las otras causas de la enfermedad, como también sucede en el caso de la malaria, que son la pobreza y malnutrición y, al mismo tiempo, centras todos los esfuerzos en la industria del desarrollo de vacunas.

De verdad que lo que esos países necesitan no son vacunas, sino medidas adecuadas de redistribución y sanidad pública. No aprendemos nada de la historia, eso es lo realmente desesperante. Todas las grandes reformas, todo el gran colapso de epidemias de enfermedades infecciosas no se redujeron con medicinas y vacunas, sino con medidas redistributivas, que incluyen saneamiento, nutrición, vivienda digna y, sobre todo, una verdadera democratización. Y con eso llega la educación y todo el resto de medidas que necesitamos. Ahora bien, no estoy diciendo que no necesitemos vacunas pero uno de los grandes problemas es que esos desarrollos de vacunas están ahora en manos de grandes fundaciones muy poderosas, de ONG, como GAVI (siglas en inglés de Alianza Global para la Iniciativas de Vacunas), que junto con grandes firmas como GSK y Merck, están dispuestas a imponer patentes y la razón por la que les gustan las vacunas… es porque las vacunas significan inmunización masiva, lo que implica grandes cifras y esos cifras entrañan dinero. Y sí, el dinero lo están poniendo los gobiernos occidentales y occidente, pero ese dinero podría fluir mucho más fácilmente hacia los mismos gobiernos africanos para que reconstruyeran sus sistemas sanitarios, porque se trata de reconstruir la infraestructura de la sanidad pública y eso incluye introducir atención sanitaria primaria en la comunidad, sistemas comunitarios de sanidad, unidades de control de las infecciones a nivel comunitario, construir hospitales y formar a enfermeras y doctores. Y el otro gran problema en todos estos países es el de la fuga de cerebros, porque hay allí pocos doctores y enfermeras y muchos de los que hay quieren marcharse, y eso es lo que está sucediendo también en Nigeria, que quieren trabajar en el sector privado o que quieren trabajar para esas ONG porque ganan mucho más dinero, y así es como va vaciándose completamente todo el sistema de la sanidad pública.

Esta situación representa un gran problema porque la Fundación Gates, Bill & Melinda Gates, no creen en el sector público, no creen en un sistema democrático, de propiedad pública al que se le puedan exigir cuentas públicamente.

-TA: ¿Ha dejado la OMS de hacer realmente lo que debía debido a las políticas gubernamentales y a las prioridades del consenso de Washington, i.e., neoliberalismo, privatización de la medicina, incapacidad para controlar a las grandes firmas farmacéuticas, en el sentido de que no puede hacer lo que hay que hacer, como apuntalar, fortalecer, construir si fuera necesario en algunos de esos países sistemas de salud pública?

-AP: Bien, hay un informe muy importante publicado recientemente en el British Medical Journal, creo que de David Legg, que establece realmente qué es lo que pasó en la OMS durante las dos décadas en que EEUU se negó a financiar lo que le correspondía, y te encuentras con que cuando los gobiernos occidentales y EEUU entran en acción, imponen sus condiciones, que giran habitualmente alrededor de las prioridades de Bill & Melinda Gates y no alrededor de las prioridades esenciales de la sanidad pública, y la OMS se encuentra con las manos atadas. Y es realmente la OMS la que tiene poder para hacer leyes, y sin embargo nunca ha ejercido esas funciones de las que hablamos respecto a los déficits democráticos que se producen en el momento en que las grandes financiaciones globales, como el Fondo Gates o el Fondo Buffet, determinan de hecho cuáles son las prioridades mundiales, desvinculándolas de la sanidad pública porque las vinculan a lo económico, necesitan industrializar, necesitan medicalizar y necesitan farmaceutizar. Pero hay en ciernes un gran contragolpe, una gran reacción en el mundo occidental; hay ahora mucho más pensamiento crítico respecto a la ética y la seguridad e idoneidad de los medicamentos y las vacunas, y este grupo está empezando a estar cada vez más articulado y cada vez más y más implicado. Pero uno de los grandes problemas es que debido a la enorme cantidad de dinero que tiene el Fondo de Bill & Melinda Gates, el personal técnico, como yo misma, las tribus de la sanidad pública, se sienten atrapados porque sus posibilidades de conseguir trabajo o de investigar están vinculadas a los intereses del Fondo Global. Y así sucede que el pensamiento crítico se va vaciando, pero al mismo tiempo tenemos las funciones esenciales que cubre la sanidad pública porque la sanidad pública está ahí, como diría Ibsen en Un enemigo del pueblo; tenemos que ser realmente críticos para poder evaluar y pensar de forma racional y para recordarle a todo el mundo cuáles son las determinaciones sociales de la salud, no es tan complicado. No se necesitan pociones mágicas ni gastar millones de dólares en genética y laboratorios, se necesitan cosas muy, muy básicas, pero que son esenciales porque son de las que dependen las infraestructuras de la salud pública.

-TA: Contrasta con lo que está pasando en la mayor parte del mundo, la situación de un país diminuto como Cuba, que ha conseguido levantar un sistema de salud pública a partir de muchos de los factores que estás defendiendo. Está muy centrado en la medicina preventiva, que impide que una enfermedad se propague, y tiene uno de los mejores historiales de salud pública para los ciudadanos cubanos, y también ha ayudado a Venezuela, a los ciudadanos venezolanos y a otros ciudadanos sudamericanos, que están ahora en mejores condiciones que muchos pueblos, por ejemplo, de la Europa del Este, donde se ha llevado a cabo una gran privatización; y no digamos ya en África y grandes zonas de Asia. ¿Has estudiado ese sistema?

-AP: Sí, pienso que el sistema cubano es muy alentador y cualquiera que haya estado en Cuba no ha podido sino sentir los beneficios de la sanidad pública. Quiero decir que es un país que realmente conoce el significado de la austeridad y su PIB es equivalente al de muchos de estos países pobres, pero no tienen esas desigualdades extraordinarias porque su visión de la medicina y las campañas que han llevado a cabo han incentivado la sanidad pública y la sanidad para todos. Por tanto, lo han hecho extraordinariamente bien, muy, muy bien. El problema real se produce ahora como consecuencia de las políticas neoliberales y de la necesidad de conseguir los productos, las medicinas, en el mercado; es un momento muy importante para que Cuba piense en ello. Tienen que recordar continuamente cuál es su PIB y en lo que han conseguido con él si se comparan con algunos de los países más pobres del mundo, como Sierra Leona y Liberia, especialmente Liberia.

-TA: El otro aspecto, desde luego, es que los cubanos han enviado un buen número de sus doctores a zonas de África, Sudamérica, a cualquier lugar donde se hubiera producido un desastre. Recuerdo en las terribles inundaciones en Pakistán, realmente horribles, a todo un equipo de doctores cubanos que llegaron y les llevaron hasta las zonas más remotas del país donde los hombres no permitían que a sus mujeres las vieran doctores porque la mayoría eran hombres. Y cuando vieron el equipo cubano, en el que había un 60% de doctoras y un 40% de doctores, los hombres de esas comunidades dijeron: “Ah, tenéis doctoras, ¿sois doctoras?”, y ellas contestaron “sí, sí”, entonces les dijeron “OK, podéis ver a las mujeres allá donde vayáis”. Fue algo sorprendente y las mujeres estaban encantadas y lo mismo sus niños, y una doctora cubana me contó que les dijeron: “¿De dónde venís?”, y ella contestó “Venimos de Cuba”. “¿Dónde está eso?”, “Es una isla diminuta del Caribe”. Y le preguntaron, “¿quién es vuestro líder, qué gobierno tenéis?”. Fueron muy cuidadosas porque estaban en una misión médica, pero les dijeron: “¿Queréis ver una foto de Fidel Castro, que es nuestro líder?”, y le dijeron que sí. Y les mostró una foto de Castro y las mujeres dijeron: “Dios mío, tiene barba, como los que hay a veinte kilómetros de aquí, ¿quieres ir a ver a esos barbudos?”. [Risas]. Pero estaban muy impresionadas y todos los medios de Pakistán se referían a lo que habían hecho, los cubanos dijeron “no queremos ayuda del gobierno, hemos venido con nuestras tiendas, nuestro equipamiento, todo lo que queremos son recipientes para hervir el agua y del resto ya nos ocupamos nosotros; traemos medicinas con nosotros”.

Y la otra cuestión es que, a diferencia de los servicios sanitarios construidos en Europa Occidental tras la II Guerra Mundial, incluido el Servicio Nacional de Salud [Reino Unido], los gobiernos de esos países nunca establecieron industrias farmacéuticas para complementar esos servicios sanitarios. Ni siquiera consideraron seriamente la posibilidad de nacionalizarlos, porque eso habría hecho bajar los precios de las medicinas y no poder cobrar por las recetas. Vamos un momento a abordar un tema que conoces muy bien: el servicio de salud en Gran Bretaña y los países de la Unión Europea, Allyson, ¿qué está sucediendo? Una cosa es hablar de África, pero, ¿qué está sucediendo con los servicios sanitarios en Europa?

-AP: Lo que está sucediendo ahora en Europa, por lo que muchos estamos preocupados, es que se están importando las políticas neoliberales que vienen de EEUU, todo lo referente a la industria de la atención sanitaria en EEUU, que ha agotado los fondos del país porque la sanidad alcanza el 18% del PIB, comparada con el 9% o 10% de la media en Europa, por lo que los inversores de la sanidad necesitan encontrar nuevos mercados y están muy ocupados tratando de penetrar y abrir los sistemas de atención sanitaria en Europa. Y desde luego, para ellos, el mayor trofeo es el Servicio Nacional de Sanidad (NHS, por sus siglas en inglés) del Reino Unido porque durante mucho tiempo fue el más socializado de todos los sistemas de atención sanitaria. Ha habido descentralización; Escocia, Gales e Inglaterra tienen sus propios servicios y Escocia y Gales, que son territorios muy pequeños, no cubren más que a 8 ó 9 millones de personas, han conservado un servicio nacional de sanidad, pero Inglaterra –y mucha gente no es consciente de ello- abolió sus servicio nacional de sanidad en 2012 con el Acta de Atención Sanitaria y Social. Lo que queda del NHS es un flujo de fondos, se ha visto reducido a un logo y lo que el gobierno está haciendo ahora es acelerar la desaparición de lo que queda del servicio nacional bajo propiedad pública, y para ello está cerrando hospitales, cerrando servicios y privatizando o subcontratándolo todo. Por tanto, del mismo modo que estamos viendo que en Liberia y Guinea las tierras públicas, los recintos, están transfiriéndose a propietarios privados extranjeros, lo mismo está sucediendo con nuestros servicios públicos, con nuestros hospitales públicos, con nuestras instalaciones públicas. Se están cerrando y entregando a inversores privados que sólo buscan el lucro y todo esto está sucediendo a una extraordinaria velocidad en Inglaterra. Mucho más rápidamente que en cualquier otro lugar de Europa, respondiendo a un gran proyecto neoliberal global.

-TA: Para privatizar la sanidad.

-AP: Sí, para privatizar no sólo el sistema sanitario sino también, en última instancia, la financiación. Ahora, en EEUU, alrededor de esa mitad del 18% del PIB la está pagando el gobierno, el gobierno es en efecto un contribuyente y después canaliza el dinero hacia las corporaciones privadas con ánimo de lucro. El gobierno en Inglaterra abolió el acta de sanidad y asistencia social porque quería abrir nuevos flujos de financiación. Pero eso reduce el nivel de los servicios públicos disponibles, creando un clima de descontento respecto al NHS, obligando a la gente de las clases medias, como tú y como yo, Ali, a ir por lo privado y pagar de nuestro bolsillo, o hacerte un seguro sanitario, y así es como vamos desertando, abandonando lo que queda y, al mismo tiempo, el gobierno está reduciendo todos nuestros derechos porque ya no tienen la obligación de proporcionar una sanidad universal. Ese deber estuvo en vigor desde 1948 y se abolió en 2012. Es decir, el gobierno reduce todos nuestros derechos, reduce todo de lo que disponíamos y cada vez más tendremos que acudir, como te comentaba, a pagar por nuestra cuenta o a hacernos un seguro privado. Y la industria de los seguros sanitarios privados con ánimo de lucro está aquí, está en EEUU y está impulsando las nuevas estructuras que el gobierno ha puesto en marcha para dejarnos en sus manos manos de los seguros sanitarios privados; eso es lo que estamos viendo.

Ese nuevo sistema que está poniendo en marcha el gobierno sigue el modelo de EEUU y va a suponernos una pérdida inmensa y será también una catástrofe para la sanidad pública porque va a implicar que muchos, muchos millones de personas se irán quedando sin atención; por supuesto que los mercados hacen que la gente se vuelva invisible, que no se la vea. El doctor que está frente a ti sólo ve el paciente que le llega; no ve las muchas decenas de miles a los que se niega el acceso a la sanidad, y esa es la razón de que en EEUU los doctores no estén en la calle haciendo campaña. Pero en el Reino Unido, los doctores sí están en la calle protestando, están ahora a favor del Partido de la Alianza por la Sanidad Nacional, están poniendo a sus candidatos frente a los partidos convencionales. Y puedes ver que los doctores están listos para luchar por la sanidad pública universal; una vez que nuestro NHS ha desaparecido completamente, que ha sido abolido, que todo lo que quedaba se ha liquidado, tienes que utilizar el paralelo del roble, que parece estar brotando y floreciendo pero que le han cortado las raíces y le puede llevar muchos meses o años hasta entrar en decadencia total. Pero una vez desaparecido, los doctores ya no estarán ahí. Serán como los médicos de EEUU, que sólo están interesados en ellos mismos, interesados en sus propios bolsillos y ajenos al acceso universal a la sanidad. Y este es el crimen del siglo, la forma en que la coalición inglesa, tanto conservadores como demócratas liberales, ha abolido realmente nuestro NHS, pero en el camino han contado con la enorme ayuda del gobierno laborista que estuvo antes que ellos.

-TA: ¿Sentó las bases el laborismo de toda esa situación cuando estaba en el poder?

-AP: Absolutamente. Alan Milburn, el Secretario de Sanidad llevó a cabo la operación en el 2000. En 1997, el gobierno laborista tuvo ocasión para revertir las políticas de privatización y mercantilización, de librarse de la iniciativa de financiación privada y tuvieron un muy buen Secretario de Estado que estaba decidido a llevarlo a cabo…

-TA: ¿Frank Dobson?

-AP: Frank Dobson. Pero se deshicieron de él a toda prisa y en su lugar nos colocaron a Alan Milburn y su plan de diez años; ahora ha entrado a trabajar en las mismas compañías que ayudó a crear. Pienso que es una tragedia, como cuando se aprobó el proyecto de ley en el parlamento para abolir el NHS, muchos de los pares y muchos de los parlamentarios tenían conflictos de intereses porque realmente tenían intereses en las empresas sanitarias que estaban estableciéndose.

-TA: Es realmente indignante. Y Milburn es uno de ellos.

-AP: Sí, es una parodia de democracia, lo es realmente, y como doctora de la sanidad pública sostengo que es una catástrofe absoluta porque en estos momentos sabemos que personas de todas las edades, con enfermedades mentales graves, no pueden acceder a la atención sanitaria, personas con derrames cerebrales, con enfermedades crónicas, se les niega el acceso a la sanidad y son voces que claman en el desierto, a las que nadie escucha, nadie las escucha porque no hay mecanismos colectivos para que se les pueda ya escuchar. Y los médicos y enfermeras están totalmente desesperados. Pero tenemos la solución; mis colegas han elaborado un proyecto de ley para restaurar el NHS y esperamos que lo restaure cualquiera que sea el partido que llegue al poder; por tanto, la solución está ahí, está ya redactada y preparada, para restaurar y restablecer el NHS.

-TA: ¿Es legítimo conseguir beneficios inmensos a costa de las necesidades básicas de la gente común y corriente?

-AP: Eso es lo que está ocurriendo, se consiguen beneficios a costa de las enfermedades de las personas. La historia empezó con la industria farmacéutica y con la producción de vacunas, era perfectamente aceptable conseguir beneficios de ahí, por lo tanto pensaron ¿por qué no seguimos adelante y conseguimos beneficios de las enfermedades y la atención sanitaria? Por supuesto que el NHS se estableció en Inglaterra para ser redistributivo. Se financiaba con los impuestos, era progresista, lo que significaba que el dinero fluía de acuerdo con las necesidades. Pero lo que estamos viendo ahora es que el dinero fluye de acuerdo con las necesidades de los accionistas y no de los pacientes, y eso es como para preocuparse muchísimo. Desde luego. Todo depende de la voluntad política. Todo puede revertirse pero depende de la política, de la democracia y de que el pueblo haga que su voz se escuche.