No es un bello producto, no es un fruto perfecto...
pero alguna vez esto tenía que empezar. Todo corre prisa, el tiempo se encoge como la piel de zapa. Por eso lo importante se hace urgente y lo urgente cobra importancia.
Ahí va eso. Irá cambiando, se desarrollará, pero no se puede esperar más.
Época rara ésta. ¿Lo habrán sido todas? Posiblemente, pero no en tan alto grado. Ahora todo es apariencia. Intentemos descubrir juntos qué hay detrás del decorado.
Este año habría cumplido cien el escritor José Manuel Caballero Bonald, fallecido hace cinco. A una importante obra literaria, y también dentro de ella, se une su labor por la conservación y dignificación del arte flamenco, no solo en su obra escrita, sino también en la tarea discográfica.
En esta faceta fue clave la edición de su Archivo del Cante Flamenco, publicado en 1968. Es una importantísima antología, una selección de lo que su buen juicio consideró joyas dignas de pasar a la posteridad. Magníficamente clasificados, los diversos cantes, en versiones antológicas, forman un cánon muy difícil de mejorar.
Seleccionando entre lo selecto,Nuestro Flamencodedicó la pasada semana un programa a este completo archivo. Por su calidad indiscutible, y por pertenecer estas versiones a la que a mi juicio es una época dorada del cante, dejo aquí el enlace a estos cantes, con un minutado para aficionados perezosos o inquietos, aunque recomiendo encarecidamente los comentarios de José María Velázquez-Gaztelu:
"Verba volant, scripta manent". Desde que la voz seescribe también "verba manent".
Gracias a esto, aunque se haya apagado la vida de El Cabrero, nos queda su voz. Es raro que se aúnen en un intérprete conocimiento, habilidad, sentimiento y un timbre tan claro y potente. La capacidad de muchos artistas no los libra siempre de exageraciones o alardes innecesarios. Esto no iba con él.
Porque su sentir no era apariencia. Siempre consecuente, sus letras se reflejaban en una vida de trabajo que nunca abandonó. "Predica, Fray Ejemplo". Letras que en tiempos duros pero esperanzados fueron armas obreras cargadas de futuro que sustituían en muchos cantaores el lamento triste por el grito rebelde. Entre ellos destaca ElCabrero por su singular estilo de vida. Por eso le ha rendido homenaje el poeta ConradoSantamaría recordando esta emblemática letra:
Muere El Cabrero, el cantaor al que el miedo hizo rebelde y no borrego
El cantaor flamenco El Cabrero ha fallecido en Aznalcóllar a los 81 años de edad. Cabrero de profesión y anarquista de filiación, llegó a convertirse en el cantaor con más proyección internacional pero nunca dejó de sacar a sus cabras.
Me intrigó el tiempo histórico elegido. Es anterior a la utilización de medios electrónicos, de ahí el nombre de "era acústica": las vibraciones de la voz y el instrumento se transmitían mecánicamente a unos cilindros de cera, situándose cantante y guitarrista muy cerca de una campana que las recogía.
Como resultado, las condiciones de la grabación eran muy diferentes de las de los cafés cantantes de la época, así que lo que conservamos no es exactamente lo que escuchaban los asistentes al espectáculo. Pero esta versión grabada en condiciones poco naturales es sin embargo la que influyó en el cante que se hizo después.
La Historia humana más fiel comienza con la escritura; lo anterior es incierta Prehistoria, reconstruida y poco precisa. Lo mismo pasa con la música. Si la música culta quedó fijada con el pentagrama, de la evolución de la música popular sabemos mucho menos. Cada generación aprendía de la anterior, y los únicos testimonios directos del flamenco proceden de esta "era acústica".
La comparación con el folklore actual de otras culturas que pudieran influir en el cante andaluz permite hacer conjeturas sobre sus formas previas. También hay ecos de formas populares en la música culta escrita. Pero la influencia directa superior a una generación comienza con estas primeras grabaciones. A partir de ellas empieza para nosotros la Historia del Flamenco, que hoy abarca al menos cuatro generaciones.
En su evolución, por lo tanto, ha influido mucho este conocimiento. A lo largo del siglo XX se consolida un arte que, lejos de lo que imaginaban los organizadores del concurso de Cante Jondo de Granada de 1922, no era un objeto puro y consolidado, ajeno al folklore tradicional, sino un arte mestizo, que en expresión de mi paisano, que no había oído desde hace tiempo, estaba todavía "entenguerengue".
La relación dialéctica entre el observador y lo observado no solo se da en la Física, donde a partir de ciertas escalas cobra mucha importancia. También en las ciencias sociales la presencia del observador influye en el comportamiento de los sujetos y en la interpretación que hacemos del mismo.
De manera que, aunque no sepamos como sería el cante si no conociéramos su evolución reciente, podemos suponer que no sería el mismo. Es mucho lo que han podido estudiar a fondo cantaores y guitarristas a fuerza de oír y comparar una y otra vez las grabaciones que se han sucedido a lo largo de un siglo y medio. El gusto en continua evolución hace fluctuar el aprecio a lo largo del tiempo de las formas que se han conservado, desde los cilindros de cera y los discos de pizarra al microsurco, la cinta magnetofónica, el disco compacto, y más allá...
Aprecio y menosprecio se suceden, pese al prestigio legendario de algunos precursores. Tal vez si apareciese hoy una grabación de Silverio nos decepcionaría. ¿O quizá no...? ¿Por qué será que a veces prefiero alguna interpretación posterior de la malagueña de Chacón o de la rondeña de Montoya?
Del programa radiofónico mentado dejo aquí el minutado, aunque os recomiendo la audición entera:
Aquí va otra entrevista en que Chemi señala otra variable que experimentamos todos: oír la propia voz nos hacer sentirla extraña e intentamos modificarla. Surge esa posibilidad con la era acústica; antes nadie podía ser consciente de que los demás no nos oyen como nos oímos "desde dentro".
Se cierra la entrevista con esta soleá. Canta LuisMoneo:
Nuestro flamenco dedicaba hace poco una sesión al cante de La Puebla de Cazalla. De muy atrás viene la afición de este pueblo sevillano al arte flamenco, con figuras tan populares como La Niña de La Puebla. Recibió un nuevo impulso a partir del empeño de los hermanos Moreno Galván. El pintor y poeta Francisco MorenoGalván compuso memorables letras cantadas por sus paisanos José Menese, Diego Clavel o Miguel Vargas,moriscoscomo él mismo.
En las postrimerías de la dictadura el espíritu rebelde tanto tiempo sofocado resurgía con fuerza y estos artistas de La Puebla fueron acogidos con entusiasmo. El flamenco, nacido en el seno de grupos sociales marginados, pasaba ahora del lamento resignado a la rebeldía contra la explotación y a la lucha por las libertades secuestradas.
Además de los citados, otro cantaor de La Puebla, Manuel Gerena, componía sus propias letras igualmente rebeldes, Hasta edad avanzada ha seguido participando en la fiestadel PCE.
Ignoraba que también la Niña de La Puebla tuvo un pasado de lucha por los trabajadores durante la guerra civil. Ella misma reconoció que por menos fusilaron los fascistas a mucha gente. Salvó la vida por su gran popularidad y porque el régimen veía ya en la copla una de sus bazas propagandísticas. De hace pocos días es una noticia sobre el documental Acuérdate de mí, estrenado el mes pasado, que desvela esta faceta desconocida de la gran artista.
Durante los años de lucha antifranquista recuerdo que algún crítico atribuía el éxito de los flamencos de izquierdas a su oposición al régimen. ¿Acaso tendría razón? Llegué a dudar de su calidad. Al oírlos ahora, tras años de experiencia flamenca, se esfuman las dudas. Pocas voces se igualan a las suyas.
El impulso que ha dado este pueblo al cante sigue dando frutos, como demuestran los nuevos valores que les siguen en la programación cuyo minutado dejo aquí:
03:40, José Menese, "Fuente de Piyaya", soleá de Juaniqui
Así, aniñados y disminuidos, se presentaba a los artistas en aquel tiempo de juergas para señoritos: Antoñita Moreno, Juanito Valderrama, Juanita Reina, Juanito Varea...
A este último lo traía quien fue su amigo José María Velázquez-Gaztelu a su programa NuestroFlamenco el 10 de octubre del año pasado. Recuerdo haber oído de niño la voz inconfundible de este castellonense que aprendió a cantar en Barcelona, condenado a muerte por combatir al lado de la república y que tal vez salvó la vida por la intercesión de algún aficionado influyente que lo había oído cantar.
Detalles de su vida y trayectoria encontraréis en los comentarios del conductor del programa y en estos enlaces:
NuestroFlamenco estuvo dedicado el pasado 8 de septiembre a un cantaor que no se menciona mucho en estos tiempos, Naranjito de Triana. Con este apodo era conocido José Sánchez Bernal. Ahora el nombre de Naranjito evoca más al muy posterior heredero futbolístico de la calabaza Ruperta.
En cualquier disciplina artística hay virtuosos de los que admiramos su arduo trabajo. Otros logran que nos parezca fácil, y en vez de hacernos sufrir con su esfuerzo nos hacen gozar relajados, ante el prodigio de su difícil facilidad.
Mi apreciación personal es que un maestro como Mairena pertenece al primer grupo. Naranjito sería del segundo. Cantar así parece fácil hasta que intentas hacerlo tú.
Comentarios aparte, estos fueron los cantes del programa:
03:33, petenera de la Niña de los Peines, caracoles de Chacón
12:58, seguiriyas, fandangos del Gloria
25:01, soleares del Zurraque, homenaje a la Niña de los Peines