lunes, 22 de agosto de 2016

Cuando la vanguardia se acomoda a la retaguardia

No puedo estar más de acuerdo con el fondo de este artículo, aunque algunas cuestiones lingüísticas muy secundarias me producen, lo reconozco, una tonta desazón. Así, invertir los géneros gramaticales, considerando el femenino como género no marcado, o el uso claramente ideologizado del nombre Galiza por el ampliamente mayoritario de Galicia: concesión al nacionalismo. Es algo parecido al uso del término Estado Español, impropio cuando se habla del territorio y no de la estructura administrativa. O Latinoamérica para no tener que decir Hispanoamérica o el más amplio Iberoamérica. ¡Pero si allí no se habla latín!

Son cuestiones muy secundarias, pero precisamente quien las pone en circulación traslada debates importantes a un campo bien fútil. Aunque es obvio que tiene todo el derecho a hacerlo.

Ea, ya he dedicado demasiado tiempo a esta futesa, pero callarme sobre estas naderías no me cabe en el cuerpo. En fin, pelillos a la mar.

Vuelvo al comienzo: no puedo estar más de acuerdo con el fondo del artículo en cuestión, y me parece muy lúcida la crítica contenida en los dos párrafos que copio. Creo que acierta al criticar el modo de intentar atraer a la clase trabajadora comenzando por los sectores más enajenados, lo que desanima y confunde a los más concienciados. Como decía uno de mis maestros, el matemático Puig Adam, "para convencer a los ofendidos no podemos ofender a los convencidos".

Alguna objección haría al tratamiento simétrico que se hace de Izquierda Unida y Podemos, cuando su trayectoria, sus apoyos y su construcción no tienen nada que ver.

De la primera organización se ha escrito mucho, y es un hecho cierto, sobre las dos almas que la habitan. Como han habitado desde hace tiempo el Partido Comunista, y no sólo él. Asi, todas las fugas hacia la derecha, primero a unos "sectores críticos" de IU y luego al mismísimo PSOE (y más allá...) han comenzado en el seno del partido.

Pero no se debe confundir todo y tirar por la borda una trayectoria que ha mantenido muchas cosas que todos los demás han ido abandonando. Al fin y al cabo, ha sido un arrastre histórico al conservadurismo al que se ha visto sometido casi todo el mundo

Muchas fugas por la izquierda han acabado, dando un rodeo, en posturas más derechistas. No hay más que ver en qué han quedado las aportaciones a Podemos de muchos autotitulados anticapitalistas: pasando de la radicalización al crudo posibilismo que no es más que nihilismo (del que nadie está libre, claro).

De todas formas, contradicciones como las que critica el artículo son inevitables. Es claro el dilema entre apoyar una cierta confluencia con el PSOE para expulsar al PP o construir una alternativa al bipartidismo que arrincone a ambos partidos. Es la correlación de fuerzas la que conduce a una u otra vía.

Pero otra cosa muy diferente es acomodar el propio discurso a las circunstancias, para hacer tragar lo intragable. Hay que ir siempre con la verdad por delante, y no disfrazar alianzas coyunturales como si fueran amores eternos.

Eso se hizo mal cuando la ruptura democrática con el franquismo se quedó en reforma política. Debió explicarse claramente hasta donde se había podido llegar, y no abrazar como una maravilla la inmaculada transición que al final nos llevó (y bien pronto) a las políticas neoliberales. Debió pasarse a tiempo a planteamientos más radicales, antes de que la ideología reaccionaria calara en las mentes (incluídas las de las propias organizaciones).

Un antecedente histórico: cuando se firmó el pacto germano-soviético, acierto táctico de la URSS que le permitió un respiro momentáneo y muy necesario, y que creó entre ella y Alemania nazi un hinterland que retrasó y después dificultó la invasión, muchos comunistas lo alabaron como una alianza entre partidos obreros. Jamás lo fue la Alemania nazi. Y aún se llegaron a acallar las críticas a Hitler, aunque no a Mussolini...


Hacer de necesidad virtud es un vicio nada nuevo. Y lo que se gana en extensión se suele perder en profundidad.

Conformismo y asimilación... por pelotas




Rebelión


(...)


Sobre esto reflexiona el militante de Podemos Andreu Tobarra, escribiéndolo de la siguiente manera: “discursos contradictorios que se vuelven en nuestra contra, como la impugnación del bipartidismo mientras se emiten referencias admirativas hacia Zapatero, como el proponer al PSOE un gobierno compartido al mismo tiempo que se le critica y se grita a los cuatro vientos que somos socialdemócratas. La apariencia de un oportunismo electoral se abre paso por encima de otras consideraciones, y entre los sectores con más conciencia se muestran las dudas y cierto desencanto, cuando anteriormente parecía que solo había sitio para las ilusiones y la confianza”

Y hemos de subrayar algo que, a nuestro juicio, da en la diana: “entre los sectores con más conciencia”. Si la organización –que se supone pretende transformar la realidad- se aleja de “los sectores con más conciencia” lo que quedan son los sectores con menos conciencia, es decir, aquellos cuya conciencia está subordinada en mayor o menor medida al interés de la clase dominante. Sólo la conexión de la organización política con su vanguardia –o sector con más conciencia- puede movilizar a esta para que esta movilice al conjunto de la clase. Los partidos que pretenden transformar la realidad tienen que influir, en primer lugar, sobre los sectores determinantes de la clase, aquellos que pueden dirigir el movimiento, aquellos que tienen más conciencia. Si no son capaces de estar conectados con esos sectores no podrán influir entre las capas más atrasadas de la clase trabajadora.

(...)

sábado, 20 de agosto de 2016

El dibujo en la ingeniería (IV-d)

Esta serie que empezó aquí, ha tenido aquí su última entrega. Dos propósitos la guían. Por una parte, destilar de los sistemas tradicionales de representación un método único que englobe las perspectivas de toda clase, sean paralelas o centrales. Por otro lado, emplear los invariantes proyectivos para trazar formas geometrizables, incluso dibujando a mano alzada.


Toca ahora representar la esfera, entorno máximo definible en torno  a un punto, como lo es la circunferencia en el plano. Para ella todas las direcciones son equivalentes, y es la figura isótropa por excelencia. Por eso todos los planos y ejes de simetría del cubo le son aplicables, y la cortan en circunferencias, por lo que se le pueden aplicar para definirla los trazados válidos para una circunferencia.


Una superficie sin puntos o líneas sobre ella es como el hombre invisible, pero para visualizar a este personaje basta una brocha y un bote de pintura. Para estudiar el cuerpo y sus movimientos se emplea a veces una vestimenta negra con puntos luminiscentes en lugares clave, como las articulaciones. Igual técnica nos permitira visualizar la esfera.


Líneas por los puntos obtenidos, en este caso ecuador, paralelos y meridianos, definen la jaula esférica:


Si trabajamos con perspectivas centrales, los planos principales de simetría del cubo definen tres horizontes:


Y en las paralelas a esos horizontes se conservan las proporciones, cosa que facilita los trazados:


De este modo, también en estas perspectivas podemos construir nuestra esfera:


Parece un poco deforme. Posiblemente se ha deformado y representa más bien una pastilla de jabón elipsoidal... Ya descubriremos lo que ha pasado, pero os adelanto que en general no será una perspectiva cartesiana, sino otra euclídea en que los ejes principales se estiran o se aplastan, y con ellos el cubo y la esfera. Transformados en el jabón y su envuelta.


Aute

Llega la noticia de la salud quebrantada de Luis Eduardo Aute y me encuentro con una nota-homenaje de Salvador López Arnal. Aute es poeta más que cantautor (¡y los hay muy buenos poetas!). Es una de mis debilidades (¿será más bien una de mis fuerzas?).

El tiempo, la variable más independiente, que impasible se escapa sin pausa posible, es uno de los temas recurrentes en este blog. Aute lo expresa en canciones como esta, que ansía capturar el presente que se esfuma, pero quiere también que pase, para que deje de ser una espera


Canciones para llenar el vacío que deja otro tiempo recordado
 

Pero que "de alguna manera" se sobreponen al tiempo perdido, buscado y nunca recobrado

La canción emblematica de su compromiso con la vida es esta:



Compuesta en la dolorosa coyuntura de las últimas penas de muerte legales ejecutadas por el franquismo. se la incluye, contra el olvido, entre estas
 

Rebelión


Para L.E. Aute y para su admiradora a lo largo, Mercedes Iglesias Serrano

Brevemente, con la prudencia que la familia y las amistades del gran artista y cantautor ha mostrado durante estos días. ¡Gracias por ello!

En el momento en que escribo, Luis Eduardo Aute sigue su recuperación en el hospital público Gregorio Marañón de Madrid. En las mal denominadas redes sociales, siguen publicándose mensajes de ánimo y apoyo

Este es el mío:

Nunca nadie ha compuesto una canción tan emblemática para millones y millones de personas en España y el mundo como “Al alba”. Gracias compañero Aute.

Pocos, como él, han sido y son artistas tan completos.

No muchos han sido conscientes, como él, de la importancia de la solidaridad y hermandad entre todos los ciudadanos y ciudadanas de la España democrática y antifascista.

Muy pocos como él, sobran dedos y alguna mano, han compuesto centenares de canciones que ya son hoy canción de todas y todos, verdaderas canciones populares, patrimonio de todas y todos.

Casi nadie como él nos ha regalado decenas y decenas de excelentes canciones sobre el amor, la pulsión sexual y el desamor, poemas-canciones-poemillas que están en el alma de muchos de nosotros.

Pocos como él han estado tan comprometidos con las nobles causas del mundo. Con Cuba por ejemplo y con ojo clínico.

Casi nadie, como él, ha tocado tantas y tantas teclas y tan bien tocadas.

No hay muchos que hayan ejercido un magisterio tan positivo en las nuevas generaciones. Ismael Serrano, por ejemplo, ha hablado de ello con profundidad y agradecimiento.

Pocos, como él, han cantado en castellano, catalán e inglés hermanándonos.

Si hay un concepto de artista completo, Aute está en sus proximidades. Acariciándolo, como idea regulativa.

Y así siguiendo, con segundos, minutos, horas y días de ternura. A las cuatro y diez.

Gracias compañero, gracias por el ejemplo. Testigo irrefutable eres de toda la grandeza humana.

¡Qué te mejores! ¡Te necesitamos tanto!

Mientras tanto podemos apoyarle escuchándole, a él y al maestro Poveda

“Prefiero amar”, https://www.youtube.com/watch?v=8twCQdOC69Q. Por seguir creyendo, como él sigue creyendo, que la belleza no se rinde ni debe rendirse ante el poder.


PS: Un regalo complementario y una sugerencia: un video que he conocido gracias al gran científico internacionalista Eduard Rodríguez Farré: https://vimeo.com/135355477 ¡Para que el maestro Aute componga una canción contra la barbarie nuclear y la esperanza humanista cuando se restablezca!



martes, 16 de agosto de 2016

El dibujo en la ingeniería (IV-c)

La publicación iniciada aquí ha seguido su curso hasta llegar aquí. Como ya habréis notado, pretendo unificar una manera dispersa de trabajar en la representación objetiva de las formas, que la historia del "dibujo técnico" ha ido acumulando de un modo que podríamos llamar "sedimentario", amontonando sin más capas sucesivas de conocimiento. A mi modo de ver es la hora de la síntesis.

Escher

Por eso, en lugar de partir de las diversas formas de proyectar sobre un plano los objetos, pretendo señalar los invariantes proyectivos que se conservan en dos cualesquiera de esas proyecciones. Se trata únicamente de mantener la rectitud y la planitud y de respetar las leyes de la pertenencia ("contiene a...", "contenido en..."). 

Si el plano es medido en cuadrados unitarios, el espacio se puede medir en cubos unidad:


La malla cúbica queda "atada y bien atada" por líneas: aristas y ejes paralelos a ellas, diagonales y paralelas medias de caras, diagonales del cubo. Estas líneas disciplinan a los módulos cúbicos, ensartándolos ordenadamente. A su vez son disciplinadas por sus puntos de encuentro: vértices, centros de aristas y caras; y los propios centros de los cubos.

Esta ordenación y el mantenimiento de la línea recta bastan para que dos representaciones puedan percibirse como equivalentes:


Las líneas paralelas de la malla espacial concurren en un punto del infinito, pero en la imagen ese punto puede ser impropio, un punto del infinito del plano, o un punto propio, situable en él:


Y no es necesario limitarse a las alineaciones de puntos de la malla, porque cualquier otra dirección que determinen otros puntos cualesquiera y las paralelas a ella encontrarán su punto común, propio o impropio:


De manera que el conjunto de todas las direcciones posibles del espacio se manifiesta en las representaciones planas, bien como el conjunto de direcciones del plano (los puntos impropios que constituyen su recta impropia o del infinito), bien como el conjunto ¡de todos los puntos del mismo plano!

Curioso resultado; un punto del plano puede representar tanto un punto accesible del espacio como un punto del infinito.

Pero no debería extrañarnos, si consideramos que ese punto representa a todos los de la recta que lo une con nuestro punto de vista. La correspondencia entre objeto e imagen no es biunívoca, ya que un punto de la imagen representa a infinitos puntos del espacio, entre ellos, los del objeto. Por eso, como veremos más adelante, una sola "vista" no es suficiente para definir con seguridad un objeto.

¡Por algo tenemos dos ojos, y no uno solo!


lunes, 15 de agosto de 2016

Lo primero, entender

Tristemente, las áreas de "libertad vigilada" que hay en Internet no dejan de ser una anécdota frente a los medios de incomunicación masiva que soporizan a la gran mayoría.

El mismo procedimiento de notificaciones de Facebook o Google, con un método "inteligente" que te encierra cada vez más con tus amigos y en tu círculo de aficiones, contribuye a mantener parcelas de opinión aisladas entre sí.

Pero bueno, ayudemos a mantener un rescoldo que impida que la llama del conocimiento de la realidad se apague y sólo quede un tufo tóxico. 

Contribuyamos, pues.


En el blog amigo arrezafe hallo dos vídeos y dos largos fragmentos de Néstor Kohan, que podéis ver en el enlace, por lo que no los copiaré. Sí pondré un comentario y la respuesta del bloguero, porque aunque no rematen la faena sí ponen el toro en suerte.

El comentario:

 
Me quedo con la exposión de Nestor, y el artículo siguiente lo confirma. Por más que analizamos la realidad es imposible llegar, avanzar, en una solución a los problemas. Lo cual quiere decir, que o bien el problema está mal analizado o no hay voluntad.

Yo creo que está bien analizado, pero son los intereses los que nos separan. No vamos a llegar a ningún sitio a este paso, la sociedad está demasiado fragmentada. Sinceramente, por más propaganda que se emite no se ve solución a esta disparidad de intereses. Por ejemplo los capitalistas lo tienen claro: dinero. Y los no capitalistas? Qué nos mueve? A cada uno su paranoia.

Salud!

La respuesta:


Para poder curar una enfermedad, primero hay que saber que se trata de una enfermedad, después hay que ver de cuál se trata, y por último hay que procurarse los remedios más indicados para combatirla. El capitalismo es una enfermedad de cuyos nocivos efectos no se salvan ni siquiera los propios capitalistas. "Y los no capitalistas? Qué nos mueve?" Esa es una buena pregunta a la cual añado otra: Qué nos frena?

Salud!


La presentación de Néstor Kohan:



La exposición:



Pues digo lo mismo: salud.
 

Holístico y totalitario

Es de suponer que quienes en un tiempo, tal vez no tan pasado, se reclamaron totalitarios estaban empleando un término que consideraban elogioso. El devenir histórico le dio la vuelta. Afortunadamente aún no ha ocurrido lo mismo con holístico, pero ambas palabras ya no son posibles como sinónimos.

Es el sentido inverso al que recorrieron otras expresiones, como impresionista o cubista, con las que ya no se puede ridiculizar a unos artistas a los que se tildó de tales.

Y es que, como dice el autor, "el lenguaje registra fielmente los cambios acaecidos en el paisaje social".

Si una palabra puede tener un desajuste esquizofrénico hasta significar una cosa y la contraria, más trágico es es el desajuste entre la realidad objetiva y las reacciones instrumentalizadas que provoca. Eso se refleja en el conocimiento. Hoy se lo parcela y descuartiza, huyendo de lo holístico.

Para caer, de otra forma, en lo totalitario.


eldiario.es
Si la modernidad es la transformación de los súbditos en ciudadanos a través del contrato social, la globalización neoliberal nos ha convertido en clientes para degradarnos luego a la condición de semiesclavos.


Hemos llegado a un punto en que parece hasta de mal gusto ironizar sobre el final de la historia. Efectivamente, desde aquella  profecía neocón que declaraba consumada la trayectoria de la humanidad, la historia ha conocido  unas cuantas peripecias;  y desde la detonación de la crisis financiera camina por unos derroteros que evocan épocas tenebrosas.  Como siempre, el lenguaje registra fielmente los cambios acaecidos en el paisaje social.  Seguramente no hay mejor indicador de la regresión civilizacional que vivimos que la mutación que ha sufrido, nunca mejor dicho, la palabra 'reforma'. Si remontamos el curso histórico encontraremos que el término ha tenido hasta ayer una connotación positiva, las reformas eran un instrumento al servicio de la emancipación y la mejora de las instituciones humanas. Recordamos que los grandes reformadores  del XIX (Owen, Saint Simon, Fourier…) se autocalificaban como tales porque entendían su reflexión como una herramienta para la transformación, para cambiar el mundo. Hoy la palabra ha sido pervertida para  alojar el sentido opuesto, cambios institucionales que abocan al recorte de derechos. La reforma laboral, producto de la mayoría absoluta conservadora, es un botón de muestra de ese mantra de la escolástica neoliberal de las "reformas estructurales", un eufemismo dogmático que enmascara el expolio de derechos sociales. Una involución parecida han experimentado otros términos, en particular los que incorporan la raíz de libertad, presente en el significante mismo del neoliberalismo (como la liberalización), pese a su manifiesto contenido antiliberal.

(...)
Buena parte de la ciudadanía carece de una imagen del mundo que le permita responder y actuar de forma congruente y no seguidista de los demagogos.
(...)

Este desajuste esquizofrénico entre la naturaleza objetiva de los problemas de nuestro tiempo y el tipo de reacciones instrumentalizadas mencionadas tiene un soporte en el plano del conocimiento. Para decirlo en breve: tenemos ejércitos de nanoexpertos pero adolecemos de una ignorancia global; de otro modo, buena parte de la ciudadanía carece de una imagen del mundo que le permita responder y actuar de forma congruente y no seguidista de los demagogos. Estamos aquí en el problema dorsal de nuestra sociedad: la ausencia de un marco de legibilidad o inteligilibilidad  panorámico del funcionamiento de sus procesos decisivos; en particular los que tienen que ver con la distribución de los recursos. No es ajeno a ello que la colonización neoliberal de la educación esté expulsando de ella a quienes pueden proporcionar el mapa  macro: las ciencias humanas y sociales; un espacio del que, por cierto y sin que se les haya reclamado responsabilidades corporativas, ha desertado buena parte de los economistas, los expertos mejor pagados de las ciencias blandas.

(...)

domingo, 14 de agosto de 2016

Agua

Sobre el carácter disolvente de los refrescos de cola y similares, mi experiencia es que al menos los primeros limpian muy bien los metales oxidados. Sus efectos sobre el organismo se describen en el artículo que sigue.

De forma general se puede asegurar que azúcares y harinas refinados en cantidades superiores a las necesidades calóricas producen rápidamente glucemia y desencadenan procesos para eliminar el exceso de glucosa que acaban en acumulación de grasa corporal. Esto explica que el aumento de peso provocado sea muy superior a la cantidad de azúcares ingeridos.

La menor concentración de hidratos de carbono en los alimentos no refinados retarda su asimilación y aminora el efecto citado. Para entenderlo es importante conocer el concepto de índice glucémico. 

Se considera que la dieta mediterránea es un modelo próximo a la alimentación ideal. Algunos regímenes la toman como base, insistiendo en evitar los productos refinados. Es un error creer que para eliminar el sobrepeso hay que pasar hambre o realizar grandes sacrificios. Lo he comprobado personalmente, sin recurrir a un régimen "de hambre y verduras": No hay que pasar hambre ni sed, sino cambiar de hábitos.

En todo caso hay que cuidar la hidratación, y para eso hay que calmar la sed con líquidos que no la acentúen. Nada como el agua.





Juan-M. Dupuis
Ecoportal

Quita la anilla y «pshhhh»… listo. El líquido burbujeante desciende por su garganta. El gas carbónico le sube a la nariz y suelta unas lágrimas. ¡Está tan buena! Sin embargo… esto es lo que ocurre en su cuerpo a los 30 minutos de beber un refresco de cola. 

Tiene sed y la garganta seca. Su mano se aferra a la lata helada por la que resbalan unas refrescantes gotitas de agua.

Quita la anilla y «pshhhh»… listo. El líquido burbujeante desciende por su garganta. El gas carbónico le sube a la nariz y suelta unas lágrimas. ¡Está tan buena! Sin embargo…

Unos diez minutos más tarde. Ahora que ha vaciado la lata, debe saber que ha ingerido el equivalente a ¡10 terrones de azúcar! En principio debería vomitar de repulsión, pero el ácido fosfórico que contiene esta bebida gaseosa enmascara el azúcar con un sabor ácido, que provoca una ilusión saciante.

Después de unos veinte minutos. El índice de azúcar en sangre aumenta brutalmente y pone su organismo a prueba. El páncreas se embala y segrega insulina en masa. A pesar de todo, la insulina es vital para el organismo y ella sola es capaz de transformar en grasa el increíble exceso de azúcar en sangre, que el cuerpo tolerará mejor. En efecto, puede almacenar la grasa en forma de incómodos michelines, inofensivos si son provisionales, mientras que la glucosa resulta un veneno mortal cuando se encuentra en altas dosis en la sangre. El hígado es el único capaz de almacenar glucosa, pero su capacidad es muy limitada.

A los treinta minutos. El cuerpo absorbe totalmente la gran cantidad de cafeína que presenta el refresco de cola. Hace que se dilaten las pupilas y que aumente la presión sanguínea.

En ese mismo momento se saturan las reservas de azúcar en el hígado, lo que provoca el rechazo de azúcar en la sangre.

A los tres cuartos de hora El cuerpo empieza a producir más dopamina. Se trata de una hormona que estimula el “centro del placer” en el cerebro. La heroína produce el mismo efecto.

Ésta no es la única similitud que comparten el azúcar y las drogas. El azúcar también puede provocar dependencia, hasta tal punto que un estudio ha demostrado que el azúcar es más adictivo que la cocaína. No es casualidad que el “adicto” que se dispone a beber su bebida de cola se encuentre tan nervioso como un drogadicto.

Una hora después. Ahora tiene lugar un descenso del nivel de azúcar (hipoglucemia) y la energía, tanto física como mental, cae en picado.

Para evitar esta cadena de catástrofes, cuando se trata de calmar la sed, la única y verdadera solución es beber agua.

¡No soy una planta! Es difícil empezar a beber agua cuando uno se ha acostumbrado durante años a ingerir bebidas azucaradas o compuestas (café, té, vino, cerveza…). Uno cree que no será capaz de conformarse con el insípido sabor del agua. A menudo pueden escucharse expresiones jocosas como “¡No soy una planta!” o “¡El agua es para los peces!” mientras quien las dice se mete en el cuerpo un refresco.

En realidad, el mal va más allá de una simple cuestión de sabor. Las personas que se resisten a beber agua son casi siempre las que realmente no tienen sed. Y si no tienen sed es porque no hacen ejercicio físico.

Cuando se ha transpirado de verdad, ya sea en el trabajo o haciendo deporte, beber agua se convierte no sólo en una necesidad, sino en un verdadero placer.

Mi madre nos apuntó a mi hermano y a mí a un club de judo. Éramos cuarenta chavales en una sala municipal de 30 metros cuadrados iluminada con luces de neón, rodeada de tatamis y que únicamente se ventilaba a través de unos ventanucos. Después de un intenso calentamiento en el que teníamos que saltar, correr y hacer series de flexiones y abdominales, el entrenador nos hacía enfrentarnos en combates de pie y en el suelo, para terminar (¡era el mejor momento!) con una gran lucha de “caballitos” en la que nos montábamos sobre la espalda de un compañero y teníamos que tirar al resto.

Al final del entrenamiento, con la cara roja y sudando, corríamos hacia los vestuarios donde se encontraban los grifos, en los lavabos contiguos a los urinarios. Salía agua templada, ¡pero en ese momento nos parecía tan buena! El olor de las letrinas no impedía que todos llenásemos el estómago con aquella delicia. Los que iban con más prisa bebían directamente del grifo, mientras que el resto, más civilizados, formaban un cuenco con las manos y bebían el preciado líquido sin apenas coger aliento. No quiero pensar en la cantidad de microbios que cogíamos durante esta operación.

No recuerdo haber tomado una bebida mejor que el agua de nuestro club.

Por qué dejar de beber refrescos. Piense en ello. Después de realizar un esfuerzo, puede tener ganas de beber un refresco o una cerveza bien fría, pero verá que estas bebidas no ofrecen una satisfacción tan intensa como la que proporciona el agua. El agua es un placer supremo cuando realmente se tiene sed, igual que cuando tenemos hambre, por ejemplo, durante un largo paseo por la montaña, el bocadillo de salchichón que llevamos en la mochila nos parecerá lo mejor del mundo aunque, una vez en casa y retomado el ritmo habitual, no le prestemos la menor atención.

Además, al beber agua reducirá el consumo del resto de sustancias nocivas que se encuentran en las bebidas con gas, empezando por:

El ácido fosfórico, que interfiere en el metabolismo del calcio y causa osteoporosis y un debilitamiento de los dientes y los huesos.

El azúcar, factor clave de la diabetes, enfermedades cardiovasculares, inflamaciones crónicas, artrosis y cáncer.

El aspartamo, del que existen más de 92 efectos secundarios relacionados con su consumo, como los tumores cerebrales, la epilepsia, la fragilidad emocional o la diabetes.

La cafeína, que provoca temblores, insomnio, dolores de cabeza, hipertensión, desmineralización y pérdida de vitaminas.

Y eso por no hablar de la acidez de la cola, que resulta desastrosa para los dientes. ¿Se ha dado cuenta de que los dientes están ásperos después de beber un refresco de cola? Es más ácido incluso que el zumo de limón. Tanto que podría utilizarse para limpiar las monedas de metal (pruebe a poner una moneda sucia de 50 céntimos en un vaso con un refresco de cola durante media hora). El esmalte de los dientes se vuelve poroso y se vuelve amarillento grisáceo si se bebe con frecuencia.

Con toda la lista anterior de desastres parece innecesario hablar de los efectos en la obesidad: el consumo de bebidas gaseosas, sobre todo en los niños, aumenta el riesgo en un 60 %. No hay ninguna buena razón para dar a sus hijos bebidas gaseosas, salvo que quiera que:
  • Aumente el riesgo de diabetes.
  • Aumente el riesgo de cáncer.
  • crearles una dependencia al azúcar.
Si quiere un buen consejo, tanto para su salud como para su economía, tome nota de éste: no deje que ninguna bebida azucarada cruce la puerta de su casa.

Vuelva a beber agua. Empiece el día bebiendo un buen vaso, incluso antes de desayunar. Le hará un gran regalo a sus riñones, que trabajan tan duro durante todo el día para limpiar la sangre. Estarán más sanos, más limpios y se sentirá más en forma.

¡A su salud! 

Fuentes: 

Dr. Joseph M. Mercola, What Happens to Your Body Within an Hour of Drinking a Coke, 12.01.2008 

Coca-Cola une boisson dangereuse et cancérigène, 24.04.2011 

Magalie Lenoir,Fuschia Serre, Lauriane Cantin, Serge H. Ahmed, Intense Sweetness Surpasses Cocaine Reward, 1 de agosto de 2007. DOI: 10.1371/journal.pone.0000698