viernes, 24 de abril de 2020

Pandemias y luchas de clases

Este profesor de filología clásica e historia en la Universidad de Stanford es autor de “The Great Leveler: Violence and the History of Inequality From the Stone Age to the Twenty-First Century” (Princeton University Press, Princeton, 2018). Un recorrido que abarca la lucha de clases a lo largo de los tiempos.

El gran nivelador puede ser, en distintos momentos de la Historia, una terrible epidemia, una catástrofe natural o una guerra devastadora. Si como es habitual perecen en mayor número los más indefensos, los señores pueden tener dificultad para encontrar la mano de obra de la que extraen valor. Sus cosechas se perderán, sus industrias cerrarán, sus negocios irán a la ruina.

Entonces pueden mejorar transitoriamente las condiciones de vida de los trabajadores supervivientes mientras los propietarios no logren dominar la situación por la fuerza.

Son muchas las veces en que se presentan alternativas divergentes, bifurcaciones en las que la Historia puede decantarse en uno u otro sentido, bien afianzando una situación anterior en que las clases subalternas queden sometidas de un modo aún más férreo, bien mediante cambios sociales que alteren la anterior composición de las clases, con un nuevo equilibrio de fuerzas. La igualdad y la desigualdad menguan o crecen alternativamente en función de cambios que alteran el modo de producción y la estructura social.

Claro que los privilegiados preferirán siempre mantener el statu quo, y por eso los ricos temen a las pandemias. Aunque muchos, los especuladores aficionados a las apuestas, jueguen, y algunos ganen, aprovechando las nuevas oportunidades de negocio.



Walter Scheidel 

En el otoño de 1347, pulgas de rata, las portadoras de la peste bubónica, la introdujeron en Italia a través de unas cuantas naves procedentes del Mar Negro. Durante los siguientes cuatro años, una pandemia avanzó rápidamente a través de Europa y Oriente Medio. El pánico se extendió, cuando los ganglios linfáticos en las axilas de las víctimas y las ingles se hincharon en bubones, las ampollas negras cubrieron sus cuerpos, las fiebres se dispararon y los órganos fallaron. Quizás un tercio de la población europea pereció.

El Decamerón de Giovanni Boccaccio ofrece un informe de un testigo presencial: “Cuando todas las tumbas estuvieron llenas, fueron excavadas grandes zanjas en los cementerios de las iglesias, en las cuales las nuevas llegadas fueron colocadas por centenares, almacenadas grada sobre grada, como cargamento naval”. Según Agnolo di Tura de Siena,tantos murieron que todos creyeron que se trataba del fin del mundo”.

Y era solo el principio. La plaga volvió una década más tarde y los estallidos periódicos continuaron durante un siglo y medio, extendiéndose por varias generaciones seguidas. Debido a esta “destructiva plaga, que devastó naciones y causó la desaparición de poblaciones enteras”, el historiador árabe Ibm Khaldun escribió, “todo el mundo habitado cambió”.

Los ricos encontraron alarmantes algunos de estos cambios. En palabras de un anónimo cronista inglés: “Tal fue la escasez de mano de obra que los humildes rechazaron el trabajo, y apenas podían ser persuadidos de servir a los propietarios por el triple de salario”. Los empleadores influyentes, como los grandes terratenientes, forzaron a la Corona inglesa a aprobar la Ordenanza de los trabajadores, la cual informaba a los trabajadores de que ellos estaban “obligados a aceptar el empleo ofrecido” por los mismos míseros salarios que antes.

Pero debido a las sucesivas olas de la epidemia, la fuerza de trabajo, los jornaleros y los inquilinos se redujeron “no dándose por enterado el dominio del rey”, como se lamentó el clérigo agustiniano Henry Knighton. “Si alguien quería contratarlos, debía someterse a sus demandas, si no quería echar a perder su fruta y su maíz; o debía complacer la arrogancia y la avaricia de los trabajadores”.

Como resultado de este cambio en el equilibrio entre el trabajo y el capital, sabemos ahora, gracias a la investigación meticulosa llevada a cabo por historiadores económicos, que los ingresos reales de los trabajadores no cualificados se duplicaron en gran parte de Europa durante algunas décadas. Según los registros fiscales que han sobrevivido en los archivos de muchas ciudades italianas, en la mayoría de estos lugares la desigualdad de la riqueza se desplomó. En Inglaterra, los trabajadores comieron y bebieron mejor que como lo hacían antes de la plaga e, incluso, se vistieron con pieles lujosas, que solían estar reservadas para los privilegiados. Al mismo tiempo, los salarios más elevados y las rentas más bajas exprimieron a los propietarios, muchos de los cuales no consiguieron mantener sus privilegios heredados. En poco tiempo, hubo menos señores y caballeros, dotados con menores fortunas, de los que había habido cuando golpeó la primera plaga.

Pero estas consecuencias no fueron un regalo. Durante siglos y, en realidad, milenios, grandes plagas y otros shocks fuertes han moldeado las preferencias políticas y la toma de decisiones de quienes mandan. Las elecciones políticas que resultaron definieron si la desigualdad crece o cae en respuesta a tales calamidades. Y la historia nos enseña que estas elecciones pueden cambiar las sociedades de maneras muy diferentes.

Observando el registro histórico a lo largo de Europa durante la Baja Edad Media, vemos que las elites no cedían de buena gana, incluso bajo presión extrema después de una pandemia. Durante el Gran levantamiento de los campesinos de 1381, los trabajadores exigieron, entre otras cosas, el derecho a negociar libremente los contratos de trabajo. Los nobles y sus reclutas armados sofocaron la revuelta por la fuerza en un intento de forzar al pueblo a obedecer al viejo orden. Pero los últimos vestigios de las obligaciones feudales pronto se desvanecieron. Los trabajadores podían esperar mejores salarios y los señores y empleadores rompían filas entre sí para competir por la mano de obra escasa.

En otros lugares, sin embargo, prevaleció la represión. Durante el medievo tardío, en la Europa oriental, desde Prusia y Polonia a Rusia, los nobles conspiraron para imponer la servidumbre a sus campesinos para fijar/proteger una mano de obra escasa. Esto alteró las consecuencias económicas a largo plazo de toda la región: el trabajo libre y las ciudades prósperas condujeron a la modernización en Europa occidental, pero en la periferia oriental el desarrollo se retrasó.

Más al sur, los mamelucos de Egipto, un régimen de conquistadores extranjeros de origen turco, mantuvieron un frente unitario para conservar su estricto control sobre la tierra y continuaron explotando al campesinado. Los mamelucos obligaron a la menguante población sometida a entregar el mismo pago de rentas, en metálico y en especie, que se entregaba antes de la plaga. Esta estrategia hizo que la economía cayera en una terrible espiral, a medida que los campesinos se rebelaban o abandonaban sus tierras.

Pero en no pocas ocasiones la represión fracasó. La primera plaga pandémica conocida en Europa y Oriente Medio, que comenzó en el año 541, nos ofrece el ejemplo más antiguo. Adelantándose 800 años a la Ordenanza inglesa de los trabajadores, el emperador bizantino Justiniano despotricaba contra los escasos trabajadores que “exigían el doble y el triple de jornales y salarios contraviniendo las costumbres ancestrales” y les prohibió “ceder a la pasión detestable de la avaricia” – es decir, cobrar el salario de mercado por su trabajo. La duplicación o triplicación de los salarios reales, registrada en papiros de la provincia bizantina de Egipto, no deja ninguna duda de que su decreto cayó en saco roto.

En las Américas, los conquistadores españoles se enfrentaron con retos similares. En la que fue la pandemia más horrorosa en toda la historia, desatada tan pronto como Colón desembarcó en el Caribe, la viruela y el sarampión diezmaron a las sociedades indígenas a lo largo del hemisferio occidental. El avance de los conquistadores fue facilitado por su devastación y los invasores rápidamente tomaron su recompensa con enormes propiedades y pueblos enteros de peones. Por un tiempo, la torpe aplicación del control de salarios establecido por el Virreinato de Nueva España mantuvo a los trabajadores supervivientes apartados de los beneficios procedentes de la creciente escasez de mano de obra. Pero cuando los mercados laborales finalmente se abrieron después del 1600, los salarios reales se triplicaron en el centro de México.

Ninguna de estas historias tuvo un final feliz para las masas. Cuando las cifras de la población se recuperaron después de la plaga de Justiniano, la Peste Negra y las pandemias americanas, los salarios se deslizaron por la pendiente y las élites volvieron a retomar firmemente el control. La América Latina colonial continuó produciendo algunas de las desigualdades más extremas registradas. En la mayoría de las sociedades europeas, las desigualdades de rentas y riqueza crecieron durante cuatro siglos de manera imparable hasta la víspera de la Primera Guerra Mundial. Solo entonces fue cuando una nueva oleada de agitaciones catastróficas socavó el orden establecido, y la desigualdad económica descendió de tal manera como no se había observado desde la Peste Negra, si no desde la caída del Imperio Romano.

En la búsqueda de luz en el pasado para nuestra pandemia actual, debemos ser precavidos con analogías superficiales. Incluso en el peor de todos los escenarios, el Covid-19 matará a una parte mucho más pequeña de la población mundial de lo que lo hicieron algunos de estos desastres antiguos, y afectará a la población activa y a la siguiente generación incluso de una forma más ligera. El trabajo no llegará a ser suficientemente escaso como para incrementar los salarios, ni para hacer que se desplome el valor de los bienes inmuebles. Y nuestras economías ya no se basan en la explotación agrícola y el trabajo manual.

Pero la lección más importante de la historia perdura. El impacto de cualquier pandemia va mucho más allá de la pérdida de vidas y de la restricción del comercio. Hoy, Norteamérica se enfrenta a una elección fundamental entre defender el statu quo o abrazar cambios progresistas. La crisis actual podría impulsar reformas redistributivas similares a las que desencadenó la Gran Depresión y la Segunda Guerra Mundial, a menos que los “intereses afianzados” sean demasiado poderosos para ser vencidos.


jueves, 23 de abril de 2020

¿Qué es el Ayni?

En la gira etnográfica que constituye el libro Entre las gracias y el molino satánico, Paz Moreno Feliu simboliza en dos imágenes el contraste entre "la senda de las gracias" y "la senda del molino". La primera es la vía de la reciprocidad que está en el origen de toda colaboración humana, la segunda es la que, cuando el dinero reemplaza al don, conduce al intercambio monetizado que desemboca en el capitalismo.

Las tres gracias a que se refiere son deidades encargadas del justo reparto de los dones. La primera se obliga a dar, la segunda debe recibir, la tercera debe devolver con otro don, que al menos tenga un valor equivalente a lo recibido.

La equivalencia sentida la sustituye el mercado por otra, la equivalencia medida. El intercambio se monetiza, y el dinero como equivalente universal, ente ciego que oculta su origen ("pecunia non olet") aboca al capitalismo, cuya última fase es el neoliberalismo actual, que ya agotado en su forma productiva acaba sustituyendo la producción de riqueza por la especulación financiera.

Aunque la Historia no es reversible y nunca se repite de la misma forma, debemos rastrear en el pasado de otras culturas valores universales, los únicos que pueden salvarnos de un precipicio al que nos acercamos a toda máquina.

Descubriremos que ideas muy actuales sobre la inmersión del hombre en la naturaleza fueron dominantes en la cosmovisión de otros pueblos.







Conociendo el Ayni

Este es el símbolo andino del “Templo de las Manos Cruzadas Kotosh” y tiene más de 4,000 años de antigüedad. Significa mucho para mí porque como enseñó el Hamawta Irpiri Carlos Milla este símbolo representa el “Ayni” es decir, la Reciprocidad y la Ayuda Mutua.

El Ayni fue un sistema de reciprocidad ampliamente practicado por los pueblos andinos y que alcanzó su condición de principio de estado durante el Tawantinsuyu de los Incas. El Ayni implica que quien necesita ayuda es asistido por los miembros del Ayllu, debiendo el beneficiado posteriormente retribuir asistiendo mutuamente cuando otro comunero lo necesite.

El ayni se practica en la siembra y cosecha de los alimentos en la cultura andina.


















El símbolo del Ayni

El icono de las manos cruzadas descubierto a principios de siglo, es el símbolo por excelencia del Ayllu de la comunidad humana basada en las formas de reciprocidad andina: Ayni, Mita, Minka y Wayka, y a través de ella representa los valores andinos del Khuyay (Amar), Munay (Querer) Yachay (Saber) y Llankay (Laborar).

Porque es a través de estos principios que nuestros antepasados construyeron su civilización, una civilización basada en el amor y la compasión (Khuyapayaq), y por esto decía el Inca Garcilaso que en el Tawantinsuyu no se conocieron pobres, ni niños abandonados, ni viudas desprotegidas, ni ancianos mendigos, pues todos fueron cuidados y asistidos por la comunidad (Ayllu).

Templo de las Manos Cruzadas en Kotosh – Símbolo del Ayni, la reciprocidad andina

Una cultura del «cuidado mutuo»

Nuestros antepasados construyeron una «cultura del cuidado» (Khuyapayaq Aylluchakuy) el cuidado de los unos a los otros, porque somos seres humanos comunitarios (Ayllu runa), en la medida en que cuidamos de los demás, a la vez nos integramos cuando cuidan de nosotros.

Este «cuidado mutuo» es el núcleo del Ayllu y está basado en el amor y sus infinitas bifurcaciones: compasión, cuidado, protección, seguridad, enseñanza, compartir, reciprocidad, laboriosidad, empatía. Pues quien ama cuida, y quien cuida practica una forma de compasión.

El ayni ademas de la reciprocidad también implica la practica de la cultura del “cuidado mutuo”.

























El Ayni con la Madre Naturaleza

En la tradición de la Cosmovisión Andina, los seres humanos (Runakuna) somos parte de la Naturaleza y pertenecemos a ella y no al revés. Debido a que la cultura andina está centrada en la naturaleza, el Ayni solo puede comprenderse desde una relación profunda e íntima con la Madre Tierra.

Para los pueblos andinos la reciprocidad con la naturaleza es un deber moral, pues la Madre Tierra (Pachamama) es quien nos da la vida, los alimentos y la existencia. En consecuencia, debemos «devolver» a la tierra lo que es suyo y no depredar hasta agotar los recursos naturales. Todo lo que hemos de tomar, debemos devolverlo.

Si se rompe el vínculo de reciprocidad (Ayni) con la naturaleza, entonces el ser humano destruye su propio hábitat y atrae el hambre, la miseria y la tragedia a la comunidad humana (Runa Ayllu). Esta ética andina del cuidado a la naturaleza, solo puede nacer de quien ha aprendido a amar a todos los seres vivientes y a respetar toda forma de vida.

Es comprender que somos parte de una comunidad mayor, el Ayllu cósmico, pues todo está ligado e íntimamente relacionado en esta «biosfera viviente» llamada Pachamama, todo tiene una causa anterior y una consecuencia posterior. Lo que le sucede a la montaña repercute en nosotros, si destruimos la naturaleza nos destruimos a nosotros mismos, porque nosotros somos naturaleza, somos vida colectiva (Kawsay).

El Ayni y los animales

La mejor forma de entender el Ayni es la relación entre los seres humanos y los animales. Para los pueblos andinos los animales no son «dominio» del hombre, sino sus compañeros de vida que existieron antes que los humanos y fueron muy importantes en nuestra cultura y cosmovisión, tal como lo demuestran los cementerios de animales encontrados en Moquegua, de la Cultura Chiribaya. Aquellos animales fueron enterrados con todos los honores, demostrando el amor que los antiguos andinos tenían por los animales.




El Ayni con todos los seres vivientes implica que ellos son de vital importancia para nuestra existencia y en reciprocidad debemos cuidar de ellos y no destruirlos ni asesinarlos sin causa. Incluso una pequeña hormiga o una abeja hace posible la existencia humana. El Ayni con los seres vivientes implica cuidarlos y amarlos como a nuestra existencia misma.

Evitando la monetización social y el consumismo

Está claro que el dinero no jugaba ningún rol en este tipo de comunidad más que del mero valor de intercambio (Truqi). A diferencia de la sociedad actual que ha «monetizado» las relaciones sociales. Es decir, se «valoriza» a las personas según su posición social, rango, condición económica, laboral etc.

Esta monetización social de las relaciones de consumo ha destruido los verdaderos lazos y nexos entre los seres humanos. Cuando volvamos a tratar a las personas conforme a los dictados del corazón entonces volveremos a ser runas y la práctica del Ayni nos ayudará en este propósito. Esa es la misión, debemos volver a ser humanos, a ser comunidad. A ser runas y a ser Ayllu, a participar en la práctica de la reciprocidad y el cuidado mutuo. En el legado de nuestros antepasados está la puerta de retorno (Chakanakuy).

miércoles, 22 de abril de 2020

El martillo y la cama elástica

Como dijo Abraham Maslow, «Si tu única herramienta es un martillo, tiendes a tratar cada problema como si fuera un clavo». La herramienta favorita de los economistas es el PIB. Con ella, la solución a todos los problemas es monetaria. Si hay liquidez, la cosa va bien. Los problemas de distribución son lo de menos. Y si baja el PIB hay que hacer que vuelva a subir. Vista la imposibilidad de un crecimiento ilimitado de esta magnitud, como de cualquier otra, la economía alterna etapas de crecimiento y de recesión. Se interpreta el crecimiento como positivo, y la recesión como el peor de los males. Para combatir esta enfermedad se aplican medidas procíclicas o anticíclicas, que son formas de "respiración asistida".

La
política económica procíclica consiste en el conjunto de acciones gubernamentales llevadas a cabo en el mismo sentido que los ciclos económicos, es decir, aumentar el gasto público y reducir los impuestos durante los períodos de crecimiento económico, y reducir el gasto y aumentar los impuestos durante una recesión.


Alternativamente, pueden aplicarse políticas económicas anticíclicas, a la manera keynesiana. Durante una recesión, cuando el capital privado no tiene expectativas de ganancia que fomenten su inversión, es el déficit público el que debe expandirse para poder restablecer el equilibrio económico. De la misma forma, lo inverso debe ocurrir durante la fase creciente del ciclo. En los periodos de prosperidad el Estado debe aumentar la recaudación, creando un superávit para pagar sus deudas y formar un fondo de reserva que pueda ser utilizado durante los periodos de recesión o depresión económica.

Son dos formas de controlar la respiración de una economía basada en el lucro, la especulación y la deuda. Control "a martillazos".

Estas subidas y bajadas me recuerdan el funcionamiento de la cama elástica.

Se trata de controlar los saltos aprovechando la elasticidad para impulsarse lo más alto que se pueda. Es todo un arte hacerlo en el jardín, pero ¿se os ocurriría instalar la cama elástica en vuestra habitación?

La economía deprimida durante esta crisis no puede volver a la situación anterior. Si de nuevo toma impulso hacia arriba se dará pronto de cabeza contra el techo.








martes, 21 de abril de 2020

De virus y anticuerpos

En el sentido biológico del término, los virus son corpúsculos de "ADN gamberro", en palabras del genetista Miguel Pita. También, caso de este coronavirus, el ácido en cuestión puede ser el ribonucleico ARN. El tal gamberro ni siquiera es un ser vivo propiamente dicho. Esta carga genética la protege una envoltura bastante lábil, por lo que no resiste mucho tiempo en libertad, y posee un dispositivo de inyección para entrar en la célula y poner a su servicio el mecanismo de reproducción.

Nada nuevo os enseño: está siendo divulgado hasta la saciedad, y nada instruye mejor que el miedo.

Así que el virus tiene únicamente dos propiedades funcionales:
  • su única finalidad es reproducirse
  • necesita para ello parasitar a otro ser
No hay intencionalidad alguna en este comportamiento, aunque los humanos lo antropomorfizamos todo y tendemos a verlo como un enemigo cargado de maldad.

Por estas dos propiedades ha servido como metáfora de los virus informáticos y de los comportamientos sociales víricos. Con la diferencia de que cuando los humanos actúan raramente lo hacen sin una intención.

Cuando un organismo sobrevive a un virus, aparecen en él anticuerpos, como una coraza que lo protege de nuevas infecciones mientras persisten en él. 




















Los virus "humanizados" de las redes sociales no son una novedad, aunque la capacidad de estas para difundir mensajes les da una capacidad de infección mucho mayor que la de charlas, libros o panfletos.

Poseen estos virus propiedades algo diferentes:
  • su capacidad reproductiva no es un fin, sino un medio
  • el huésped al que parasitan debe estar de acuerdo en su difusión
El desacuerdo en todo o en parte funciona como anticuerpo y evita la transmisión, o le introduce importantes mutaciones.

Es necesario señalar que este carácter vírico de la comunicación no presupone que esta sea maliciosa o benéfica. Se refiere únicamente al mecanismo señalado. De igual manera, tampoco quiero dar la impresión de que los contraargumentos que funcionan como anticuerpos sean buenos o malos, verdaderos o falsos. Simplemente me refiero a su función y a su mayor o menor efectividad.

Como ejemplo de esta clase de virus pondré un ejemplo que comienza pregonando precisamente su intención vírica. Es un vídeo de texto que enfatiza profusamente su intención. Doy un enlace al mismo:



Para fijar mejor las ideas víricas, transcribo su contenido. Un lector informado, crítico y avisado seguramente detectará las intenciones y las posibles consecuencias. Tendrá, o no, sus propio anticuerpos, y en función de ellos transmitirá, o no, el mensaje. Luego expondré algunos de los míos. Sigue la transcripción:


A ver si por fin se nos empieza a ver cabreados
¡Importantísimo!!!
Pasar este mensaje, que arrase en Internet


Si no o vas a pasar, no sigas con las diapositivas, eso quiere decir que,
Hablas mucho, pero no haces
NADA


España debe bajar su déficit en 9,4 puntos porcentuales en la próxima década, una de las reducciones más drásticas del mundo, según el Fondo Monetario Internacional que además pide un recorte en las prestaciones sanitarias de nuestro
País
para reducir la deuda


Ha llegado el momento de coger el toro por los cuernos y recortar primero:


BAJAR EL SUELDO EL 50 % A TODOS LOS POLÍTICOS


ELIMINAR LA PENSIÓN VITALICIA DE TODOS LOS DIPUTADOS Y SENADORES Y DEMÁS "PADRES (Y MADRES) DE LA PATRIA".


REVISAR LOS SUELDOS DE LOS ALCALDES QUE SE PONEN LOS SUELDOS QUE LES DA LA GANA


CAMBIAR LAS LEYES Y, ADEMÁS DE CÁRCEL PARA LOS LADRONES, OBLIGAR A LOS POLÍTICOS QUE HAN ROBADO Y DEMÁS "ADJUNTOS", A QUE DEVUELVAN EL DINERO A LAS ARCAS DE LAS COMUNIDADES DE DONDE HA SIDO ROBADO. SÓLO ENTONCES SE LES FACILITARÁ FECHA DE JUICIO Y NUNCA ANTES.


Eliminar TODOS los coches oficiales (cosa que se hizo hace 40 años en los Pactos de la Moncloa y funcionó, "no es posible que tengamos más coches oficiales que USA").


Anular TODAS las tarjetas VISA oficiales (que cada uno baile con su pañuelo) y poner en la calle a TODOS los "cargos de confianza"
(tenemos FUNCIONARIOS para encargarse de esas labores).


TODOS los diplomáticos excepto un embajador y un cónsul en cada país. ("No es posible que malgastemos en esto más que Alemania y El Reino Unido").


Con eso, y con rebajar un 30% las partidas 4, 6 y 7 de los PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO (ADIÓS A: "transferencias a sindicatos, "partidos" políticos, OCEOE, fundaciones opacas y chupópteros varios")....


se ahorrarían más de 45.000 millones de Euros, no haría falta tocar las pensiones y los sueldos de los funcionarios.
Tampoco haría falta recortar 6.000 millones de Euros en inversión pública.


LOS EXTRANJEROS QUE DELINCAN SE DEBEN EXTRADITAR A SU PAIS.


¡¡¡CON LA MITAD DEL DINERO QUE SE RECAUDARÍA CON ESTAS MEDIDAS, SE ACABABA LA CRISIS DE CUAJO!!!!


Difundid este mensaje, ya es hora de que todos seamos conscientes de la grave situación a la que nos enfrentamos.
(("¿¿Bueno??")), que lo Envíe otro/a, mi no me va


EL PRINCIPAL PROBLEMA DE ESPAÑA ES LA CASTA POLÍTICA CORRUPTA (VERDADERAS MAFIAS). TODOS LOS DEMÁS PROBLEMAS SON CULPA DE ELLOS.


HAY QUE LIMITAR SU NÚMERO, REGULAR SUS ACTUACIONES Y EXIGIRLES RESPONSABILIDADES.


Ya estamos hartos, no somos ni de izquierdas ni de derechas,
somos los de abajo y vamos a por los de arriba.


Tenemos,
SI QUEREMOS,
Toda información.
Simple, muy simple: INTERNET


Si quieres
Difundes
este mensaje,


BASTA YA


Difundid este mensaje, ya es hora de que todos seamos conscientes de la grave situación a la que nos enfrentamos.
(("¿¿Bueno??")) que lo envíe otro/a, a mí no me va

……...

Hasta aquí el mensaje. Vayan mis
anticuerpos:

De entrada, un preámbulo cargado de retórica para fomentar una emoción que suele funcionar muy bien cuando nos sentimos atacados: la indignación. Enseguida la acompaña una llamada a la acción.

Sin poner en duda los análisis y recetas del FMI, insiste en la necesidad de recortes. Claro que para derivarlos enseguida a un genérico chivo expiatorio que parece ser responsable de todos los males: los políticos. Da igual su color, su labor o su papel en la crisis. Así, entran en el mismo saco los que hayan prevaricado o directamente robado y quienes pretendan otras políticas, sin que la cosa tenga remedio. Porque quien pretenda remediar algo desde la política será necesariamente... un político (en esto el populismo inicial de Podemos refiriéndose a "la casta", aunque tenía sus razones, le pone fácil el argumento).

Bueno, no se ceba únicamente en los "políticos". También caben en el saco los "adjuntos", asesores de los que se ha abusado sin duda para colocar paniaguados. Pero aquí entre nosotros, ¿será malo que un político se asesore antes de actuar? Esta crisis, por ejemplo, ¿podría resolverse acertadamente sin contar con un equipo de expertos? Bolsonaro, al parecer, no los necesita.

Otra vez el argumento generalizador: fuera todos los coches oficiales, todos los gastos de representación, todo el personal de las embajadas... ¿qué haría un embajador o un cónsul totalmente solo en otro país? Claro que están "los funcionarios". En busca tal vez de clientela, se los excluye del problema y se los presenta como solución para todo. Por supuesto, también se protegería a los pensionistas, clientela asustada, con razón, y más que apetitosa ¿quién podría oponerse a defenderlos, así sobre el papel?

Arrasemos también con los partidos y sindicatos. ¿En manos de quién quedarían los contrapesos a ese poder que tampoco se nos dice dónde residiría? Se propone también reducir los cargos representativos ("limitar su número"). Ello significará reducir aún más el espectro politico, dejando sin representación a algunas importantes minorías.

¿De dónde sale el dato de que tenemos más coches oficiales que USA, o que la diplomacia española gasta más que la de Alemania y el Reino Unido? ¿Y las cifras del dinero que se ahorraría "con la mitad del cual se acababa la crisis de cuajo"?

Por supuesto, no podían faltar la guinda xenófoba ni la llamada a escarmientos ejemplares.

Guiño en clave irónica al lenguaje inclusivo: "padres y madres de la patria", "otro/a"...)

El final cierra el paréntesis movilizador abierto al principio, uniendo otra vez la llamada a la acción vírica con la acusación de cobardía a quien no entre en ella. Viriles víricos que te son.

¿Qué se echa en falta? Ni una palabra de la explotación laboral, la especulación inmobiliaria, la división internacional del trabajo que nos ha excluido de lo que no sea turismo de sol y playa, ni de los beneficios de las empresas del IBEX, ni de las multinacionales, la fuga de capitales a paraísos fiscales, la fiscalidad regresiva...

La sola ausencia de indignación contra estos otros actores delata el sesgo de este mensaje. ¿Quién puede estár detrás?

El fascismo histórico también lanzaba mensajes como este, proclamando un equívoco populismo que no era "ni de izquierdas ni de derechas, sino de abajo", y de igual modo se proclamaría "de abajo" e iría a por "los de arriba".

Jamás a por los de "más arriba".

Repito: ¿Quién puede estar detrás?



¡Hay millones detrás de mí!
El significado del saludo hitleriano

Miopía temporal y praxis filosófica

Doble alerta de Jorge Riechmann. Evitemos caer en
  • el presentismo que agiganta lo más cercano y desprecia lo que queda un poco más allá
  • el recurso a los expertos para descansar en sus criterios sin hacer uso de la propia reflexión
Es claro el primer aviso sobre la miopía temporal. La miopía es tan temporal como espacial. En ambas dimensiones nos encierra en mundos que ignoran lo que hay más allá. Esto es válido tanto para el tiempo físico como para el histórico, y para el espacio material y el del conocimiento.

Tomo del inquieto Gustavo Bueno una precisión sobre la filosofía, "saber abarcador de la totalidad de lo real, demostrativo y racionalmente ordenado". Las ciencias particulares ("saber científico") carecen de ese carácter totalitario propio del "saber filosófico".

Si la filosofía no puede parcelar el ámbito de la teoría, tampoco debe parcelar su práctica. La ciencia puede ser tema de especialistas. La filosofía no debe serlo. Si descansamos en los expertos para que nos resuelvan problemas aportarán su sesgo y muchas veces sus intereses ocultos. La filosofía, que no acota la realidad, no debe quedar en manos de especialistas ni parcelar a sus practicantes.



La diferencia relevante entre la covid-19 y el calentamiento global (que sólo es la manifestación más aparatosa de la crisis ecológico-social, no nos cansaremos de repetirlo) es que la primera mata mucho más rápido. Más de veinte mil personas fallecidas ya en España, en apenas mes y medio.

Es nuestra mala relación con el tiempo (miopía temporal) y con los sistemas (dificultades para el pensamiento complejo), dentro de una cultura dominante fatalmente errada (casi todo puesto de cabeza, del revés), lo que está privando de futuro a la humanidad. (No entro aquí en el espinoso asunto de nuestros numerosos sesgos cognitivos, patologías grupales y hybris tecnólatra: EXPERTOS EN DISEÑAR UN PLANETA MEJOR, proclama con orgullo la propaganda de una gran empresa de infraestructuras. Si estuviésemos dentro de una cultura normal, intervendría de oficio la Fiscalía General del Estado).

Y ¿no hay especialistas en corregir ese rumbo letal, homicida y suicida? En realidad se supone que sí: los y las filósofas, esas expertas en racionalidad que se esfuerzan en desarrollar visión de conjunto (synoptikós, diría Platón).

La solución ¿sería entonces platónica: que gobiernen esos (sedicentes) especialistas? No parece buena idea. Más bien se trata de despertar a la filósofa, al filósofo que llevas dentro -a la manera de John Dewey y Antonio Gramsci…

domingo, 19 de abril de 2020

Asomarse al exterior

"Es peligroso asomarse al exterior", avisaban las ventanillas de los viejos trenes. Se podían abrir; ahora, no. Recuerdo también haberlo leído como metáfora amenazante en un artículo periodístico en aquel tiempo de autarquía. Ahora nos asomamos a las ventanas cada día en la religatoria ceremonia de las ocho. Fuera de ese momento nos mantenemos aislados: el exterior es tan atractivo como peligroso.

Pero sentimos como nunca esa necesidad de aire, y nos asomamos continuamente a las ventanas electrónicas. El exterior virtual se nos llena de sucedáneos de salida.

Lo que sigue lo escribió Marta en un enclaustrado 14 de abril de este extraño-año-con-eco y lo publicó el viernes 17 Pontevedra Viva. En esta casa, que es también metáfora interna del mundo exterior pletórico, se amontonan libros y cuadros. Ella, que sufre el encierro más que ninguno de nosotros, encontró ahí una ventana diferente. Un cuadro que abre un espacio de salida más real, por material, que las imágenes ilusorias de las pantallas.







Marta Guirado

Después de siete días hoy ha vuelto a ser martes. El quinto martes de soportar el peso del techo que me ensombrece. Trato de no pensarlo mucho pero la sensación es tan corporal que a veces me entierra la cabeza en los hombros. Vivo en el sexto piso de una lasaña, tratando estas semanas de crecer hacia dentro, sumida entre palabras escritas o refugiada en la luz de pantallas que acaban por cegarme.

En la tan inevitable como salvadora tarea de limpiar, meneando la pila de cuadros castigados contra la pared porque ya no hay una libre en este particular horror vacui, voy y desembalo un lienzo con el que ¡zas! había sentido este otoño un flechazo a primera vista. Mis ojos se van al infinito y ahora soy un punto que viaja muy lejos.

Contemplar una obra de Amelia Palacios es abrir una ventana, un hueco a una escena que acaricia o golpea porque se nota en el cuerpo, en sensaciones que no necesariamente se corresponden con el sentido de la vista. Pintora de elementos, en sus obras la roca es roca, el agua es agua y el aire es aire. A pesar de la ligerísima pincelada, es una brisa, materia que se palpa. O una rendija por la que colarse.

La pintura de Amelia es paisaje y sin embargo nunca me atrevo a decir de ella que es pintora paisajista, porque el paisaje es un lugar y su pintura, aún condensando la acuosa atmósfera gallega y atrapando nuestro ambiente tan cotidianamente gris y saturado de humedad, es otra cosa. Amelia es pintora de un espacio abstracto más absoluto, cósmico y primario.

O primigenio, semejante al líquido amniótico que cálidamente resplandece tamizado por la piel de la madre. Un no lugar para ser buceado antes que observado. Su pintura es aérea y dispara al vacío, es húmeda y cala templando por dentro, es envolvente y con sus veladuras arropa, es luminosa pero no deslumbra porque su luz es grande y suave.

Todo en ella es tierno y discreto pero sólido: su voz, su gesto, su presencia, su discurso, su trabajo. Con meticulosa técnica, nulo artificio y mínimo acento, que parece que tiene poderes, me ha sacado del confinamiento. En ese reencuentro con mi cuadro he iniciado mi propia desescalada, sacudida por torbellinos, zarandeada por tempestades y mecida por mares en calma. He volado al espacio, he visto luz, me he empapado de rocío y me he olvidado del techo.

Gracias Amelia por acercarme el horizonte, por regalarme el vacío, por contarme cómo es el aire.

sábado, 18 de abril de 2020

Llamamiento a los pueblos, exigencia a los gobiernos

Doce exigencias de organizaciones sociales a los gobiernos. Son peticiones aplicables también a nuestros países, donde las carencias están a veces escondidas pero no las ve quien no quiere verlas:

1. Priorizar la vida sobre la deuda. No al pago de la deuda externa, investigación exhaustiva y condonación de la misma.
2. Combatir las desigualdades. Impuesto extraordinario a los ricos, a la ganancia de los bancos y las grandes empresas, a los que fugaron capitales.
3. Fortalecimiento urgente de los sistemas de salud pública: inversión urgente y prioritaria en el sistema público de salud, estatización de la salud privada y fortalecimiento de las medidas de contención pandémica por parte de los estados.
4. Por trabajo con todos los derechos. Ingreso universal garantizado para todos, prohibición de despidos y suspensiones.
5. La vivienda y el hábitat digno como derecho social, la cuarentena solo puede realizarse bajo un techo, con servicios básicos garantizados y en un barrio saludable.
6. Enfrentar el hambre y garantizar la alimentación universal, priorizar el financiamiento y el rol de la agricultura familiar cooperativa, comunitaria y agroecológica en el abastecimiento de alimentos para el pueblo, comedores, merenderos y cocinas comunitarias.
7. Contra la mercantilización de la naturaleza, necesitamos recuperar la soberanía sobre nuestros bienes comunes como el agua, el gas, el petróleo, la tierra.
8. Fortalecimiento del cerco sanitario y asistencia humanitaria con garantía de soberanía de los territorios a pueblos originarios, nacionalidades indígenas y afros.
9. Políticas reales para enfrentar la violencia machista: Con las medidas de aislamiento social, existe la posibilidad de aumentar la violencia doméstica y otras formas de violencia contra las mujeres.
10. Más prevención, no a la represión: muchos gobiernos han utilizado el contexto del coronavirus para intensificar la lógica represiva y de vigilancia.
11. No a la intervención política, económica y militar imperialista: rechazamos de manera categórica el uso de la crisis como excusa para una intromisión militar en Venezuela.
12. Ayuda Humanitaria Internacionalista: Exigimos a los gobiernos que soliciten ayuda humanitaria a Cuba y a otros países que han desarrollado experiencia técnica para enfrentar la pandemia.





















(...)

Estamos atravesando una crisis integral que amenaza la vida en todas sus formas. El COVID-19 se transformó en pandemia en un momento de agudización de la crisis capitalista y de reiterados intentos desde el poder económico de que la clase trabajadora cargue con la recomposición de la tasa de ganancia empresarial; que confluye con el debilitamiento de los sistemas de salud, el deterioro de las condiciones de vida y el despojo de lo público como resultado del giro neoliberal. La asfixia a la que nos someten la deuda externa, los organismos internacionales y el agobio permanente del imperialismo contra nuestra soberanía le dan forma a un escenario que anticipa las graves consecuencias.

(…)

Por eso, exigimos a los gobiernos y llamamos a los pueblos:
una salida a esta crisis que no sea una vuelta atrás a la normalidad capitalista, sino un camino hacia una sociedad mejor. Ello será posible si tomamos lo mejor de nosotros como pueblos,
1. Priorizar la vida sobre la deuda. No al pago de la deuda externa, investigación exhaustiva y condonación de la misma. Es criminal que se escatimen fondos a la salud y los derechos, por pagar las obligaciones con el FMI y otros acreedores. Los sistemas de salud y de protección social para enfrentar la pandemia son la prioridad.

Necesitamos recuperar nuestra riqueza estratégica y el manejo de nuestros bancos y comercio exterior, fuente permanente de la sangría económica de los países latinoamericanos. Solo una política de soberanía económica, desde el avance del poder popular, puede aliviar la crisis económica y la mundial que estamos empezando a vivir.

2. Combatir las desigualdades. Impuesto extraordinario a los ricos, a la ganancia de los bancos y las grandes empresas, a los que fugaron capitales. Que los gobiernos asuman el papel de eliminar las desigualdades promovidas por el mercado, que las inversiones necesarias en políticas de emergencia se financien enfrentando la concentración de la riqueza, no con rebajas salariales a los trabajadores. Reorientar las líneas de producción de las grandes empresas para la producción de insumos destinados a combatir el Coronavirus, así como las enfermedades que soportamos sin atención del Estado como la desnutrición, el dengue, el chagas y la tuberculosis.

3. Fortalecimiento urgente de los sistemas de salud pública: inversión urgente y prioritaria en el sistema público de salud, estatización de la salud privada y fortalecimiento de las medidas de contención pandémica por parte de los estados. La pandemia reafirma la necesidad de que todos y todas reciban asistencia de salud universal, fortaleciendo la promoción pública de estos servicios. Que los Estados tomen control de la producción y administración de todos los insumos necesarios para enfrentar la crisis con participación y control de los y las trabajadoras. Eliminación del sistema de patentes sobre los medicamentos para desarrollar con plenitud la investigación y aplicación científica para resolver los problemas humanos, y reconocimiento a la medicina originaria y ancestral.

4. Por trabajo con todos los derechos. Ingreso universal garantizado para todas y todos, prohibición de despidos y suspensiones. Es esencial reconocer los derechos de las y los trabajadores para vivir una cuarentena digna. Que esta emergencia no sea la excusa para seguir avanzando en la precarización del trabajo. No al cierre de empresas, apoyo estatal a su ocupación y recuperación por parte de los y las trabajadoras.

5. La vivienda y el hábitat digno como derecho social, la cuarentena solo puede realizarse bajo un techo, con servicios básicos garantizados y en un barrio saludable. Es necesario suspender desalojos, pagos de alquiler y de servicios; las políticas de hábitat deben direccionarse hacia una reforma urbana integral que garantice el acceso a la vivienda en barrios dignos para todas las familias trabajadoras.

Acceso universal al agua, luz y gas y urbanización de los barrios populares: no hay lucha contra la pandemia sin que todas las personas puedan tener agua potable, gas y acceso a la electricidad en el hogar, barrio o comunidad. Ni casas sin personas ni personas sin casas. Requisición de propiedades vacías para la población en situación de calle y albergues populares.

6. Enfrentar el hambre y garantizar la alimentación universal, priorizar el financiamiento y el rol de la agricultura familiar cooperativa, comunitaria y agroecológica en el abastecimiento de alimentos para el pueblo, comedores, merenderos y cocinas comunitarias: es necesario avanzar en la promoción del acceso a los alimentos, como una forma de impulsar la economía y no causar una crisis de suministro. Garantizar una canasta básica con precios regulados y exentas de impuestos. Exigir sanciones a la especulación con los precios el acaparamiento de supermercados e intermediarios. Condonación de las deudas de los campesinos y campesinas, la redistribución de la tierra productiva e implementación de sistemas de protección y colonias agroecológicas con financiamiento del Estado.

7. Contra la mercantilización de la naturaleza, necesitamos recuperar la soberanía sobre nuestros bienes comunes como el agua, el gas, el petróleo, la tierra, riqueza estratégica que es usurpada por pulpos económicos con las complicidad de gobiernos y empresarios locales. Pleno respeto a los territorios de los pueblos y replanteo del modelo económico y extractivo. La explotación de recursos naturales debe respetar a la madre tierra como así a los pueblos que la habitan.

8. Fortalecimiento del cerco sanitario y asistencia humanitaria con garantía de soberanía de los territorios a pueblos originarios, nacionalidades indígenas y afros. especialmente a todo aquellos cuyo hábitat se encuentra en ecosistemas vitales como la Amazonía, para quienes la amenaza epidemiológica puede significar un etnocidio. Fortalecimiento del gobierno propio y sus sistemas para la pervivencia territorial y cultural de la vida de los pueblos indígenas y afros. Prohibición de desalojos y acciones que violen la soberanía de los pueblos indígenas.

9. Políticas reales para enfrentar la violencia machista: Con las medidas de aislamiento social, existe la posibilidad de aumentar la violencia doméstica y otras formas de violencia contra las mujeres. Que para las mujeres, cis y trans, la expansión de las plataformas tecnológicas para garantizar su uso cuando la violencia contra las mujeres es un hecho no es suficiente para prevenirla y erradicarla. Presupuesto para prevenir femicidios y transfemicidas. Refugios para personas en situación de violencia, entrega de subsidio económico especial a sobrevivientes. Planes de empleo y educación orientados hacia mujeres y disidencias.

10. Más prevención, no a la represión: muchos gobiernos han utilizado el contexto del coronavirus para intensificar la lógica represiva y de vigilancia y para aumentar el encarcelamiento de los más pobres, a líderes comunitarios, defensores y defensoras de derechos humanos y de la madre tierra. Es hora de reducir la población carcelaria y otros cuidados como un problema de salud pública. También es necesario revalorizar las autoridades propias y las guardias comunitarias que cuidan los territorios ancestrales y están siendo un efectivo organismo comunitario para cuidad la vida.

11. No a la intervención política, economica y militar imperialista: rechazamos de manera categórica el uso de la crisis como excusa para una intromisión militar en Venezuela por parte del imperialismo yankee y sus socios, el asesinato permanente de líderes indigenas y populares de Colombia, la feroz represión del regimen golpista en Bolivia y del gobierno antipopular de Piñera en Chile, la expansión de proyectos extractivos en territorios indígenas y campesinos. Exigimos que se levanten los bloqueos hacia Cuba y Venezuela.

12. Ayuda Humanitaria Internacionalista: Exigimos a los gobiernos que soliciten ayuda humanitaria a Cuba y a otros países que han desarrollado experiencia técnica para enfrentar la pandemia y que pueden ayudar a contener el brote de Covid-19 en las ciudades donde la pandemia se ha expandido con más crudeza, cómo Guayaquil y San Pablo.

Contra la riqueza de pocos, por la soberanía de los pueblos. ¡Por la vida, no el FMI!

Como luchan los pueblos latinoamericanos: Diciendo-haciendo, diciendo-haciendo, diciendo-haciendo, ¡carajo!

¡Solidaridad internacionalista!

CONAIE Confederación de Nacionalidades Indígenas del Ecuador-Ecuador
Congreso de los Pueblos-Colombia
MTST Movimiento de Trabajadores Sin Techo-Brasil
CONFENIAE Confederación de Nacionalidades Indígenas de la Amazonía  Ecuatoriana-Ecuador
FPDS Frente Popular Darío Santillán-Argentina
ONIC Organización Nacional Indígena de Colombia-Colombia
FOL Frente de Organizaciones en Lucha-Argentina
Ukamau-Chile
CRBZ Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora-Venezuela 
CNTE-SNTE Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación-México
AUTE sindicato electricista-Uruguay
Coordinación y Convergencia Nacional Maya Waqib’Kej-Guatemala
CNA Coordinador Nacional Agrario-Colombia
Movimiento de los Pueblos/por un socialismo feminista desde abajo.(Frente Popular Darío Santillán Corriente Nacional - Movimiento por la Unidad Latinoamericana y el Cambio Social – Izquierda Latinoamericana Socialista-Movimiento 8 de Abril)-Argentina
CLOC (ANAMURI, Ranquil, Conaproch, Red Apícola Nacional, ANMI)-Chile 
FENASIBANCOL Federación Nacional de Sindicatos Bancarios Colombianos-Colombia 
MPA Movimiento de Pequeños Agricultores -Brasil
CRIC Consejo Regional Indígena del Cauca-Colombia
UTT Union de Trabajadores de la Tierra-Argentina
PCN Proceso de Comunidades Negras-Colombia
CONAMURI Organización de Mujeres Campesinas e Indígenas – Paraguay
União Nacional de Trabaladoras(es) Camelôs, Feirantes e Ambulantes do Brasil -Brasil
MICC Movimiento Indigena y Campesino de Cotopaxi–Ecuador
PAPDA Plate-forme haïtienne de Plaidoyer pour un Développement Alternatif-Haiti 
Comisión Intereclesial de Justicia y Paz-Colombia
MNCI Movimiento Nacional Campesino Indígena “Somos Tierra”- Argentina
CENPAZ Coordinación Nacional de Paz-Colombia
MBL Movimiento de Barrios en Lucha-Ecuador
Brigadas Populares-Brasil
Zona humanitaria de San pedro del Ingara Chocó Territorio de paz-Colombia
UNORCAC – Unión de Organizaciones Campesinas de Cotacachi – Ecuador
MTD Aníbal Verón-Argentina
FOB Autónoma-Argentina
FOB La Libertaria-Argentina
MTR por la democracia directa-Argentina
FAR Frente Arde Rojo/COPA-Argentina
Frente Popular – Ecuador
Coordinadora Simón Bolívar-Venezuela
Radio al Son del 23-Venezuela
Plataforma de Lucha Campesina- Venezuela
Colectivo Caminos Verdes-Venezuela
FNL Frente Nacional de Lutas -Brasil
Movimiento de Mujeres por la Vida de Cajibio y Popayán-Colombia
Comité por la Abolición de las deuda ilegítimas CADTM Abya Yala Nuestra América (Colombia, Haití, Uruguay, Argentina, Venezuela, Brasil y Puerto Rico)
Red Emancipa de Educación Popular-Brasil
Feministas del Abya Yala
MPLT Movimiento Pueblo Lucha y Trabajo-Argentina
Pañuelos en Rebeldía-Argentina
Red de la Diversidad-Bolivia
Escuela Popular Permanente-Chile
Colectivo Whipala-Bolivia
Plataforma por la Auditoría Ciudadana de la Deuda de Colombia
OLP Resistir y Luchar-Argentina Colectivo Alexis Vive-Venezuela
Venceremos Partido de Trabajadores-Argentina Corriente Social y Política Marabunta-Argentina
Juntos! – Juventud en Lucha-Brasil
Fabrika Zurda – Ecuador
FECAOL Movimiento Nacional Campesino – Ecuador
Asociación de Trabajadores y Trabajadoras del Transporte (ASOTRASET) – Ecuador Corriente Sindical Carlos Chile-Argentina
Convergencia 2 de Abril-Chile
Democracia Socialista-Argentina
ASL Acción Socialista Libertaria-Argentina
La Junta-Peru.
Venceremos Abriendo Caminos-Argentina
ORG Organización Revolucionaria Guevaristas-Argentina
Organización Política Presentes por el Socialismo «PPS» – Colombia
CPI Corriente Política de Izquierda -Argentina

Adhesiones:
fru@resistencia-urbana.org
comunicacion@conaie.org